Hillary Clinton comienza su lucha contra la tiranía del corto plazo

Los inversores y empresas post-crisis de 2008 no se sienten con la confianza necesaria para tomar decisiones que los beneficien a largo plazo. La aspirante presidencial estadounidense quiere hacer que esto cambie.

Hoy en día, para lograr ganancias los inversores se mueven de una forma muy diferente a como lo hacían en años anteriores. Antes lo hacían apoyados en la tesis de que una empresa iba a darles los beneficios esperados gracias a su crecimiento, a la modernización de sus equipos y a la contratación de más empleados.

Pero después del crash de hace siete años, cuando las firmas perdieron mucho dinero e hicieron cientos de despidos para evitar la quiebra, al momento de recuperar la liquidez lo que hicieron fue seducir a inversores y accionistas con recompensas rápidas como la entrega de dividendos y recompra de acciones.

Esta estrategia no es vista con buenos ojos por la candidata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton y por eso ha llevado a cabo una campaña para revertir estos comportamientos por parte de inversores y empresarios.

Un freno a los inversores activistas

De acuerdo con un artículo de Bloomberg, este viernes Clinton presentará un conjunto de propuestas destinadas a alentar a las empresas e inversores para que favorezcan el crecimiento a largo plazo sobre la “tiranía de los reportes trimestrales de ganancias.”

Este será el segundo discurso de política económica de su campaña y su idea pretende reformar las tasas de ganancias de capital y el pago de impuestos sobre la remuneración de los ejecutivos, además de mejorar las regulaciones para vigilar a los activistas (uno de los más famosos es Carl Icahn) y la recompra de acciones.

Hace tan solo unos días, la política estadounidense estableció claramente su punto de vista con respecto a este asunto y dijo que “el mercado actual se centra demasiado en el corto plazo, como las operaciones de trading y los balances trimestrales, y muy poco en las inversiones de largo plazo”.

Y este viernes insistirá en el mismo punto. La aspirante presidencial es consciente de que esta estrategia de inversores y empresarios está dañando la economía y sugiere que las compañías sean incentivadas por el gobierno para hacer inversiones en plantas, equipos y empleados.

Incentivos para el largo plazo

Dos de las propuestas que más llamaron la atención fueron precisamente las que afectan a los salarios de los ejecutivos, además de las regulaciones a los inversores activistas, es decir, aquéllos que están fuertemente invertidos en una empresa y que se sienten con el poder de influir en el management de la firma, forzando la recompra de acciones o el cambio de un director ejecutivo, por ejemplo.

En cuanto a los cambios impositivos para los ingresos de los ejecutivos, Clinton cree que pueden utilizarse para alinear mejor los intereses financieros de los ejecutivos y aumentar el valor a largo plazo. Ella señala que el código tributario actual puede crear circunstancias en las que prefieren las estrategias cortoplacistas y recomienda volver a examinar los tributos para cambiar esos incentivos.

Y en cuanto a los activistas, la candidata afirma que hay situaciones en las que su influencia puede ser algo positivo para el negocio y los accionistas. Pero al mismo tiempo hay otras en las que sus intereses pueden ir en detrimento de los planes de largo plazo para una compañía.

¿Es posible que este punto de vista de Hillary Clinton vaya a crear un cambio en Wall Street? Quisimos preguntarle al economista Jefe de Inversor Global, Diego Martínez Burzaco, para que nos dé su visión al respecto. Estos datos pueden ser claves al momento de elegir sus próximas inversiones ganadoras. Para saber la respuesta, lo invitamos a leer el siguiente documento gratuito y exclusivo. Haga click aquí para obtenerlo.

Comentarios

Articulos Relacionados

Deja tu respuesta

Compartido