¿Llegó la hora de desprenderse de esa acción?

Manejar una cartera de inversión no es cosa fácil, y una vez que usted haya aprendido a comprar acciones, deberá saber no sólo cómo venderlas sino cuándo. En este artículo, conozca toda esta información.

Si bien cuesta mucho tomar la decisión de comprar una acción, el momento de venderla es a veces aún más complicado. A continuación, cinco datos clave para dar el salto de la toma de ganancias, o de la aceptación de la pérdida.

Establecer un rango de precio objetivo

Cuando se procede a comprar una acción, los inversionistas astutos suelen establecer un precio objetivo, o por lo menos un rango, en el que se consideraría bueno vender las acciones. Es importante hacer esto en frío, seguir el plan al pie de la letra y no dejarse llevar por las emociones del momento. Esta tarea –llegar a un precio único- no es nada fácil, incluso para el inversor más experimentado. Por eso, en su lugar, una buena idea sería establecer un intervalo. Es decir, definir un rango, generalmente un porcentaje de suba o baja respecto del precio de compra, para vender sus acciones.

No sacarle el ojo a los fundamentals de las empresas

Monitorear el desempeño del negocio subyacente es importante. Hay algunas señales que nos dan motivos para tomar la decisión de vender una acción. Una razón clave para hacerlo es si los fundamentales de la empresa pierden forma. En un mundo ideal, un inversor se daría cuenta de un deterioro en las ventas, márgenes de ganancias, flujo de efectivo u otros operativos esenciales, antes de que el precio de la acción comience a disminuir. Pero en el mundo financiero real esta tarea puede no ser nada fácil. Por eso, la importancia de esta siempre informado y saber en dónde invertimos nuestro dinero y qué están haciendo esas empresas con él.

Una mejor oportunidad viene por adelante

El costo de oportunidad es un beneficio que podría haberse obtenido por haber invertido en otra alternativa. Por eso, antes de quedarse con una acción, siempre compare las ganancias potenciales que podría haber obtenido si compraba otra acción. Si esa alternativa es mejor, entonces tiene sentido vender el activo actual y comprar el otro. La identificación precisa de costo de oportunidad es muy difícil, pero comparar los ratios de las empresas, como elprice to earnings, podría ser de gran utilidad.

Después de una fusión

Si un inversionista tiene la suerte de poseer una acción de una empresa  que acaba de ser adquirida por una buena cantidad de dinero, entonces el mejor curso de acción puede ser la de vender. Es cierto que puede ser conveniente, en algunos casos, continuar siendo dueño de las acciones después de una fusión, en el caso de que la nueva empresa muestre fortaleza. Sin embargo, las fusiones siempre esconden trucos y sorpresas. Desde una perspectiva de costo de oportunidad, puede tener sentido buscar una oportunidad de inversión alternativa con mejor potencial de crecimiento.

Después de la quiebra

Si bien esto puede parecer obvio, es importante decir que una empresa en quiebra no tiene ningún valor para los accionistas. Es así que si una empresa quiebra o está por hacerlo, no lo dude ¡venda!

Recuerde mantener la diversificación de sus inversiones y destinar no más del 10% de su portfolio a alternativas  muy sensibles a la volatilidad del mercado. Inversor Global puede ayudarle a encontrar el equilibrio perfecto en su estrategia de inversión por medio de información especializada, contenida en reportes elaborados por nuestro equipo de expertos y publicados en el Newsletter gratuito. Recíbalo haciendo click aquí.

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