Cómo explotar el regreso de Argentina a los mercados

El gobierno colocó deuda exitosamente, superando todas las expectativas, tanto por el alto nivel de ofertas como por el logro de una menor tasa de interés. Vinculado a esto, los inversores pueden beneficiarse con los títulos existentes.

Nery Persichini / Editor de Revancha Argentina

La Argentina es noticia en todo el mundo. Esta vez, no llamó la atención por haber incurrido en mora o default, sino todo lo contrario. El martes pasado nuestro país colocó US$ 16.500 millones en los mercados internacionales, siendo la mayor emisión de la historia de las economías emergentes.

El monto total se distribuyó en cuatro nuevos títulos públicos cuyos vencimientos son a 3, 5, 10 y 30 años (más abajo, se detallan los montos asignados a cada período).

Sin embargo, el dato más llamativo y alentador fue la enorme demanda que tuvieron los nuevos activos. En este mundo de tasas bajas existe una sed abundante de retornos como los de Argentina.  Por esto, los inversores internacionales acercaron propuestas por US$ 69.000 millones, una cifra inédita.

A mi entender, en este punto se vio la destreza del gobierno y su conocimiento del mercado. El razonamiento se relaciona con oferta y demanda, y su posterior impacto en los precios y en las tasas de interés.

Lo explico a continuación…

Al no salir a ofrecer una masiva cantidad de títulos (se adjudicó solo el 24% de lo que el mercado quería), Argentina indujo un exceso de demanda de bonos. Como en todo mercado, un exceso de demanda conduce a una presión alcista en los precios.

Dado que hablamos del mercado de bonos, existe una particularidad: los precios y las tasas tienen una relación inversa. Es decir, a mayor precio, menor es el rendimiento o tasa interna de retorno (TIR).

Y esta lógica se verificó al final del día. Gracias a que ofreció solo una fracción de lo que podía, el gobierno pudo colocar deuda a una tasa promedio de 7,2% anual (casi un punto porcentual por debajo de lo que se esperaba).

En el siguiente gráfico muestro el objetivo de tasa original versus la tasa efectivamente obtenida (TIR o yield-to-maturity). La diferencia entre la línea roja y la gris es el ahorro en términos de costo financiero.

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¿Cómo influye esto en los bonos?

La reducción de la tasa de interés opera directamente elevando la cotización de los títulos vigentes (por el canal tasa-precio explicado previamente). Los bonos locales medidos en dólares tuvieron subas de hasta 1,5% y su tendencia promete seguir debido a que el gobierno espera que las tasas sigan bajando.

No obstante, para que esto se cumpla, es necesario que nuestro país comience a dar señales de sostenibilidad, como podrían ser muestras de crecimiento y de moderación del déficit fiscal (puede ver mi opinión en una nota publicada por La Nación haciendo click acá).

Más allá de esta condición que todo inversor debe conocer, en el corto plazo, todos los bonos en dólares deberían reflejar parte de esa gran demanda de títulos locales mediante una suba de precios.

Dentro de los instrumentos de renta fija, los que mejores perspectivas tienen son los que se ubican en el tramo largo de la curva. El motivo se asocia a la mayor sensibilidad que tienen ante cambios en la tasa (medida técnica conocida como duration modificada).

Con esto presente, un análisis comparativo revela que los bonos con vencimiento más extensos podrían tener un alza de hasta 20% en sus cotizaciones en dólares.

Este efecto de revaluación potencial (llamado ganancia de capital) se complementa con el cupón en dólares que pagan los títulos, que en uno de los casos llega al 11% anual.

De esta forma, el regreso de Argentina a los mercados internacionales le dará un nuevo impulso a los títulos más largos, al mismo tiempo que los inversores siguen recibiendo los intereses del cupón.

Si desea saber en qué bonos invertir tras el regreso a los mercados, las recomendaciones de Revancha Argentina están a su disposición. Para conocer más, haga click acá.

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