El riesgo geopolítico metió la cola

Estamos viviendo una nueva era bursátil donde los mercados están aprendiendo a operar sin la ayuda de capital barato y sujetos a una catarata de conflictos geopolíticos que impiden encontrar motivos para retomar la senda ascendente.

El 2016 ha comenzado con el pie izquierdo y los mercados internacionales han tomado nota. Es cierto que el 2015 no terminó con mucho optimismo para los inversores, quienes vieron como las principales plazas bursátiles mundiales finalizaban el año sin generar retornos positivos. Pero después de los primeros 15 días de 2016, los mercados tienen claro que este año las inversiones estarán a la merced de la geopolítica.

En tan solo dos semanas, el mundo ya ha visto cinco eventos generados por algún conflicto entre naciones o por fanatismo religioso. El año comenzó con la ruptura de relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita e Irán, consideradas dos potencias petroleras. Obviamente, los mercados reaccionaron de manera negativa ante esta noticia y el petróleo, que generalmente refugio ante semejante noticia, tuvo un leve movimiento ascendente.

Tan solo un día más tarde, el grupo terrorista ISIS, atacó las instalaciones estratégicas de petróleo del Gobierno de Libia, nuevamente con la intención de expandir su radio de demostración de fuerza hacia el continente europeo.

Una vez más, 24 horas más tarde, Corea del Norte probó una bomba de hidrógeno mostrando así su poderío militar a un mundo que mostró preocupación ante esta demostración irresponsable. Este país asiático es siempre sinónimo de disputas geográficas y militares con sus vecinos del sur y con Estados Unidos pero esta fue la primera vez que mostró el alcance de su armamento bélico.

Finalmente, ISIS fue el protagonista de dos nuevos actos terroristas en Paris y en Estambul. ISIS, quien no se detendrá en su afán de sembrar caos en el mundo, no tuvo suerte el 7 de enero en París, cuando la policía frustró un atentado frente a un cuartel policial. Lamentablemente, ISIS sí logró su cometido el 12 de enero en Estambul, cuando logró detonar un explosivo donde fallecieron 10 personas.

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Mientras todo esto ocurría, los mercados internacionales reaccionaban con caídas generalizadas. El principal índice bursátil mundial, el Dow Jones, ha comenzado el año con una baja del 5,2% mientras en Europa, Londres ha arrojado pérdidas del 2,2%, Frankfurt del 3,2%, París del 2,9%  y Madrid del 4,2%. Finalmente en Asia, hemos visto como el gobierno chino intervino en dos ocasiones el mercado de Shanghai, que ha ofrecido un retorno negativo del 9,9% en lo que va de  2016.

Lamentablemente, la geopolítica será el factor que altere el correcto funcionamiento de los mercados bursátiles este año. La batalla económica que están protagonizando los países miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y aquellos países no alineados por el crudo, continuará presionando el precio internacional del commodity y limitará el crecimiento de las principales economías del mundo. Desde el comienzo de año, el petróleo ha perdido ya un 20,6% y no muestra signos de encontrar un piso.

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La geopolítica es la palabra del año y los inversores ya están resguardando sus inversiones vendiendo acciones y comprando bonos del Tesoro americano o herramientas financieras de altísima calidad crediticia. Los datos bursátiles muestran que existe una toma de ganancias generalizadas y frecuente aparición de aquellos que buscan ofertas. Pero se descarta que, al menos hasta mitad de año, el humor sea otro.

Estamos viviendo una nueva era bursátil donde los mercados están aprendiendo a operar sin la ayuda de capital barato y sujetos a una catarata de conflictos geopolíticos que impiden encontrar motivos para retomar la senda ascendente.

Un saludo cordial,

Sebastián Maril

Editor de Mercado en 5 Minutos PRO

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