¿Por qué podría complicarse la salida del default?

Hay un grupo de fondos buitre que no está dispuesto a aceptar el acuerdo. Conozca los detalles en esta nota.

“Se cierra una mancha que acompañó a la Argentina durante 15 años”, así celebró el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, la salida del default que finalmente será el viernes, pero aún existen razones para creer que ésta podría complicarse...

Los bonos cayeron en cesación de pagos con la crisis del 2001 por lo que el país ofreció un canje de la deuda argentina a los tenedores de estos títulos en 2005.

Esto se repitió en 2010.

Sin embargo, en ambos canjes se reducían los montos y se diferían los pagos, condiciones que aceptaron 93% de los tenedores de bonos.

El fondo Elliott Associates de Paul Singer era parte del 7% que no aceptó los canjes argentinos y demandó al país en el 2011 ante la Corte de Nueva York, que perjudicó al país cuando en junio de 2014 dictó el default.

¿El fin del default?

Este viernes sería el principio del fin del default ya que el país todavía mantendrá esta condición hasta el momento en el que se le pague hasta al último acreedor, pero el reciente fallo permitirá pagarle intereses a todos aquellos que tenían deuda reestructurada y otorga luz verde para emitir deuda por hasta 15.000 millones de dólares.

Si bien están dadas todas las condiciones legales para que la Argentina regrese a la normalidad, hay un grupo de fondos buitre que no están dispuestos a aceptar el acuerdo.

En palabras de Prat Gay, los 220 acuerdos firmados con distintos bonistas representan 9.300 millones de dólares, con una quita del 40% de los intereses reclamados en sede judicial. Al mismo tiempo, sostuvo que esta sería la última emisión de deuda en 2016, aunque no descartó que los holdouts que todavía no aceptaron el nuevo canje hagan nuevos reclamos.

“Se matan tres pájaros de un tiro, se resuelve el default del 2001 de 9.000 millones de dólares, con una quita del 40%, se sale del default del 2014 del kirchnerismo cuando Argentina dejó de pagar y se recuperan los recursos para el programa del financiamiento”, explicó Prat Gay, resaltando que “no hay riesgo de futuros juicios con los acuerdos firmados”.

Los bonistas pendientes

Sebastián Maril, editor de Mercado en 5 Minutos, manifestó que aún están en litigio cerca de 1.500 millones de dólares por parte de bonistas que durante las negociaciones no dieron su visto bueno al acuerdo. ¿Y cuál es el riesgo?

Según la Corte de Nueva York, el juez federal Thomas Griesa puede imponer nuevamente la cautelar si considera que hay motivos suficientes para hacerlo, debido a que no existen plazos para culminar las negociaciones. Sin embargo, Maril expresó que el riesgo de que esto suceda es realmente bajo.

Las conversaciones con los últimos acreedores que se resisten a aceptar la oferta argentina aún no se han cerrado, pero su tiempo para entrar en el pago del viernes ya venció.

Con los últimos acuerdos celebrados bajo la guía del mediador Daniel Pollack, el 100% de los bonos que en 2001 entraron en default, la Argentina estará trepando al 98% de reestructuración.

Sin el manto de Griesa

Para tener una idea más clara: en el primer canje celebrado el 12 de junio de 2005 bajo la gestión de Roberto Lavagna, se cerró el canje de deuda de un total de 81.800 millones de dólares, lo que llevó al 76,07% de la deuda en default a la normalización.

Luego en la reapertura del canje en 2010, ese porcentaje trepó al 92,4%.

El viernes se llegará a 98%, casi seis puntos más de adhesión sobre el default original de 2001, pero se trataba de los acreedores tan combativos como pacientes y, por si fuera poco, con sentencias de todas las instancias de la Justicia norteamericana que dejaron sin margen a la Argentina.

¿Quiénes detentan ese 2% restante? Son pequeños fondos de inversión que seguirán en sus reclamos, pero sin el juez Thomas Griesa como motor principal y con posibilidad de embargos acotados.

Los nuevos bonos

Tras sortear la valla del default, el Gobierno podrá emitir deuda y volver al mercado de crédito internacional. Los fondos con los que el Gobierno honrará su deuda provendrá de una colocación de títulos por 15.000 millones de dólares.

Son muchos los inversores que han empezado a preguntarse si será un buen negocio comprar estos nuevos títulos una vez que circulen en el mercado. Saber la respuesta no costará más que un click, porque Inversor Global preparó gratuitamente un Informe Especial donde podrá encontrar toda la información referida a este tema.

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