Llegó el momento de ser ambiciosos

Desde la crisis financiera de 2008, nunca había cundido tanto pesimismo en los mercados como en la actualidad. ¿Es el momento de apostar a contracorriente por un alza de las Bolsas? La respuesta, a continuación.

 

“Comprar cuando otros venden en pánico y vender cuando otros compran eufóricos requiere de un gran coraje, pero provee el mayor de los beneficios.” – Sir John Templeton (1912 – 2008)

 

El contrarian investing es una estrategia de inversión desarrollada en el siglo XX por algunos de los inversores con más éxito de todos los tiempos, entre los que se incluyen sir John Templeton, Jim Rogers o Warren Buffett.

La premisa de esta estrategia de inversión es simple: llevarle la contraria al mercado da mejores resultados que seguir la corriente general.

La justificación de este argumento se basa en que los inversores son incapaces de controlar sus emociones y que tanto en las fases alcistas como en las fases bajistas, la euforia y el pánico provocan que el precio de los activos financieros no se ajuste con su valor intrínseco.

Aunque esta estrategia de inversión no es infalible, sí ha dado excelentes resultados en los últimos años.

grafico

Si se fija en el gráfico anterior, que representa el sentimiento de los inversores en Estados Unidos, en octubre de 2007 el optimismo entre los inversores era máximo.

Era entonces cuando la economía crecía a tasas anuales por encima de 3%, la Bolsa llevaba casi siete años subiendo y parecía que esa etapa de prosperidad y crecimiento no se detendría nunca.

Sin embargo, alguien que hubiera seguido el enfoque de inversión contrario hubiera vendido sus acciones en octubre de 2007, justo cuando las Bolsas alcanzaron su máximo.

Esta jugada le hubiera evitado unas pérdidas de más del 40% que se produjeron a lo largo de 2008. E, incluso si se hubiera atrevido a apostar en corto por la caída de la Bolsa, la pérdida de la mayoría de los inversores se hubiera convertido en su ganancia.

El siguiente movimiento que este inversor hubiera hecho es comprar acciones en octubre de 2008, un mes después de la quiebra de Lehman Brothers y del desplome de las Bolsas en todo el mundo.

Siguiendo el enfoque de inversión contrario, este ahorrista no hubiera vendido sus acciones hasta junio del año pasado, tras acumular una ganancia de más del doble de su inversión.

 

Una nueva oportunidad

Siguiendo esta estrategia de inversión que, como puede ver, ha funcionado extremadamente bien durante los últimos 10 años, ¿qué deberíamos hacer hoy?

Fiándonos de que el miedo en los mercados es un buen indicio para comprar, vemos que el sentimiento inversor actual no ha sido tan pesimista en Estados Unidos desde octubre de 2008.

Sin duda hay multitud de factores que podrían agravar la caída de las Bolsas, como por ejemplo las dudas sobre el crecimiento de China o la suba de las tasas de interés en Estados Unidos.

Sin embargo, no hay que olvidar que lo que mueve a las Bolsas es el crecimiento económico, y este crecimiento -tanto en Estados Unidos como en Europa- es robusto.

¿Es este el mejor momento para invertir? Puede ser, yo no lo sé… pero como decía sir John Templeton, comprar cuando todos venden requiere un gran coraje, pero provee el mayor de los beneficios.

Un cordial saludo,

Alberto Redondo

Inversor Global España

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