5 maneras de multiplicar tus ahorros en mayo

¿La inflación se come tu sueldo?, ¿ya no sabés qué hacer para exprimir tu dinero?, ¿no llegás a fin de mes? En este artículo te mostramos 5 sencillas fórmulas para combatir esta problemática. Son muy sencillas y te transformarán en un experto del ahorro.

Según las últimas estimaciones, la inflación de abril se ubica entre 6 y 8%, lo que representa la suba más alta en 13 años. Este preocupante marco económico trae como consecuencia directa la pérdida de valor adquisitivo de mi sueldo y tu sueldo.

Básicamente de todos los sueldos.

Por eso, ahora más que nunca hay que buscar formas para mantener o multiplicar lo que vale. Para eso, no sólo es necesario ahorrar sino que hay que ir un paso más allá.

¿Cómo multiplicar nuestros ahorros en mayo? La respuesta es muy sencilla: invirtiéndolos.

Ya sé, seguro pensás que se complicó todo y que lo que promete el título de esta nota no es realizable por vos. Pero realmente las inversiones que presentamos son muy simples. Seguí leyendo a continuación, creo que la tercera es la que más te conviene implementar. Pero esa es sólo mi opinión…

Lebac

En oportunidades recientes, el Banco Central (BCRA) manifestó sus intenciones de mantener las altas tasas de interés establecidas, con el objeto de estimular la tenencia de pesos entre los ahorristas locales. La entidad ha hecho énfasis en la necesidad de corregir el indicador inflacionario antes de atenuar la medida. No obstante, esto puede traer consecuencias negativas para la economía.

De hecho, el impacto ya se hace sentir en la renta variable, que durante el mes de febrero perdió alrededor de 13%, a excepción de los papeles de Petrobras Brasil (APBR) y Tenaris (TS).  Esto se debe principalmente al rendimiento de hasta 38% en 35 días que ofrecen las tasas del BCRA, mejor conocidas como Lebacs.

Muchos en el mercado consideran que la permanencia de las mencionadas tasas no es sostenible y por ende, se debaten entre si aprovechar los máximos porcentajes a corto plazo o asegurar el rendimiento a tres meses, que aunque menor al más inmediato, garantiza una rentabilidad superior por más tiempo, en caso de producirse una corrección en estos parámetros de interés próximamente.

Ahora bien, ¿cuál es el mejor horizonte de inversión para las lebacs?

No queda duda de que las medidas económicas implementada por la nueva gestión han fijado condiciones de inversión al corto plazo en el mercado local. Sin embargo, todo depende del horizonte temporal y el perfil de riesgo del inversor.

El economista de Inversor Global, Nery Persichini, señaló en uno de sus artículos que los ahorristas más conservadores, con perspectivas inferiores a un año buscan asegurar sus jugadas, por lo que pensar en una apuesta a 35 días por tasas de 38% puede ser lo más adecuado. No obstante,  aquellos inversores más tolerantes al riesgo y que buscan multiplicar su capital con el paso del tiempo, consideran más acertada una estrategia más extensiva. De hecho, Persichini, se inclina por esta postura.

En ese sentido, conviene pensar en un horizonte a mediano plazo (que no supere los 90 días), con el objeto de asegurar las altas tasas de interés que está manejando el Banco Central actualmente, independientemente de que éstas sean inferiores al 38%.

En esa línea, se presentan las lebacs a 63 días con rendimientos de 35% y a 98 días, con retornos de 34%.

Bonos

Con una visión de mayor plazo, hacia el segundo semestre de 2016, los títulos públicos son una opción recomendada, en particular los nominados en dólares.

Pablo Gao estima que “pasados los próximos tres meses habrá que ver cómo está el contexto de política monetaria y los indicadores de la economía, para observar si hay mejores condiciones de entrar en renta fija o renta variable. A mí me gustan los bonos Discount o Par en dólares de largo plazo, porque tienen mucha demanda y liquidez, y saliendo del default tienen un upside(margen de alza) que no es importante, pero por lo menos garantiza un piso que no va a bajar”.

