Blanqueo de capitales: ¿por qué Macri busca impulsarlo?

La amnistía fiscal busca aprovechar el buen clima financiero tras el pago a los holdouts y convencer a los argentinos de repatriar su dinero del extranjero.

Habrá un blanqueo de capitales tras la salida del default. Con ello, el Gobierno busca despertar el interés de los inversores locales, con el objeto de evitar así una recesión económica.

En la administración macrista comprenden que las empresas locales, conocedoras de los vaivenes de la economía, sean más cautas. No obstante, las autoridades ya comenzaron a recibir los primeros datos que sugieren un despertar de la inversión y saben que existe mucho dinero en el extranjero perteneciente a éstas, por lo que esperan que vuelva al circuito local.

La idea de un blanqueo de capitales siempre estuvo en las medidas gubernamentales, pese a que el escándalo de los Panama Papers frenó la iniciativa. En qué consiste la medida, ¿será positiva o negativa?

¿En qué consiste el blanqueo de capitales?

Le llaman amnistía fiscal o exteriorización voluntaria es un régimen mediante el cual las personas que tienen moneda extranjera o bienes que puedan transformarse en divisas, pueden regularizar esos fondos depositándolos en una entidad bancaria y destinándolos a la inversión.

El blanqueo de capitales que se apresta a lanzar el Gobierno busca aprovechar el buen clima financiero instalado tras el pago a los fondos buitre y convencer a los argentinos que poseen dinero en el extranjero de repatriarlo y colocarlo en instrumentos emitidos por el Gobierno.

¿Qué persigue un blanqueo de capitales?

La finalidad de esto es simple: reforzar el ingreso de divisas para que los vencimientos de deuda del resto del año puedan cubrirse sin apelar a nuevas colocaciones de bonos, es decir, evitar un mayor endeudamiento en el exterior.

Las personas que mantengan fondos fuera del radar del fisco tendrán varias alternativas para declarar sus capitales, pero deberán pagar un costo en todos los casos, que fluctuaría de acuerdo con el destino que se le dé al dinero.

Si bien lo principal es la incorporación de dólares que se encuentren fuera de la economía formal, también se busca movilizar el ahorro privado otorgando un estímulo para canalizar el capital no declarado y transformarlo en nuevas inversiones que generen empleo y reactiven el consumo.

¿Qué dice el borrador de Macri?

El borrador de Mauricio Macri prevé un blanqueo de capitales hasta diciembre de 2017. El cálculo oficial sugiere que fuera del sistema financiero nacional los argentinos tienen más de 230.000 millones de dólares, con un gran porcentaje no declarados. Por eso Tax Justice Network calcula que es el doble.

Desde el Ejecutivo aspiran a que tan sólo ingrese 10% de esa cifra, lo que entusiasma los pasillos oficiales.

Como suele suceder, el blanqueo de capitales se formalizará a través del depósito del dinero en entidades bancarias o cajas de valor del país o del exterior.

Si el depósito se hace fuera del país, la persona debe fijarse que la entidad esté radicada en un país que cumpla recomendaciones internacionales en materia de prevención de lavado de activos o financiación al terrorismo.

Ese blanqueo de divisas deberá acompañarse del monto, la identificación de la entidad donde se depositan los valores, nombre y apellido y domicilio del titular de la cuenta, así como lugar y fecha de su constitución.

¿Quiénes podrán ingresar?

Específicamente el proyecto incluye la tenencia de moneda extranjera y demás bienes en el exterior registrados al 31 de diciembre de 2015 y que se realice antes del 31 de diciembre de 2017.

El proyecto plantea también que podrán ingresar al blanqueo de capitales los contribuyentes y responsables inscriptos ante la AFIP, que revistan como mínimo dos años de antigüedad contados a partir de la entrada en vigencia de la ley.

¿Quiénes no tendrían acceso al blanqueo de capitales?

Normalmente no tienen acceso aquellos querellados por delito de lavado de activos, trata de personas, aquellos que presenten quiebra, funcionarios públicos nacionales, provinciales y municipales, de todos los poderes, ni familiares.

Blanqueos de capitales durante el kirchnerismo

A principios de marzo, el titular de la AFIP, Alberto Abad, adelantaba la medida “para poner la mesa pareja para todos los operadores, pero eso tendrá un costo”.

El último blanqueo de capitales en el país fue implementado por el gobierno de Cristina de Kirchner en mayo de 2013 en medio de las restricciones cambiarias y tuvo nueve prórrogas hasta diciembre del año pasado.

El objetivo inicial de ese plan, que contó con dos instrumentos, los Cedin –para inversiones inmobiliarias-, y los BAADE –un bono para energía-, era recaudar 5.000 millones de dólares. Sin embargo, la administración kirchnerista sólo captó unos 2.959 millones de dólares.

En diciembre pasado, al anunciar el fin de estos, el titular de la AFIP sostuvo que los capitales se volcaron, en su mayoría, a los Cedin, de los cuales quedan en circulación cerca de 500 millones de dólares.

¿Hay algún beneficio para los inversores?

La novedad con respecto al blanqueo de capitales que lanzó el gobierno kirchnerista es que se prevé un beneficio para los contribuyentes cumplidores, llamados así porque no necesitan blanquear sus capitales y transfieran sus fondos al país para invertir.

Para los demás bienes, deberá presentarse una declaración jurada, con la individualización de los mismos.

¿Cuáles son los costos?

Lo que se conoce del proyecto de blanqueo de capitales hasta ahora es que genera un impuesto especial que va del 3% al 8%.

Por ejemplo, para los fondos en moneda extranjera que no se transfieran al país, la alícuota es del 8%. En 2017, subiría al 10%.

Si se transfieren a la Argentina, en 2016 la alícuota bajaría al 5% y el próximo año se fija en 6,5%.

Todo tiene sus excepciones y estos porcentajes cambian si los fondos se invierten en títulos públicos, en la compra de nuevos inmuebles, se destinen a la compra de bienes de capital o para capitalizar sociedades constituidas.

Además, un capítulo del proyecto establece un descuento de 10% del Impuesto a las Ganancias a quienes traigan al país bienes o moneda que tenían declarados en el exterior. Cuando lo que traigan al país lo apliquen a actividades específicas, tendrán también un crédito impositivo.

¿Los fondos blanqueados deben invertirse sí o sí?

No es obligatorio realizar una inversión en estos casos. No obstante, el Gobierno anunciaría herramientas de inversión. En la última ocasión estas se destinaron al sector energético y certificados de depósitos inmobiliario que administró el Banco Central.

¿Qué obtiene el Estado?

El Estado usa el blanqueo de capitales para destinar fondos a proyectos de inversión.

Se espera que con los fondos que se vuelquen a la economía formal y fortalezca la inversión, así como la obtención de dólares necesarios para mantener los niveles de reservas del BCRA.

Para que su plan tenga éxito, el Gobierno necesitará tomar una medida adicional que condicionará los bolsillos de todos durante los próximos años. Para conocer los detalles, podés acceder a este Informe Especial elaborado gratuitamente por Inversor Global.

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