Esta inversión dejó de ser un refugio para su capital

Históricamente, el mercado de bonos ha sido el segmento al que los inversores recurren en busca de estabilidad y seguridad. Sin embargo, la dinámica parece estar cambiando. Conozca en detalle que está sucediendo.  

Una vez culminada la crisis financiera de 2008, los inversores optaron por adquirir activos de renta fija masivamente, ya que esta medida proporcionaba la seguridad que les permitiría afrontar un eventual quiebre a futuro.

Sin embargo, parece que el mercado de bonos ha dejado de ser el refugio que el común denominador de los ahorristas demanda.

A pesar de que un colapso en el mercado accionario sería mucho más devastador que una crisis en los títulos de deuda, resulta alarmante considerar que en un escenario de quiebre en la renta variable, no se cuenta con el respaldo que suponen los bonos para estabilizar la cartera.

Es por ello, que es importante analizar este tema e idear una estrategia para prevenir el impacto nocivo de esta tendencia.

La tormenta perfecta

Uno de los factores que ha contribuido con el actual contexto está vinculado a las bajas tasas de interés que ofrecen los bonos soberanos. A partir de este comportamiento, las compañías han emitido billones de dólares en deuda, que han sido bien recibidos por los inversores hambrientos de atractivos rendimientos fijos.

De acuerdo con datos de Market Watch, la deuda corporativa acumulada entre 2007 y mediados de 2014 asciende a más de 18.000 billones de dólares a nivel mundial.

Se trata de una gran cantidad de “bonos basura” cuyas altas tasas de retorno se han convertido en el anzuelo perfecto para atrapar a los ahorristas.

En consecuencia, todas estas emisiones están comenzando a afectar los balances financieros corporativos. Según cifras de CNBC, 62% de las firmas que han colocado bonos en los últimos años poseen niveles de deuda que duplican su flujo de caja operativo.

Los márgenes de emisión en los mercados emergentes se han cuadruplicado, pasando de 4.000 billones de dólares en 2004, a 18.000 billones para 2014.

La inclinación por los bonos basura se ha reforzado en vista de que 12 países de Europa, entre los que figuran Francia, Alemania y Suiza, están presentando tasas de interés por debajo de cero.

Se encienden las alertas

En el mes de octubre, el Banco de Alemania comenzó a advertir que los elementos necesarios para dar paso a un ciclo de default en la deuda corporativa están más que alineados.

En ese sentido, la entidad manifestó que los títulos de los mercados emergentes serán difícil de manejar en moneda dura, debido a la constante devaluación de las divisas pertenecientes a estos países.

Por su parte, Stephen Antczak, analista de crédito de Citigroup, explicó que existe un riesgo latente de contagio en el segmento de deuda, cuyo agravamiento depende en gran medida de la percepción del mercado, caracterizado por ser sumamente volátil en términos de pánico.

Según Robert Shiller, conocido por hacerse merecedor del premio nobel de economía, es difícil que estalle una crisis en el ámbito de la renta fija y la historia así lo demuestra.

Sin embargo, el riesgo continúa en ascenso y los inversores deben mantenerse atentos a ello.

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