No ignores esto la próxima vez

Cuando los activos tradicionales dejan de ser atractivos como consecuencia de la coyuntura vigente, es necesario buscar caminos alternativos. Ser audaz y animarse es lo que diferencia al inversor tradicional de uno que se destaca en el tiempo.

Diego Martínez Burzaco/ Editor de Crisis & Oportunidad

Hace apenas unas semanas publicamos una encuesta en nuestro sitio digital entre nuestros suscriptores de Argentina. En ella preguntábamos cuál era el principal problema económico que el Gobierno debía resolver.

Más del 40% de los votos se los llevó la inflación.

En el país, dicha variable económica permanece extremadamente elevada desde hace muchos años, en un nivel promedio del 30% anual. Pero sin duda que las presiones inflacionarias son en la actualidad una fuente de preocupación en toda Latinoamérica.

Brasil, Colombia, Uruguay y Chile vieron acelerados sus índices inflacionarios durante los últimos meses. Esto despertó la preocupación de los gobernantes que ven amenazada la estabilidad si efectivamente la suba de precios se dispara más allá de lo tolerable por la población.

En contraste, del lado del mundo desarrollado también hay mucho temor. Pero no es por la inflación, sino por la deflación.

Ya te he explicado los grandes problemas que este proceso trae sobre las economías, especialmente en la predisposición de los empresarios a invertir bajo esta atmósfera. Los procesos deflacionarios se identifican con depresiones económicas. Hay muchas evidencias que van en ese sentido: la Gran Depresión del ’30, el estancamiento de la economía japonesa, entre otros.

Resulta inevitable hablar de la baja inflación que hay en la actualidad en el mundo desarrollado para entender la dinámica económica.

Hace apenas unas horas conocimos el dato de inflación mensual de los Estados Unidos. Algunos anticipaban que la misma se aceleraría por el efecto alcista que tendría la recuperación del petróleo en los precios de la gasolina.

Esto no ocurrió.

El dato mostró que la variación mensual fue de apenas el 0,1% cuando el mercado estimaba tres veces más que eso, 0,3%. Podemos sacar varias conclusiones al respecto, pero hay una central que tenés que entender: no hay inflación porque la principal economía mundial está estancada.

Diego 1504

Estas timoratas cifras inflacionarias pueden agudizar el proceso de bajas tasas de interés en los meses subsiguientes. Esto tiene un impacto significativo para tus inversiones.

Los activos de renta fija de alta calidad crediticia (bonos soberanos y corporativos) continuarán ofreciendo retornos miserables. Los mismos no te servirán, siquiera, para mantener tu poder adquisitivo.

¿Hay una solución a esto? ¿Cómo se puede generar un retorno aceptable con un riesgo acotado?

Lo hablamos muchas veces en Crisis & Oportunidad. Una estrategia superadora es la del lanzamiento cubierto. Es la combinación entre la inversión en acciones con las opciones financieras.

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