Augusto Posleman se inclinó también por “bonos en dólares de largo plazo para el inversor minorista”, pues por la restricción de montos de $150.000, “no se puede comprar el bono 2046 (emitido la semana pasada), pero sí comprar un Discount en dólares con ley argentina (DICA) por montos chicos”.

“Tiene una duración bastante larga, vence en 2033, y es el bono que más nos gusta para la parte minorista, porque en un escenario de baja de tasas de interés, que es lo que estamos previendo en la Argentina, hay que comprar bonos que tengan duración más larga, porque son los que más van a subir”, añadió Posleman.

El analista de Portfolio Personal explicó que en renta fija “el precio funciona en forma inversamente proporcional al rendimiento. Mientras más sube el precio, menor es el rendimiento. Estamos convencidos que los rendimientos en la Argentina van a caer, acordes con los rendimientos de la región, como Uruguay, Paraguay, Bolivia, entre 4 ó 5 por ciento” anual en dólares.

“Bajo este razonamiento lo que más conviene es tener son bonos de largo plazo, y el Discount es el mejor de todos. Y está totalmente resguardado en dólares, porque paga en dólares billetes. Paga renta dos veces por año, en junio y en diciembre, con interés anual del 7,5% y además da la posibilidad de ganar con la suba del precio: si en un año el rendimiento de los bonos argentinos baja del 7,5 al 6,5 por ciento, ese bono va a subir 8 por ciento. En la medida que las tasas de interés bajen, ahí tenés un potencial de suba del bono, más la renta”, ponderó Posleman. “Tiene una potencialidad de ganancia muy importante y además tiene muchísima liquidez, porque se opera tanto en pesos como en dólares. Es muy recomendable para cualquier inversor minorista”, resumió.

Mix de títulos

Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, recomendó que “en el actual contexto, los inversores minoristas deberían privilegiar las alternativas asociadas a la renta fija a través de un mix de exposiciones en pesos y dólares”.

“Entre las primeras se destacan las Lebac de corto plazo que siguen ofreciendo rendimientos muy competitivos que resultan atractivos para aprovechar. Así es que convendría destinar un 15% a la letra de 35 días al 38%, y otro 20% en la letra a 98 días al 34%, ante la expectativa de una gradual reducción de tasas en los próximos meses. Complementar dicha exposición con un 15% en títulos a tasa variable de corto plazo como el Bocan 2017”, indicó Ber.

En relación a la renta fija en dólares, el economista optó por colocar un 15% del ahorro en títulos dollar-linked como el Bonad 2017, con una tasa de 9,5%, y un restante 15% hacia emisiones en dólares como el Bonar 2020 (6,3%) y el Bonar 2024 (6,8%). En cuanto a deuda corporativa, recomendó aplicar el 10% de la cartera a las obligaciones negociables YPF 2024 que presentan un interesante rendimiento cercano al 8% en dólares.

En tanto, para el 10% restante de los fondos pueden diversificarse en acciones, principalmente a YPF, bancos y energéticas, dado que “representan los papeles con mayor potencial de apreciación a mediano plazo”, según consignó Ber.

Acciones

Desde que empezó 2016 el índice líder Merval de la Bolsa porteña acumula un alza de 17,8% en pesos, un promedio muy similar al de la inflación del período. El mercado de acciones puede ser un importante receptor de capitales en los próximos meses, ya desactivado el default de deuda que mantuvo a la Argentina marginada de los fondos de inversión internacionales.

Augusto Posleman asoció al futuro de las acciones con la evolución de la actividad económicay enfatizó que “en el corto plazo va a haber volatilidad. Argentina está en un proceso de ajuste de precios relativos. Con la tasa de interés tan alta para bajar la inflación tiene una contrapartida que es la caída en el nivel de actividad, que es lo que estamos viendo ahora en el corto plazo”.

El analista de Portfolio Personal confió en que “esto se va a dar vuelta en el segundo semestre, o en el último trimestre del año y el primero del año que viene, con lo cual, pensando más en el mediano plazo, a un año vista, las acciones tienen bastante potencial, pero como es un instrumento de mayor riesgo y volatilidad no es para cualquiera. Yo le pondría un 20 ó 30 por ciento de acciones en una cartera de inversión minorista, y el resto en bonos. Compraría acciones de bancos y de compañías energéticas, que tienen todavía un retraso importante”.

