Impuesto al cheque 2016: ¿cómo evolucionará este tributo?

El impuesto al cheque en la Argentina podría sufrir cambios significativos este año. ¿Qué debe saber el ahorrista sobre este gravamen?

El impuesto al cheque es uno de los tributos que genera mayor rechazo en la Argentina. Muchos especialistas consideran que se trata de una carga que tiende a generar distorsión en todos los sectores productivos de la actividad económica local, lo que en consecuencia fomenta las prácticas evasivas en términos fiscales al alentar pagos en efectivo que pueden no registrarse debidamente.  

No obstante, se trata de un impuesto abarcativo en plena vigencia, por lo que los ahorristas deben conocer cómo funciona en detalle y comprender la planificación de la nueva gestión al respecto, para dar paso a su erradicación gradual.

En esa línea, partamos del principio básico para entrar en materia.

¿Qué es el impuesto al cheque?

El nombre oficial de este tributo es Impuesto a las transacciones de débitos y créditos bancarios. Se creó e implementó en 2001, a través de la Ley Nº 25.413, también conocida como Ley de Competitividad.

En a Argentina, el impuesto bajo ley 25.413 es cobrado a débitos y créditos aplicables a cuentas abiertas en las diferentes entidades financieras, bien sea en formato de efectivo o por medio de transferencias y movimientos de fondos.

En principio, esta carga impositiva fue establecida de manera transitoria, con el objeto de servir como un instrumento capaz de contribuir con la salida de la aguda crisis fiscal en la que se encontraban las arcas del Banco Central posterior a la crisis económica de 2001. Sin embargo, la misma sigue vigente hasta hoy.

¿Cuánto es el impuesto al cheque?

A través de este tributo, el Estado recauda un porcentaje por concepto de diferentes alícuotas, de las cuales se exceptúan las acreditaciones de haberes, jubilaciones y pensiones. La ley de cheques argentina 2016 excluye, además, al Estado Nacional, Provincial, Municipal y a las reparticiones que funcionan dentro de cada una de sus jurisdicciones.

Ahora bien, los recursos recaudados se separan en 70% correspondientes a la Nación y 30% para las Provincias.

No obstante, desde el año 2002 ese último 30% realmente se desglosa de la siguiente manera: 42% para la Nación, 54,66% para el conjunto de las provincias y el 2% para el recupero del nivel relativo de las provincias de Buenos Aires, Chubut, Neuquén y Santa Cruz.

Con respecto al porcentaje del impuesto al cheque a cobrar, figuran diferentes cargos: 0,6% sobre los depósitos y retiros bancarios. Un 0,25% para los contribuyentes exentos o no alcanzados por el Impuesto a las Ganancias y al Valor Agregado, como los monotributistas y las fundaciones o asociaciones civiles, sin fines de lucro.

Por último, un porcentaje de 0,075%, aplicable para corredores o comisionistas de granos, consignatarios de ganado, empresas que ofrecen servicios financieros de tarjetas de crédito y débito, compañías dedicadas a prestar el servicio de vales de almuerzo,droguerías y distribuidoras de especialidades médicas y  firmas que operan sistemas de transferencias electrónicas por Internet.

Impuesto al cheque 2016

A finales de 2013, fue un período clave y de gran controversia en torno al impuesto debido a que el Senado argentino se encontraba debatiendo la autorización de prórroga del tributo. Ante la falta de acuerdo temporal, dicha aprobación estuvo a punto de no darse, sin embargo para septiembre de ese año se llegó a concretar la extensión hasta fines del mandato de Cristina Fernández.

Para el mes de noviembre de 2015, el Gobierno saliente anunció una nueva prórroga hasta el 31 de diciembre de 2017 en el marco de la prolongación de la Ley de Emergencia Económica, concebida para la preservación del crédito público y la recuperación de la competitividad de la economía.  

De esta forma, el número de impuestos que debemos pagar los argentinos anualmente llegó a 96 (puede aprender cómo ahorrar miles de pesos destinados al pago de impuestos haciendo clic aquí).

De acuerdo con información de El Cronista, en días recientes se conoció que la administración macrista está estudiando que el impuesto al cheque en 2016 pueda deducirse por IVA y ganancias.

En esa línea, la idea es que este tributo desaparezca gradualmente, al tiempo que surge un nuevo recargo impositivo a las extracciones de dinero en efectivo por mostrador a partir de una cifra superior a los 30.000 pesos.

En principio, el Ejecutivo intentará replicar el concepto aplicado con las retenciones a la soja e iniciar con una deducción del 20% y continuar el avance hasta completar el 100% a cuenta de IVA y ganancias.

La traba más representativa para implementar este plan es que la Ley en cuestión debe tener el visto bueno del Congreso. Según cifras oficiales, el Gobierno acumula alrededor de 10.000 millones de pesos al año en recaudaciones de 1,2% vinculadas al impuesto al cheque.

El fin último de este cambio es blanquear la economía al estimular la realización de operaciones bancarias por medio de transferencias gratuitas. Si se considera que las proyecciones económicas para la Argentina en los próximos años sugieren un crecimiento importante del PBI, la eliminación del impuesto al cheque no debería generar mayor conflicto en términos de ingresos estatales, en vista de que en teoría se produciría una compensación.

La contribución de la eliminación del impuesto al cheque

En el mes de marzo pasado, el Banco Central elevó los montos máximos permitidos para la realización de transferencias electrónicas, al tiempo que habilitó la opción de realizarlas en cualquier día y horario de la semana, a partir del primero de abril.

Por otro lado, se estableció la total gratuidad de estas transacciones. En el caso de las empresas también se fijaron anuncios que promueven el hábito del manejo financiero por lo medios digitales.

En esa línea, la eliminación del impuesto al cheque viene a ser una medida más que forma parte del proceso de bancarización nacional que busca el nuevo Gobierno.

Según declaraciones del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger “las políticas tendientes a ampliar el universo de la bancarización promueven la formalización de la economía”.

Tendiendo esto en cuenta, la liquidación del tributo puede terminar siendo muy beneficioso para el ahorrista y de idearse nuevas políticas bajo la misma premisa, el valor agregado para el bolsillo podría continuar en ascenso.

El impuesto al cheque es uno de los tantos tributos que los ciudadanos en Argentina tienen que pagar. Si desea conocer más detalles sobre el mismo, acceda a este Informe Especial, totalmente gratuito, que Inversor Global preparó exclusivamente para usted.

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  1. Santiago Mansilla

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