¿Quién paga la factura de gas de la Argentina?

Imagines esta situación: Por fin, a sus 37 años, logró dejar la casa de sus padres para irse a vivir solo. Tanto esperó el momento de tener una vivienda propia, y más aun después de tener que haber luchado con otros oferentes, para conseguir “esa” en particular.

Una jugosa cifra que decidió pagar por el departamento le trajo su merecida recompensa. Sin embargo, hay algo que no vio venir.

Aunque sabía que había un par de arreglos que hacer, como hacer ajustes en los grifos o pintar las paredes, la majestuosa factura de gas que está sin pagar -y que dejó el dueño anterior- fue una total sorpresa.

No hay rastros del antiguo residente. Usted compró la casa y con ella, toda la carga que traía consigo.

Así como usted tendrá que hacer malabares para cubrir gastos que no le pertenecen, también el Gobierno post kirchnerista tendrá que lidiar con los estragos causados por la actual Administración.

De productor a importador

El desempeño de la Argentina en el rubro energético ha experimentado cambios drásticos que figuran en terreno negativo. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Energía, la producción  local de gas se ubicó el año pasado en  41.500 millones de metros cúbicos.

Esto representa un 0,5% menos que en 2013 y 20,5% menos que en 2004.

A pesar de la acentuada caída en la producción, en paralelo, los niveles de consumo han registrado una tendencia contraria. Ante un aumento de la demanda, la gestión Kirchnerista tomó medidas que estimularon la aceleración de la misma sin hacer lo propio para fortalecer la oferta.

De esa manera, se dio paso al congelamiento de las tarifas de consumo que terminaron por convertirse en un gasto simbólico en el presupuesto familiar  y que, en consecuencia, no generan alertas de racionamiento en el consumo de este servicio, que ya por costumbre, termina por ser despilfarrado.

Ante la creciente demanda de gas que no puede ser abastecida localmente, las importaciones de energía aumentaron exponencialmente.

Para 2004, las mismas alcanzaron 483,11 millones de dólares, según cifras oficiales. Para cierre de 2014, se ubicaron en 10.142,16 millones, casi 21 veces más. De ese total, 5.858 millones corresponden a la compra de gas.

Cabe destacar que hace 10 años este producto servía como dinamizador de las exportaciones argentinas y a la fecha no es posible cubrir siquiera la demanda interna. De hecho, el 25% del consumo local es abastecido a través de las  importaciones.

Para los analistas, la accidentada situación energética de la Argentina es parte de la herencia dejada por el kirchnerismo  al Gobierno que tomará las riendas del país en diciembre de 2015.

Esta abultada factura que acumula ya una década, quedará registrada en la historia como el momento de la mayor caída de la producción gasífera, que no logró ser revertida con la estatización de YPF, sino que por el contrario, terminó por acentuarse.

Las apuestas energéticas: no todo está perdido.

A pesar de la falta de estímulos adecuados para proporcionar fluidez al sector energético argentino, las apuestas por las acciones de YPF, que para el cierre de la semana pasada acumulaba un alza de 5% tanto en Wall Street como en el Merval, siguen siendo una excelente alternativa de inversión en la Bolsa.

En adición a ello, en el artículo de Inversor Global titulado ¿Por qué los grandes inversores huyen de las petroleras?, se explica por qué a pesar de que los grandes inversores de la talla de Carlos Slim o George Soros, redujeron sus participaciones en la petrolera YPF, usted puede sacar provecho al invertir en esta empresa.

El artículo también revela la mejor estrategia para invertir en esta compañía, así que no deje de revisarlo.

Ante un consecuente deterioro de la actividad productiva de la Argentina, usted puede proteger su patrimonio mediante  selectas alternativas de inversión. Inversor Global le ofrece un abanico de opciones para resguardarse de la desoladora dinámica local. Si desea recibir información detallada sobre estas oportunidades de negocios  en el rubro energético que no debe dejar pasar por alto, suscríbase a nuestro Newsletter gratuito  haciendo un click aquí.

Deja tu respuesta