Grupo BRIC: ¿una promesa económica incumplida?

Los países que conforman el bloque presentan un contexto financiero bastante hostil que según los especialistas se mantendrá hasta finales de 2016. ¿Deben los inversores evitar los negocios en estos destinos?

El término BRIC fue propuesto por Goldman Sachs a comienzos de la década del 2000. La denominación no es solo un acrónimo vinculado a los países que integran el bloque –Brasil, Rusia, India y China— sino una sentencia de que el crecimiento económico del conjunto tomaría el liderazgo del mercado internacional durante los próximos 30 o 40 años.

Para algunos expertos, como el famoso columnista de Market Watch Jeff Reeves, el bloque es una promesa económica incumplida a la fecha e incluso, una pérdida de tiempo y dinero para los inversores.

Ciertamente, la primera década del 2000 fue bastante próspera para estos países, pero desde que se produjo la crisis financiera, los mercados emergentes no han vuelto a ser los mismos. Parte del problema se debe a la tendencia negativa en el segmento de commodities, principal actividad productiva de estas regiones. No obstante, los problemas estructurales que enfrentan cada una de estas naciones tienen también un fuerte impacto sobre su desempeño y sugieren un camino lleno de tropiezos a futuro.

En ese contexto, los expertos financieros están convencidos de que el grupo BRIC está condenado a continuar la mala racha por el resto del año y todo 2016 inclusive, por lo que la recomendación de los analistas es evitar a los emergentes.

Sin embargo, las mejores oportunidades de inversión surgen en épocas de coyuntura, motivo por el que, a continuación, describimos el escenario en cada uno de los integrantes del bloque y planteamos una segunda postura, con un toque de riesgo, que puede ser de interés para los inversores de valor.

China

El Gigante Asiático causó una mala impresión en el mercado al arrojar una tasa de crecimiento de 7% en el segundo trimestre de 2015, siendo este su resultado más débil en los últimos 25 años, según datos del Banco Mundial.

El problema con respecto al indicador radica en la veracidad del mismo, puesto que el gobierno chino no goza de credibilidad entre los que más saben en Wall Street, en lo que a estadísticas oficiales se refiere. De hecho, desde la firma Citigroup sugieren que el crecimiento real del país fue de 5%.

Por otro lado, el apalancamiento masivo en el sector inmobiliario ha llevado la deuda del Dragón Rojo a niveles alarmantes, anunciando así una eventual crisis en el horizonte.

Si se tiene en cuenta que la puesta en común de los expertos es que la reciente devaluación del yuan no impulsará significativamente las exportaciones, como se espera desde Beijing, es válido afirmar que la segunda economía más grande del mundo está en problemas.

Sumado a ello, la corrección de 30% sufrida por el índice Shanghai entre junio y julio ha despertado el pánico colectivo entre los inversores que dudan de la fortaleza de la plaza accionaria china.

A pesar de todo lo dicho, es necesario tener claro que la desaceleración económica de China puede significar que la nación está entrando en una etapa de madurez, en la que lógicamente los niveles de expansión registrados en años pasado no pueden mantenerse para siempre, por lo que el nivel de alarma existente con respecto a ello no está del todo justificado.

En esa línea, el mercado financiero chino se caracteriza por ser especulativo, por lo que los altibajos pronunciados no deben generar la pérdida de cordura en los inversores.

Considere al Dragón Rojo como una apuesta a largo plazo, puesto que su plaza bursátil se verá impulsada por su cada vez más poderosa clase media y sus activos cotizan a verdaderos precios de ganga.

India

A diferencia de China, la economía de India sigue creciendo a buen ritmo. Las preocupaciones en torno al país están relacionadas con el alto índice de desigualdad. El 49% de la riqueza en la nación está en manos del 1% de la población. Si tiene en cuenta que en el país habitan unos 1.300 millones de personas, podrá notar que la falta de poder adquisitivo generalizada es una traba importante para la generación de crecimiento.

Al igual que el resto de las naciones emergentes, la caída de los commodities es un problema para India y su situación se agudiza a partir de una galopante inflación que acumula hoy un 11%.

De esa manera, el principal instrumento de inversión del país, el iShares India 50 ETF (INDY) se encuentra en el mismo nivel en que se tranzaba hace un año. Sin embargo, si usted es un inversor con miras a largo plazo, puede considerar posicionar una pequeña porción de su cartera en esta economía que a pesar de sus tropiezos, marcará la pauta internacionalmente a futuro.

Los casos de Rusia y Brasil son muy particulares e igual de interesantes que los ya descritos. Por ello, hemos elaborado un informe especial sobre éstos, totalmente gratuito. Acceda al mismo haciendo click aquí

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