El fin es ganar dinero (cuanto más, mejor)

Cuando uno invierte lo hace con el fin de ganar dinero. Darle valor a sus ahorros es la prioridad. Por eso a continuación le muestro las tres claves que usted debe observar para ganar dinero en la bolsa.

Cuando era adolescente me quedaba hipnotizado frente a la pantalla de la televisión cuando se mostraban precios de acciones. Lo hacía más como una diversión que como un futuro profesional de las finanzas. Me divertía ver cómo los precios cambiaban permanentemente y había flechitas rojas y verdes de manera aleatoria.

Con el correr de los años entendí que el mundo bursátil tiene muy poco de juego.

No conozco a nadie que invierta en la Bolsa por diversión. Todos estamos comprometidos en hacer que nuestros ahorros crezcan a través de las inversiones. El fin es ganar dinero. Y cuanto más, mejor.

¡No tiene que sentirse culpable ni codicioso por ese sentimiento!

Ahora bien, cuando invertimos en acciones hay tres caminos concretos a través de los cuales pueden incrementarse nuestros ingresos. O, mejor dicho, una empresa puede crear valor en nuestros ahorros mediante tres formas.

Preste atención porque se las voy a detallar a continuación. Y si eres capaz de invertir en compañías con esas características, la posibilidad de transitar el camino con el “pie derecho” en los mercados será mucho más elevada.

Allá vamos…

Fuente de Ingresos 1: Fundamentos económicos

Si lee frecuentemente esta columna, esto le puede parecer redundante. Sin embargo no es un dato menor. No es lo mismo invertir en buenas compañías que en malas.

Y por “buenas” me refiero a aquellas que puedan tener la capacidad de hacer crecer sus ventas en base a la innovación y a tener productos diferenciados. Sin estos atributos, es muy probable que la competencia termine por dañar por completo los negocios de la empresa.

Un caso testigo es la firma de teléfonos móviles BlackBerry (BBRY), pionera en estos dispositivos al principio de la década y en total decadencia en la actualidad.

Sucedió que BlackBerry se durmió en los laureles y su falta de innovación la llevó al ocaso. Otras firmas más dinámicas, como Apple, Samsung o Motorola, han ganado lugar y mercado.

¿Por qué hago hincapié en esto?

Fácil.

Si la empresa hace crecer sus ventas y sus ganancias, eso impacta directamente en el precio de la acción. Y si este precio sube con fuerza, allí encontrará su primera fuente de ingresos para hacer crecer los ahorros.

Recuerde: mejores fundamentos económicos significan tener más probabilidades de crecimiento del precio de la acción de la empresa.

Fuente de Ingresos 2: Dividendos

Esta fuente es más intuitiva, pero igual merece una explicación.

Muchas empresas en el mundo distribuyen una parte de sus ganancias en forma de dividendos en efectivo. Es uno de los métodos más tradicionales en los que una firma “recompensa” a los accionistas por su confianza.

Y usted, como accionista de una compañía que reparte dividendos, tendrá derecho a recibirlos en tu cuenta cada vez que la empresa los distribuye.

Pero para que esto suceda, tienen que ocurrir dos cosas fundamentales:

  • Primero, que la empresa genere los recursos necesarios para poder repartir esos pagos a sus accionistas. Si no los genera, no hay dinero posible que pueda financiar esos pagos. Para ello, tiene que ser rentable en sus operaciones.
  • Segundo, que el Directorio de la firma finalmente se decida a distribuir sus ganancias. Muchas veces ocurre que a pesar de tener los recursos, los directores deciden reinvertirlos para ampliar su capacidad productiva. Es una buena señal para el largo plazo, pero en el corto plazo el accionista no recibirá sus dividendos periódicamente.

Cuando hablamos de dividendos, generalmente nos referimos a los ordinarios, es decir, a los que se pagan con cierta regularidad. Pero algunas empresas también otorgan dividendos especiales aparte de los primeros, haciendo que la recompensa al accionista sea más suculenta.

Si le interesa conocer alguna empresa de este tipo, lo invito a que mire este informe haciendo click acá. 

Fuente de Ingresos 3: Recompra de acciones propias

En los últimos años, un enorme número de empresas cotizantes se hicieron con una gran cantidad de liquidez. El buen andar de sus negocios les permitió saldar sus deudas y engrosar la caja.

Y ahora tienen recursos excedentes…

Pero en muchos casos las empresas no distribuyen esos excedentes. Lo que hacen, en cambio, es anunciar grandes programas de recompra de sus propias acciones en el mercado.

¿Cómo lo afecta?

Como inversor, es una excelente noticia.

Primero, porque si la compañía considera comprar acciones propias es porque estima que están baratas. Y ellos, más que nadie, tienen información sobre cómo evolucionan los negocios de la empresa.

En segundo lugar, es positivo porque hay más demanda de acciones de esa empresa, lo cual puede funcionar como un soporte al precio de las posiciones. Esto evita que sus acciones caigan de precio significativamente.

Finalmente, si en el futuro la firma comienza a repartir dividendos en efectivo, las acciones propias que recompró salen de circulación y no son habilitadas para recibir los mismos. Esto implica que hay más dinero para repartir dividendos entre las acciones restantes (ahí se encuentran las suyas).

Ésta es tu tercera fuente de ingresos.

Como observamos, las compañías en las que invertimos pueden generar valor a nuestros ahorros desde distintas aristas.

Lo más importante siempre es afinar la puntería al momento de elegir un activo para tu cartera.

Luego, es cuestión de disfrutar las diversas fuentes de ingresos.

Un dato adicional…

Para que tenga una idea de la magnitud de las dos últimas fuentes de ingresos mencionadas, fíjese el siguiente gráfico:

1 (18)

Sólo en el año 2014, las empresas devolvieron a sus accionistas – en concepto de dividendos y recompras de acciones – US$ 376 mil millones.

¡Se trata de una cifra sin precedentes!

A su lado en los mercados.

Diego Martínez Burzaco

Deja tu respuesta