Esto es lo que va a hacer el próximo presidente…

El rally, producto de la expectativa de cambio de gobierno, parece estar quedándose sin nafta. La hora de la verdad está por llegar y tendrás que saber cómo moverte con quien alcance el sillón de Rivadavia.

El comienzo del año fue a todo vapor para el mercado accionario local. La Bolsa mostró un dinamismo llamativo. Durante el primer cuatrimestre algunos papeles, literalmente,  volaron.
Durante esos días, cuando uno le preguntaba a algún un analista cuál era el driver principal de este mercado tan pujante, la respuesta parecía salir de memoria: “es la expectativa por el cambio de gobierno”.
No importaba si la pregunta se la hacías a un periodista, economista u operador de Bolsa. Sea cual fuera la formación del experto, la ideología política, si se trataba de un analista basado en fundamentals o gráficos, la explicación parecía ser la misma.
Al parecer, más importante que los números de algunas firmas, era el optimismo reinante por la llegada de una administración que –fuera del color que fuera- sería más amiga del mercado que la que se retira.
Ese fuelle hoy parece haberse pinchado. Si bien el Merval no se derrumbó, entró en una meseta. Está “lateralizando” como se dice vulgarmente. Sin tendencia definida.
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Esto puede tener que ver con reconocer que -pese al cambio de gobierno- tenemos desafíos económicos que serán complejos de superar, o bien con el hecho de que dentro de los candidatos el que mejor está en las encuestas hoy no es el que esperaba el mercado (Daniel Scioli).

Así está el tablero

El rally del Merval se explica por la expectativa de cambio de gobierno, pero eso no significa que los problemas se hayan disipado. Saber qué hará cada candidato con los temas pendientes de la economía local nos puede dar un adelanto de lo que puede ocurrir con el mercado.

Con este análisis evitaremos las sorpresas y –más aún- poderutilizar el viento a nuestro favor. La anticipación es la clave…

Por eso, te propongo que veamos los principales puntos en la agenda económica, cómo lo encararía cada candidato y de qué manera habría que aprovecharlo.

Para simplificar el ejercicio, me voy a enfocar en los que hoy figuran con mayores posibilidades, según las encuestas: Daniel Scioli y Mauricio Macri.

Comencemos…

  • Dólar

Daniel Scioli: propondría una devaluación lenta y gradual, de manera de no encarecer significantemente el costo de vida. Además, no iría tan lejos en la depreciación del peso.

Mauricio Macri: recurriría a una política más de shock para ganar competitividad en el corto plazo. No sólo lo haría de forma más rápida, sino que llevaría el valor de la moneda local a niveles más bajos con tal de recuperar el equilibrio cambiario.

Ambos casos nos dan la pauta de que los bonos en dólares son una buena alternativa, incluso los dollar linked, tan planchados por estos días. No obstante, el camino de Macri posicionaría a las empresas exportadoras en un lugar de privilegio. Acciones como Siderar o Aluar recuperarían parte del brillo perdido.

  • ¿Ajuste o corrección gradual?

Nuevamente parece tratarse de un tema de velocidades.

Daniel Sclioli: con asesores como Mario Blejer y Miguel Bein, tendería a priorizar el dinamismo de la actividad económica. Mostraría más paciencia a la hora de recuperar el equilibrio fiscal.

Mauricio Macri: se volcaría a una recuperación del superávit fiscal más rápida. Esto incluye una revisión total del esquema de subsidios y tarifas, mucho más veloz que la que puede llegar a encarar el ex motonauta.

Así, con el primer candidato podríamos pensar en firmas como IRSA (dueña de shoppings y una de las que más pisa fuerte en el real state local), atendiendo a la recuperación de la alicaída actividad económica. También los bancos podrían beneficiarse de este fogoneo de la actividad local, vía créditos al consumo.

En la otra vereda se ubicaría Macri, priorizando la salud de las cuentas públicas.

En este escenario  va haber más dinero para pagar bonos y eso haría bajar el riesgo país. Los instrumentos de renta fija tenderían a subir.  Además,  habrá que seguir de cerca la política de subsidios y tarifas. Una revisión, sobre todo de estas últimas (posiblemente encarada por Macri), favorecería fuertemente la cotización de las energéticas (Edenor, Pampa, Transener, entre otras).

  • Inflación

Daniel Scioli: el Banco Central seguiría jugando un rol clave en la financiación del Ejecutivo, continuando con la elevada impresión de moneda. Esto suele ser combustible para el aumento del costo de vida, vía ampliación de la base monetaria (dinero circulante más depósitos a la vista).

Mauricio Macri: uno de sus asesores económicos –Federico Struzenegger-  presentó, hace algunos años ya, la idea de un plan gradual con metas para reducir la inflación. Paulatinamente se abandonaría al Banco Centrar como financista. Incluso, es de esperar una modificación de la Carta Orgánica de la entidad, para terminar con el rol heterodoxo que hoy se le da.

Ambos deberán realizar una medición creíble para poder enfrentarla. En el primer caso es de esperar que los bonos que ajustar por CER (inflación) no pierdan su atractivo, mientras que en el segundo deberían ir perdiendo lugar en las carteras de los inversores.

Ideas y un poco de futurología para un cambio trascendental que está a la vuelta de la esquina…

Te invito a que hagas tu propio análisis y empieces a pensar tu cartera sobre esta base.

Un fuerte abrazo,

Ignacio.

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