Charlie Supph, analista y trader de BTL Plus, aportó que “las Lebac no han modificado su tasa de interés y obviamente eso resiente al mercado bursátil en términos generales y al dólar en particular, donde se ha visto un nuevo descenso en su cotización. Evidentemente, la idea es esperar a que la inflación baje un tanto, pero mientras, esto sigue haciendo ruido en la City, porque se necesitarán pesos para el repago de esas Lebac, y si esos pesos no salen de recaudación genuina, evidentemente va a haber que imprimir esos pesos, con lo que el efecto antiinflacionario sería contrario”.

Añadió que “el mercado bursátil ha tenido poca expectativa en términos generales. Acaso están más amarradas a lo que pueden hacer papeles ‘linkeados’ al mundo emergente o commodities, como pueden ser Petrobras Brasil, YPF, Tenaris, pero no tanto a los papeles de tinte local, aunque sí se han visto en el panel general con menor liquidez”.

Jorge Fedio, analista técnico de Clave Bursátil, recuerda que “la Bolsa desde hace tiempo que ‘navega en las alturas, sin perder altura’, entre los 12 mil puntos y se aproxima a los 14 mil puntos y en ese rango hoy se mueve sin perder de vista una motivación muy especial y que es el drivede una expectativa totalmente compradora de un futuro mejor al presente, pero que puede ser posible y hasta sobredimensionada, si se sale del encierro de mercado de frontera para regresar e incursionar en el mercado emergente”.

Plazos fijos

Son un auténtico “clásico argentino” al que acuden los ahorristas con sus pesos excedentes debido la sencillez y seguridad de la colocación que se hace en el propio banco donde está el dinero depositado.

Esta alternativa se revitalizó a partir de julio de 2015, cuando el entonces presidente del BCRA Alejandro Vanoli elevó el piso de las tasas para minoristas en función de la de las Lebac, y seconsolidó a partir de diciembre, luego de la devaluación del peso de diciembre y la salida del “cepo”, tanto en moneda local como extranjera.

Según el Banco Central, por depósitos a plazo fijo en pesos en el promedio de la banca local se pactan a una tasa de 27,97% anual a 30 días; de 30 a 59 días de plazo, un 29,72%, y a de 60 días o más, con un rendimiento de 28,68% anual. Estas tasas son inferiores a la inflación actual, que anualizada entre abril de 2015 y abril de 2016 acumuló casi 40%, pero probablemente seansuperiores a la inflación de los próximos 12 meses, con horizonte en abril de 2017.

El secretario de Política Macroeconómica Pedro Lacoste adelantó esta semana que en los próximos días el Estado estará emitiendo una Letra que se pagará en dólares billetes “a un plazo de 6 y 12 meses, que rendirá, a valores de hoy, una tasa en torno al 4% anual” para captar las divisas que tienen los pequeños y medianos ahorristas en su poder.

Lacoste destacó la viabilidad de la iniciativa al poner como ejemplo que un banco privado, elSantander, lanzó al mercado un plazo fijo en dólares con una tasa del 3% y recibió depósitos por 2.000 millones de dólares. “Y si no captó más es por las regulaciones” que hay en el mercado financiero, estimó el funcionario.

No obstante, el Banco Central informa que por plazos fijos en dólares los bancos locales están pagando en promedio un 0,75% anual por colocaciones a 30 días; un 0,78% anual de 30 a 59 días de plazo. Y por 60 días o más se ofrece una renta de 1,16% anual.

Si bien parecen rendimientos magros, dada la reciente estabilidad de la cotización de la divisa norteamericana frente a una elevada inflación, asoman como una posición de cobertura óptima si el dólar reacciona al alza en el futuro. Además, los plazos fijos eximen al ahorrista de tener billetes inmovilizados en una caja de seguridad en un banco, cuyo costo hoy se ubica en torno a los $7.000 anuales, algo habitual durante el “cepo” cambiario.

Las UVI

La opción de invertir en los flamantes títulos indexados para financiar el mercado hipotecario, denominados en Unidades de Vivienda (UVI), tiene un promotor de prestigio, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger.

