No entre en pánico ante el efecto derrame de Petrobras

Otras empresas de la región pueden correr una suerte similar a la de la petrolera .¿Qué puede hacer el inversor para resguardarse de ello?

Después de que los instrumentos de deuda de la brasileña Petrobras fueron calificados como “bonos basura” por la firma Moody’s, el pánico se apoderó de los inversores. Más aún cuando el contexto latinoamericano viene experimentado una racha de cesación de pagos por parte de las empresas, que parece, se mantendrá en el futuro cercano.

Recientemente, el riesgo de pérdida de los mercados emergentes incrementó considerablemente, condicionado principalmente por el menor crecimiento de estas economías y el retroceso en el precio de los commodities. Esta situación ubica en una posición delicada a las empresas que se han  inclinado por la emisión de deuda, con el propósito de cumplir con sus requerimientos de financiamiento.

Surge así la incertidumbre de si la caída libre sufrida por Petrobras podría repetirse para otras empresas. Ante la duda, hay ciertos hechos que usted debe conocer.

Efecto dominó

Además de la petrolera, otras empresas latinoamericanas están teniendo problemas para respetar sus compromisos de pago en moneda extranjera. De acuerdo con información del portal iPorfesional, cuatro compañías regionales no realizaron este mes los pagos de su deuda denominada en dólares. Entre ellas: el Grupo Virgolino de Oliveira de Brasil, Gran Colombia Gold, Newland International Properties de Panamá y OAS SA, constructora que cuenta con una prohibición de licitar proyectos vinculados a Petrobras.

[pullquote]La calificadora de riesgos Moody’s, estima que para el período de 12 meses que cierra en junio de este año, la tasa de compromisos impagos corporativos  de Latinoamérica se situará en torno al 6%, mientras que a nivel mundial se estima en 2,7% aproximadamente.[/pullquote]

El escenario se complica ante los principales desafíos que enfrentan los mercados de la región, en función de los precios del petróleo, la desaceleración de China y el fortalecimiento del dólar. Sin embargo, algunos analistas hacen mención a datos históricos, destacando que durante la mayor parte de la última década, no se registró un número significativo de casos de quiebre en el mercado de deuda corporativa latinoamericano.

Además, el impacto de estos suele ser tan localizado, que cualquier liquidación amplia ofrece recompensas a los compradores con horizontes de inversión de largo plazo.

¿Qué puede hacer el inversor?

Según el economista jefe de Inversor Global, Diego Martínez Burzaco, lo ideal ante esta realidad es analizar caso por caso, en lugar de huir de las compañías latinoamericanas de manera abrupta. En ese sentido, explica que “hay empresas que aún con el actual ciclo económico no tan positivo, han sabido manejar bien sus recursos y se mantienen líquidas y solventes”.

Al mismo tiempo, considera que “el mayor valor lo encontramos en acciones y no en títulos de deuda emergente”, por lo que el inversor puede pensar en los activos de las bolsas latinoamericanas ante el riesgo que representan los bonos corporativos.

Recuerde que lo preferible en todo momento es que su cartera de inversión se encuentre lo más diversificada posible, para atenuar los posibles efectos negativos de las crisis de los mercados. Si desea obtener información especializada para construir un portafolio de negocios bajo estos parámetros, suscríbase al Newsletter gratuito de Inversor Global. Si aún no lo recibe, hágalo con un click aquí.

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