Valor o crecimiento: ¿qué le conviene a su portafolio?

En este artículo de Inversor Global, conocerá la diferencia existente entre las categorías de activos que reinan actualmente en el mercado y cuál de ellas se adapta más a su estrategia de inversiones y por qué.

Con frecuencia, le recordamos a los inversores la importancia de tener en cuenta los fundamentos de valor, inherentes a las alternativas disponibles en el escenario financiero para hacer negocios con éxito.

Sin embargo, poner en primer lugar este criterio resulta difícil en momentos en los que parece que los activos de valor del mercado accionario se están quedando rezagados.

Con respecto a este tema, los analistas de la plaza financiera manifestaron que un comparativo entre el índice de valor del S&P 500 y el S&P generalizado, arrojó un desempeño inferior a la media, de las acciones que forman parte del primer conglomerado desde el año 2007.

¿Significa esto que las inversiones de valor han perdido su atractivo?

El valor intrínseco de un activo suma confianza a la cartera de los inversores en épocas de tormenta.

No obstante, las políticas monetarias de la Reserva Federal de los Estados Unidos han adicionado atractivo a los instrumentos vinculados a empresas en crecimiento, provocando que las opciones relacionadas con los jugadores de valor, queden relegadas.

Es necesario tener en cuenta que el valor es un término relativo. Según datos de CNBC, los índices desarrollados por Dow Jones y S&P en este sentido, recopilan acciones que reúnen requisitos como: Un alta tasa de precio en función del valor en libros, una relación positiva entre precios sobre las ganancias y un buen rendimiento, producto de la relación entre el precio y las ventas.

Por el contrario, los conglomerados que replican el comportamiento de los activos pertenecientes a empresas que ofrecen altos márgenes de crecimiento, están compuestos en su mayoría por actores del rubro tecnológico o del sector de consumo discrecionario.

En esa línea, la diferencia de comportamiento entre una categoría y otra, se debe básicamente a quienes están siendo recompensados por el mercado y quienes están siendo castigados, debido a un asunto de mera perspectiva a corto plazo.

En general, el crecimiento económico ha sido escaso en los últimos tiempos, por lo que las compañías que están en la capacidad de obtenerlo a partir de su actividad productiva, son vistas con buenos ojos por los inversores.

Las acciones apalancadas en la expansión se desempeñan mejor que los activos de valor, porque estas últimas son más sensibles al crecimiento de la economía del país al que pertenecen.

Sin embargo, si su estrategia de negocios está enfocada en el largo plazo, las oportunidades de valor no pueden faltar en su cartera, puesto que a pesar de su desempeño en corto, las mismas tienen el éxito garantizado a futuro, gracias a los sólidos fundamentos financieros que las respaldan.

Esto no significa que los instrumentos vinculados al crecimiento son una opción de poco potencial. Todo lo contrario.

Un portafolio diversificado, debe componerse de instrumentos pertenecientes a ambas categorías, con el objetivo de atenuar los efectos de eventuales acontecimientos negativos que puedan impactar con más fuerza sobre cierto tipo de activos.

Tenga en cuenta cómo funciona la dinámica de la renta variable de hoy para invertir acertadamente.

Recuerde que Inversor Global puede ofrecerle un análisis detallado sobre las diversas alternativas de inversión  disponibles en el mercado para usted, así como las razones por las que se perfilan como una oportunidad de oro para su cartera, a través de informes especiales elaborados por nuestro equipo de expertos.

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