“El BCRA ha lanzado una iniciativa para la implementación de una nueva modalidad de ahorro y de préstamos, con el potencial de cambiar radicalmente el acceso a la vivienda para las familias argentinas, cuya novedad consiste en que estarán denominados en Unidades de Vivienda, y suvalor se actualizará diariamente por el CER”, describió Sturzenegger, durante una disertación en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño.

Una UVI tiene un precio que compite con el dólar, hoy en 14,40 pesos. Como su valor se indexa por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), es decir, por la inflación, se prevé dentro de 30 días su valor será de 14,78 pesos (+2,6% mensual). Por otra parte tiene la ventaja de negociarse en el mercado secundario.

Las entidades que ofrecen este producto son los bancos Ciudad, Provincia, Macro, Galicia, Hipotecario, Santander, HSBC, ICBC, Itaú, Bancor y BBVA Francés.

“Esta iniciativa presenta significativos beneficios para el ahorrista, dado que se trata de uninstrumento de ahorro en pesos protegido de la inflación, similar al ahorro ‘en ladrillos’ pero accesible a todas las familias independientemente de su poder adquisitivo, y que permitirá consolidar a nuestra moneda como reserva de valor a largo plazo”, afirmó el presidente del BCRA.

El valor inicial de una UVI se fijó el 31 de marzo en la milésima parte del costo promedio de construcción de un metro cuadrado “testigo” de viviendas en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Salta, Santa Fe y Paraná. Dado que este metro cuadrado de construcción se ubicó en $14,053, el valor inicial de la UVI fue 14,053 pesos. “Los nuevos instrumentos de depósito UVI, que se ajustan por inflación, me parecen una buena opción a un plazo mayor, de 180 días, para un pequeño inversor que se garantiza estar protegido de la inflación”, sintetizó Pablo Gao.

Dólar

Desde la liberación de las restricciones sobre el mercado de cambios el 16 de diciembre, la evolución del dólar tuvo un fuerte salto inicial en diciembre, para estabilizarse con el correr de los meses en 2016. En esa acotada flotación, con escasa intervención del Banco Central en la operatoria mayorista, es el ingreso de divisas por encima de la demanda la razón de la moderación de precios.

Es llamativo que en los últimos cuatro meses el dólar avanzó apenas un 9%, aproximadamente la mitad que la inflación minorista, desde 13,31 a 14,46 pesos. En períodos de elevada inflación, el billete verde siempre fue un refugio para el ahorrista, pero lo sucedido en 2016 parece contradecir este supuesto. El propio Federico Sturzenegger aseguró que “para la Argentina, un tipo de cambio fijo fue siempre una trampa” y sostuvo que “había que desdolarizar la mente del Central. Esa flotación va a hacer que en un momento se desconecten los precios locales de los internacionales”.

Hasta mitad de año se prevé un mayor ingreso de dólares por la liquidación de exportaciones del agro, que deprime la cotización de la divisa. El ingreso de divisas financieras por crédito externo y el reingreso de dólares de argentinos al sistema, tentados por las elevadas tasas domésticas, también podrían reforzar el stock en meses venideros. Los analistas comparten la expectativa de que estos flujos desactivarán un salto cambiario en el corto plazo.

“Nosotros no vemos una gran devaluación de acá a fin de año del tipo de cambio. Justamente, si Argentina se normaliza y empiezan a legar flujos de inversión directa reales, más lo financiero que pueda entrar, más que un problema de devaluación va a haber de apreciación (del peso). Eso es lo que está pasando ahora: hoy el tipo de cambio es más bajista que alcista y la preocupación del Gobierno es que no pierda competitividad y cómo hacer para sostenerlo (al dólar)”, expresó Augusto Posleman.

“Eso se va a seguir dando de acá a fin de año. El tipo de cambio debiera depreciarse un poco en términos nominales, para no apreciarse mucho en términos reales. Si tenés una inflación de 30% y el tipo de cambio no se mueve, se está apreciando 30% por año. Puede haber algunadevaluación nominal, que en términos reales no va a significar mucho”, advirtió Posleman.

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