Bienes Personales: ¿cuáles son los cambios por llegar?

El impuesto se ha distorsionado con el pasar de los años por efecto de la inflación ya que engrosa el número de contribuyentes obligados a tributar.

El Impuesto a los Bienes Personales está por cambiar. Desde el gabinete conducido por Mauricio Macri evalúan un ajuste de tuercas a un tributo nacido hace dos décadas bajo la emergencia, atrasado con el pasar de los años por efecto de la inflación y convertido en una pesada carga fiscal que cada día arrastra a más argentinos.

¿Cuáles son los cambios que estudia el mandatario?

En febrero pasado, Macri adelantaba que el Gobierno subiría el mínimo no imponible de Bienes Personales, que no se actualiza desde hace 9 años.

La base para empezar a pagar el tributo es de 305.000 pesos, de modo que entran incluso quienes no tienen vivienda familiar. “Eso está mal. Queremos ver cómo hacer para que no se encadene con el impuesto inmobiliario”, dijo Macri.

En realidad, el tributo es conocido como “impuesto a la riqueza” y fue creado en 1991, para alcanzar a las personas cuyos bienes superaran los 100.000 dólares, en ese entonces, bajo la convertibilidad, eran equivalentes a 100.000 pesos.

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Un mayor alcance

De este modo, todo el que tenga inmuebles, automóviles o saldos en cuenta corriente y efectivo, sean pesos o moneda extranjera, cuyo valor sume, iguales o supere los 305.000 pesos debe tributar.

Aunque se disponga de los mismos o incluso menos activos, cerca de 100.000 nuevos contribuyentes son captados cada año por efecto inflacionario.

Un dato adicional: los contribuyentes con bienes declarados entre 305.000 y 750.000 pesos pagan el 0,5% de su valor; entre 750.000 y dos millones de pesos, es 0,75%; cuando oscila entre dos millones a cinco millones se paga 1%; y más de esa cifra, es 1,25%.

¿Cuánto recauda la AFIP?

Por la falta de actualización de los valores de ingresos y de patrimonio que determinan obligaciones frente al fisco, cada año, más ciudadanos deben hacer su declaración y, eventualmente, pagar la carga.

En 2010, se presentaron 606.000 declaraciones juradas por Bienes Personales y en 2014 fueron 907.000.

El estudio Lisicki, Litvn y Asociados también ha resaltado que el impuesto tiene una gran evasión. En el porcentaje de recaudación tributaria total representó menos del 2,10% hasta el año 2000, pero su incidencia comenzó a disminuir hasta llegar al piso de la última década en 1,07%.

BIENES-PERSONALES

¿Dónde se aplica?

El Impuesto a los Bienes Personales no es tan común como podríamos creer. Se trata de una carga rara.

En el mundo se aplica en general el Impuesto a las Ganancias con alícuotas que llegan a 52%, pero en general no alcanza a los bienes personales, o en todo caso, es a cuenta del primero, es decir, como complemento.

De acuerdo con Lisicki, Litvn y Asociados, en España, el mínimo no imponible es de 300.000 euros, mientras que en Uruguay, donde es llamado impuesto al patrimonio, se abona a partir de la tenencia de bienes con un valor superior a 500.000 dólares, y en Francia se empieza a gravar con 700.000 euros.

En todo caso, en el mundo recibe otros nombres: impuesto al patrimonio, a la propiedad, a la herencia o a las transacciones, pero aportan muy poco a la recaudación total, y en general lo aplican distritos, provincias o municipios.

Distorsiones sobre Bienes Personales

Desde 2007 los inmuebles duplicaron su precio en pesos y dólares, pero la última vez que se actualizó el mínimo no imponible fue en 2007 cuando se lo llevó a 305.000 pesos, equivalentes entonces a 100.000 dólares.

Con un par de devaluaciones a cuesta, al último de diciembre, 305.000 pesos son iguales a 21.000 dólares. Cualquier persona con un pequeño departamento debe pagar el impuesto sin que eso signifique riqueza.

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Los cambios por venir

Son dos los puntos claves que el Ejecutivo busca reformar:

  • Elevar el piso a partir del cual se tributa de 305.000 a un millón de pesos, lo que equivale a 71.000 dólares para finales de 2015 a un tipo de cambio de 14 pesos.
  • Una modificación de las alícuotas vigentes, que van del 0,5% al 1,25%.

Si bien es cierto que el Impuesto a los Bienes Personales no aporta demasiado a la recaudación, su imposición representa un desincentivo a la inversión, de modo que se trabaja en paralelo al proyecto de blanqueo de capitales que se implementará este año, con la finalidad de captar esos fondos argentinos no declarados en el extranjero con herramientas atractivas para hacer dinero.

Si bien los analistas se han mostrado entusiasmados por el cambio, han considerado indispensable que se modifique las escalas y que se establezca un sistema de actualización automática en función de la devaluación e inflación.

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