No escuche este consejo cuando utilice su tarjeta de crédito

Esta forma de pago es bastante útil para muchos, pero tenga cuidado cuando le sugieran que haga el movimiento que explicaremos a continuación, ya que puede ser más perjudicial que beneficioso.

Comenzó el invierno y se dio cuenta de que su caldera está rota. Su pareja tenía el auto y sin querer chocó contra otro vehículo.

En situaciones como esa, muchas personas se preguntan cómo pueden enfrentar esos gastos imprevistos. En algunos casos tendrán el dinero para cubrirlos, pero cuando esto no es posible se puede recurrir a otros medios.

Medios como la tarjeta de crédito.

Hay una frase muy conocida y replicada que afirma que esta forma de pago debería utilizarse solo para emergencias. Pero hay expertos que opinan lo contrario.

¿La tarjeta de crédito es un salvavidas?

De acuerdo con un artículo del sitio de finanzas personales WisePiggy, los conocedores opinan que hacer este movimiento puede ser más perjudicial que beneficioso, ya que utilizarla para hacer grandes compras lo obligará, obviamente, a hacer los debidos pagos de intereses durante un tiempo.

Pero eso no es todo. El problema mayor surge cuando se acostumbra a utilizar la tarjeta de crédito para este tipo de pagos, ya que ponerle fin a ese hábito podría ser muy difícil en el futuro.

El consejo de los planificadores financieros

¿Cuál es la mejor forma de evitar el uso del plástico para situaciones no previstas?

Crear un fondo de emergencia.

Así, usted tendrá dinero en efectivo del que podrá disponer para esos grandes gastos, una estrategia que es preferible, en lugar de tener que lidiar con pagos durante seis o doce meses, como consecuencia de usar su plástico.

Howard Dvorkin, autor del libro Power Up: Taking Charge of Your Financial Destiny dijo: “Las tarjetas de crédito no están diseñadas para  casos de emergencia”, porque se convertirán en un problema mayor.

¿Por qué? Porque tendrá que tomar dinero prestado -que luego deberá devolver- para hacer frente a ese inconveniente.

Hay casos en los que realmente tendrá que utilizarla, como el pago de algún gasto médico o algo que lo afecte fuertemente a usted o a su familia. Pero en general, debería mantenerse alejado del pago de emergencias con su tarjeta.

Otro experto destaca que el problema no está tanto en el uso del plástico para cualquier compra, sino en el daño a las finanzas personales que sobreviene.

En la Argentina, por ejemplo, los comercios utilizan las “cuotas fijas sin interés” para atraer a los consumidores. Pero si usted pregunta cuál es el precio con pago en efectivo y lo compara con el de crédito, podrá descubrir que en ese segundo valor están posiblemente incluidos los intereses.

Recuerde igualmente que el no pago de sus cuotas podría traerle consecuencias a su historial crediticio y aparecer en el Veraz.

Por eso, la mejor solución es que la persona se convierta en un consumidor responsable y determine qué cantidad de sus ingresos se destinará a ese fondo.

¿Cuánto dinero se debería destinar a un fondo de emergencia?

Idealmente debería ser un capital que le permita vivir durante seis meses si no tiene un trabajo. Puede comenzar lentamente, ahorrando pequeñas cantidades. Pero a medida que vaya teniendo un poco más de capacidad, asigne una porción mayor de sus ingresos.

Eso sí, el fondo debe ser intocable y solamente debe usarse cuando realmente tenga una emergencia.

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