El secreto mejor guardado de Wall Street

En este artículo de Inversor Global, conocerá los motivos por los que la media de las acciones de la plaza neoyorkina se encuentran sobrevaluadas, a pesar de haber bajado de precio en los últimos doce meses.

Como seguramente muchos inversores saben, el mercado accionario de los Estados Unidos se encuentra viviendo una bonanza desde hace 7 años.

Durante el período que va desde marzo de 2009 a diciembre de 2014, el conglomerado S&P 500 avanzó 204%. Sin embargo, en 2015 la historia fue distinta, puesto que el índice acumula un descenso de 2,6% a la fecha.

No conforme con ello, en días recientes el Dow Jones Industrial Average cayó a su mínimo en los últimos 60 días, lo que representó un descenso de 2,1%. Mientras tanto, el S&P 500 retrocedió 1,8%, siendo el segmento de entidades financieras el más perjudicado con una baja de 2,5%, según datos de Market Watch.

Para fines del mes de agosto, algunos especialistas de Wall Street anunciaron el fin de la tendencia alcista en la escena bursátil. Ante los datos expuestos, parece que tuvieron razón.

Aún cuando las acciones logren experimentar un potencial rally en lo que resta de diciembre, 2015 sería el primer año de pérdidas para los índices desde 2008.

Aunque parezca contradictorio, los activos que cotizan en la plaza neoyorkina se han vuelto más costosos y usted como inversor debe tener conocimiento de las razones que dan lugar a este fenómeno.

El motivo oculto

En el mes de enero, el S&P 500 contaba con una tasa de valoración en torno a 20, en función de la métrica Precio/Ganancias (PE por sus siglas en inglés). Según información de Casey Research, el indicador se encuentra actualmente en 21,2. Un PE alto es sinónimo de sobrevaluación en las acciones.

Puede que en primera instancia le parezca que esta dinámica no tiene mucho sentido, puesto que si los precios de los activos han bajado, ¿cómo es posible que éstos se hayan vuelto más caros?.

Existes dos escenarios en los que los papeles de las empresas se “sobrevaluan”.  El primero de ellos, es en el que su cotización se alza y el segundo viene dado por un desplome significativo de las ganancias de la firma en cuestión y de su rentabilidad.

Durante 2015, el segundo esquema fue una realidad. En promedio, las ganancias corporativas cayeron 0,7% durante el segundo trimestre del año, comparativamente con 2014.

Para el tercer período descendieron 1,5% y se espera que el desplome acumule un 4,5% para cierre de diciembre, de acuerdo con estimaciones de la consultora Fact Set.

Sin embargo, esto no es evidencia suficiente de que la bonanza de Wall Street ha llegado a su fin.

Todo lo que sube tiene que bajar…

La dinámica del mercado de valores es cíclica. En oportunidades está en alza e inevitablemente en otras ocasiones presenta correcciones o se deprime. Ante una sobrevaluación de activos, una eventual baja podría ser más representativa en vista de que hay más espacio para el descenso y la historia así lo confirma.

Ejemplo de ello es el resultado del quiebre registrado en la década de los 90, durante la llamada “burbuja tecnológica”. Para entonces, el S&P 500 se valoraba  en una tasa de 34 Precio/Ganancias y el desplome en las acciones fue de 48%.

Según un reporte de CNBC, los estrategas financieros establecieron que es imperativo para los inversores prestar atención al privilegiado grupo de activos que está formando parte del rally “acotado” en Wall Street, puesto que estos conforman el 40% de la plaza y son los únicos actores con posibilidades de no presentar una extrema sobrevaluación, a partir de un descenso en sus ganancias.

No obstante, con el propósito de proteger su dinero ante cualquier eventualidad, lo ideal es mantener una cartera diversificada, en la que una porción esté destinada a dinero líquido y a instrumentos vinculados al oro.

Igualmente, puede considerar realizar algunas jugadas “en corto”, a partir de acciones en riesgo de caer significativamente en el marco de una corrección importante o que presenten dificultades para generar ganancias en un ambiente de crecimiento económico lento, como el que muchos auguran para el futuro cercano.

Recuerde que Inversor Global puede ofrecerle asesoramiento sobre las diversas estrategias y alternativas de inversión que usted debe tener en cuenta  para hacer negocios en el contexto local e internacional, a través de informes especiales elaborados por nuestro equipo de expertos.

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