¡Tiemblan las Lebacs! Llegó la competencia

Surgirá una nueva oportunidad que permitirá al Gobierno endeudarse para financiar el insostenible gasto público heredado por el kirchnerismo.

“Apuntamos a que la emisión de deuda para pagar a los holdouts sea la última de este año”, selló Alfonso Prat Gay, ministro de Hacienda y Finanzas, pero aún tiene necesidades en 2016 para saciar el gasto del Estado. ¿Cómo le hará frente sin endeudarse?

La respuesta que barajan desde la oficina de Prat Gay es emitir una letra en dólares a un plazo de un año, cuya tasa de interés oscile entre 3% y 4%, una opción que desde ya luce más que atractiva para todos los inversores del mercado.

La nueva letra competiría directamente con las Lebacs en dólares, que rinden apenas al 1% anual, mientras los plazos fijos en moneda extranjera ni siquiera llego a estos rendimientos.

Lebacs, ¿lo mejor del mercado?

Lo cierto es que el panorama global no ofrece oportunidades de inversión que generen gran rentabilidad. En la coyuntura argentina, de alta inflación y una economía a puertas de la recesión, una de las escasas oportunidades son las Lebacs, con rendimientos al 38% en pesos. Sin embargo, estos títulos tienen sus días contados.

Desde la administración de Mauricio Macri han sostenido que se bajará la tasa de interés de las Lebacs una vez que la inflación reduzca su ritmo, un comentario que es enlazado con las proyecciones de Prat Gay, quien cree que la aceleración de precios tendrá crecimientos de 1% o 2% a partir del segundo semestre, cuando ya todas las subas de tarifas se hayan ejecutado.

Panorama regional

A eso se suma un oscuro panorama para Brasil, donde Dilma Rousseff debate a diario su continuidad en el poder, que se suma al hecho de que la Reserva Federal de Estados mantenga congelado el tipo de interés en 0,5% anual.

A favor hay otros factores como el entusiasmo general por el mejor clima financiero internacional generado tras la visita de Barack Obama a la Argentina y el gro a una política externa abierta y el hecho de que los mercados emergentes otorgan ganancias jugosas en comparación con el resto de los países de la región.

¡Se necesitan dólares!

Pero ¿Por qué el Gobierno necesita seguir endeudándose? Lo cierto es que el gasto público argentino creció a tasas insostenibles entre 2008 y 2015 a una tasa que representa 40% del Producto Bruto Interno (PBI).

¿Qué significado tiene esto? El gasto público no representa otra cosa que el tamaño del Estado en la economía. Entre más grande es, más dinero necesita para financiar su consumo. Sin embargo, durante los últimos años, en una economía en estado de default, era imposible endeudarse y se hacía mediante la impresión de dinero.

Para salir del default, el Gobierno debe emitir 16.500 millones de dólares y endeudarse nuevamente para cubrir el déficit fiscal generado por los altos niveles de gasto público resulta peligroso.

En consecuencia, su única opción para conseguir financiamiento es el mercado interno. La opción sería colocar una letra en dólares, endeudamiento a corto plazo, con lo que buscaría recoger todas las divisas guardadas bajo el colchón durante la era del cepo cambiario.

Condiciones de las letras

En el mercado se ve una demanda potencial, debido a que competiría con las Lebacs en dólares, cuyo rendimiento es de apenas 1% anual.

De hecho, cuando el banco Santander Río lanzó sus depósitos a una tasa del 4% anual a 30 días, a 4,65% a 90 días y a 5% a un año, tuvo una demanda récord y se vio obligada a bajar las tasas al nivel de los demás bancos.

En el Ministerio de Hacienda y Finanzas estiman que unos 4.000 millones de dólares surgirían de la colocación de una letra en dólares, a menos de un año de plaza. El instrumento busca tentar con un rendimiento atractivo en el corto plazo a todos aquellos que tienen dólares en el colchón, y al mismo tiempo a aquellos que tienen pesos y buscan una inversión en moneda dura.

De ahí que el Banco Central (BCRA) liberara la semana pasada los límites para la compra de moneda extranjera por parte de residentes locales –es de 2 millones de dólares por mes-, siempre que tenga como destino la suscripción de deuda soberana.

El Gobierno requiere de los dólares cuanto antes para generar nuevas herramientas de inversión que impacten en la economía. Además, en el mercado dan por contado que el monto irá directamente a las reservas internacionales dado que las necesidades de divisas para afrontar los vencimientos de deuda del año en curso exceden con creces al sobrante de emisión realizada para liquidar el default.

Para conocer mayores detalles, habrá que esperar a la próxima semana, cuando se conozca el programa financiero, para saber si será efectivamente como se ha anunciado o no, como lo indicó Prat Gay en varias oportunidades, al manifestar que ese monto en dólares serviría para evitar un ajuste y realizar obras públicas.

Lo que sí podemos adelantar es que hay una carta extra que ni siquiera los inversores han tenido totalmente en cuenta, pero que podría representar una ayuda sustancial para la Argentina. Para conocerla, Inversor Global preparó este Informe Especial gratuitamente para usted.

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