La fórmula del éxito de Facebook y LinkedIn

Hoy te voy a enseñar cómo aplicar una estrategia que tiene la capacidad de hacer crecer tu empresa de manera sustancial. Le funcionó a algunos gigantes estadounidenses y podría funcionarte a vos.

La semana pasada, Pablo me reenvió un mensaje que recibió al email de Inversor Global. Decía lo siguiente:

“Estoy lanzando una pequeña empresa en Internet y estoy entusiasmado. Me gustaría si pudieran revelarme alguna estrategia consagrada que apliquen todos los grandes que triunfan. La quiero conocer para que mi emprendimiento crezca y genere ganancias. Gracias”.

Me quedé sorprendido por lo convencido que estaba el suscriptor de que existe una estrategia que garantiza el éxito. Obviamente que la sorpresa fue positiva, porque existe una táctica “consagrada” que ha sido adoptada por muchas empresas exitosas.

De hecho yo la apliqué al momento de lanzar Inversor Global, y 12 años después la empresa cuenta con más de 100 empleados y oficinas en 4 países. Sin ella, el éxito hubiese sido mucho más difícil de alcanzar.

Esta estrategia (que es un secreto a voces en el mundo de los emprendedores exitosos) pese a ser bien identificada, no tiene nombre oficial. Pero te la voy a explicar para que entiendas bien por qué se han beneficiado Facebook, LinkedIn, Inversor Global y podría beneficiarse tu pequeña empresa con ella.

Consiste en una “representación de los sentimientos”. Tenés que identificar un sentimiento o emoción, y relacionarla no sólo con los productos o servicios que ofrezcas sino también con tu empresa en sí. Tu compañía tiene que ser sinónimo de esa emoción.

Miedo, inseguridad, ambición, admiración. El responsable del emprendimiento tiene que seleccionar una de todas las emociones que todos los seres humanos experimentamos y responder a la necesidad de esa emoción.

Facebook y LinkedIn son dos casos bien gráficos de la representación de sentimientos ejecutada de manera magistral.

Te voy a ejemplificar cómo funciona:

Facebook

En el caso de la compañía creada por Mark Zuckerberg, el sentimiento que representa es el ego. Todos los que hemos creado un perfil allí lo hemos hecho para cargar fotos nuestras. En ellas aparecemos sonrientes, felices, satisfechos, generalmente atractivos, en playas, en parques, en compañía de familia o amigos.

Siempre en situaciones favorables. Y nos encanta que el mayor número posible de contactos haga click indicando que “le gusta” nuestra foto.

Cuando eso ocurre, nos consideramos admirados y nuestra confianza crece. Eso es precisamente el ego, y no es casualidad. Es la fórmula ejecutada de forma excelente por los dueños de la compañía, que fueron conscientes de que una plataforma que realzara el ego era imprescindible en la sociedad.

Y se lanzaron con todos sus esfuerzos a preparar un servicio que apuntara a ese sentimiento. Facebook hoy está emparentada con fotos, comentarios, “me gusta” e imágenes de mapas pequeños en donde nos localizamos.

LinkedIn

El caso de la red social profesional también es muy gráfico. El sentimiento que representa esta empresa creada por Reid Hoffman es el de la ambición. Las armas están apuntadas al interés que tenemos todos nosotros de relacionarnos y de contactar personas por cuestiones laborales o comerciales.

En mayor o en menor medida, todos queremos estar en contacto con gente que pueda ofrecernos trabajos o soluciones laborales.

LinkedIn hoy está emparentada con las ganas, el entusiasmo y la ambición de conseguir buenos contactos, buenos trabajos o buenos empleados. Y ellos lo saben muy bien: el volumen de negocios y de facturación de la compañía continúa creciendo a niveles envidiables.

Inversor Global

Cuando decidí lanzar mi propia compañía, lo que quería era compartir herramientas y conocimiento financiero con la mayor cantidad posible de lectores.

Noté que muchas personas querían mejorar su situación y deseaban conocer nuevas formas de generar dinero para pagar la educación de sus hijos, para disfrutar de un buen viaje o para remodelar sus casas. Y me puse a trabajar duro para satisfacer esos deseos.

Por lo tanto, el sentimiento al que apunté fue a la ambición. A las ganas de progresar. Tomé nota de toda la gente que quería salir adelante a través de tácticas alternativas para crear dinero y orienté mi empresa hacia esa dirección.

Sea cual sea el emprendimiento que tengas en mente, la opción de aplicar la “representación de sentimientos” siempre debería ser tenida en cuenta.

Desde una casa de comidas rápidas que cuente con un sitio web que destaque la rapidez en el envío a domicilio o una tienda virtual que enfatice la atención personalizada.

Le sirvió a Facebook, a LinkedIn y a mí. No veo por qué no puede funcionarte a vos.

Solamente falta que te pongas en acción y apliques esta estrategia brillante cuanto antes para que tu emprendimiento levante el vuelo que estás esperando.

No dudes en escribirnos para contarnos de tus avances e inquietudes que tengas.

Saludos cordiales,

Federico

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