Billete o tarjeta: ¿cómo conviene pagar los gastos en el exterior?

Si está planeando tomarse vacaciones y cruzar las fronteras del país en los próximos días, en este artículo le explicamos cuál es el modo más conveniente de abonar sus gastos en el extranjero. 

El cepo cambiario, el dólar tarjeta y las autorizaciones de la Afip para comprar moneda extranjera para ahorro o turismo pasaron a la historia. Con la eliminación de las restricciones cambiarias, cada contribuyente puede ir a comprar divisas a su banco libremente y sin hacer ningún tipo de trámite, tal como solía hacerse antes de noviembre de 2011.

Ante esta situación y la llegada de las vacaciones, muchas personas que tenían pensado viajar al exterior se preguntan cuál es la opción más conveniente para pagar sus gastos durante el viaje: efectivo, crédito o débito. A continuación, despejamos todas las dudas.

¿Efectivo, crédito o débito?

Para empezar, es necesario remarcar que pagar con tarjeta de débito o crédito no da lo mismo. Mientras que con débito las compras se debitan al cambio vigente en el momento en que se realizó la operación, con crédito se toma el tipo de cambio vigente al cierre del resumen, el cual puede llegar a venir dentro de 30 días.

Al pagar con débito uno se asegura el tipo de cambio al día de la compra, mientras que con crédito, uno se arriesga a que el tipo de cambio pueda ser más alto de lo que es hoy, y por lo tanto, la cuenta salga más cara. En este sentido, la tarjeta de débito resulta más conveniente.

Sin embargo, pagar con plásticos tiene una desventaja. Si la compra se realiza en un país donde la moneda no es el dólar, existe una doble comisión. Primero el banco del exterior pasa la divisa a dólares y luego el banco argentino lo convierte de dólares a pesos. En otras palabras, usted debe pagar un doble spread y un tipo de cambio menos favorable.

Ahora bien, analicemos si conviene pagar con tarjeta o con dinero en efectivo en el exterior.

Bajo las restricciones del cepo cambiario, uno estaba obligado a pedir la autorización de la Afip para adquirir la moneda del país de destino. Pero ahora, con la libertad de elegir qué y cuánto comprar, lo más conveniente a la hora de viajar al exterior resulta comprar dólares y luego cambiarlos en el país de destino por la moneda local.

Según explica un informe de El Cronista, las casas de cambio suelen tener un spread ancho entre el precio de compra y el de venta de las monedas que son dólares. En este sentido, por orden de menor a mayor, las monedas que presentan menos spread después del dólar estadounidense son el euro, el peso chileno, el real, el uruguayo y el guaraní.

En algunos casos, el spread puede llegar a ser muy elevado, y por eso, la mejor estrategia para saber si una casa de cambio tiene un buen precio de pizarra es comparar cuánta diferencia hay entre la punta compradora y la vendedora. Por regla general, los aeropuertos son el peor lugar para hacerlo porque los spreads son muy altos. En cambio, los centros de las ciudades suelen ser más económicos.

“Por citar un ejemplo, en Uruguay, el artículo explica que el spread entre el dólar y el peso uruguayo es mucho menor que en las casas de cambio locales. Por eso, conviene viajar con dólares y cambiarlos allá. En tanto, muy mal negocio resulta viajar con pesos argentinos, ya que en Punta del Este toman un tipo de cambio incluso más alto que el del blue en el mercado paralelo.

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