La devaluación del real amenaza al peso argentino

A diferencia de la moneda local, la divisa brasilera acentúa su camino descendente a niveles mínimos de casi diez años. ¿Cómo nos perjudica y qué debemos hacer? Entérese en esta nota.

Desde hace ya varias ruedas consecutivas que el real viene perdiendo fuerte terreno frente al dólar. Y ayer, en una jornada de importantes variaciones en los mercados bursátiles, Brasil no fue la excepción y su moneda se devaluó un 1,8% frente al dólar para caer a su nivel más bajo en casi 10 años. De este modo, quedó en los 2,742 por dólar.

¿Por qué?

El colapso del real brasileño se produce por varios motivos. A continuación analizaremos algunos de ellos.

1. El retroceso del petróleo

En la jornada de ayer la moneda brasileña sufrió una depreciación de 1,8% frente al dólar debido en parte a la fuerte caída en los precios del  petróleo. Como ya le explicamos en esta nota, los países emergentes sufren las consecuencias del desplome del commodity, que volvió a caer con fuerza un 9% a 48,5 dólares el barril.

2. La apreciación del dólar

Desde que la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos le puso fin a su programa de estímulos monetarios, el billete verde comenzó a fortalecerse ante monedas de todo el mundo.

Las expectativas de que se produzca un alza en las tasas de interés en EE.UU. a mediados de este año producen que los inversores miren con recelo los activos de las economías emergentes. En contraposición, ganan atractivo los activos estadounidenses. Esto se debe a que un posible incremento de las tasas eleva los retornos de la deuda y los depósitos bancarios en ese país, quitando atractivo de invertir en los mercados emergentes.

3. La política monetaria brasileña

La cuestión de política cambiaria es un aspecto de relevancia. La fuerte transición económica local que impulsó Dilma Rousseff, tras ser reelecta presidenta de Brasil, es lo que provoca la caída del real y su máxima devaluación en diez años.

El real viene perdiendo terreno frente al dólar desde que el gobierno de Dilma se mostró más propenso a abaratar su moneda para beneficiar a los exportadores. Ayer, la divisa terminó la jornada en 2,74 reales por dólar, su mínimo valor desde el 23 de marzo del 2005.

En este sentido, la nueva política monetaria impulsada por Banco Central de Brasil muestra menos participación en el mercado de cambios para controlar la devaluación, beneficiando a las exportaciones de sus industrias y encareciendo a las importaciones.

Cuando el real se abarata, los bienes brasileños son más baratos para el resto del mundo y los bienes que producen en el resto del globo son más caros para Brasil. Esto aumenta las exportaciones y disminuye las importaciones, generando un superávit en la balanza comercial.

A diferencia de lo que ocurre en la Argentina, la pérdida de valor del real parece ser la herramienta de política económica adoptada por Dilma Rousseff para impulsar la economía de su país.

¿Cómo afecta en la Argentina?

En contraposición a las medidas implementadas por Brasil, el Banco Central de la República Argentina decidió ayer dar marcha atrás con la corrección diaria del tipo de cambio oficial al apreciar al peso un centavo a $8,72 para el mercado minorista y $8,66 para el canal mayorista.

En los últimos 12 meses, el aumento acumulado del tipo de cambio llegó al 8%, mientras que la suba de los costos internos de las empresas se elevó más de 30% a raíz de la inflación. Esto se traduce en una fuerte pérdida de competitividad para el sector privado exportador.

Según explica un análisis de Jorge Vasconcelos, investigador de la Fundación Mediterránea, la asimetría existente entre las monedas de ambos socios comerciales preocupa a la industria nacional porque ve vedadas las posibilidades de generar exportaciones que puedan neutralizar, o al menos atenuar el efecto recesivo que afecta al mercado interno.

En este sentido, la devaluación de Brasil suma una desventaja al retraso cambiario que ya acumula el peso argentino. Esto significa que con una moneda menos competitiva frente al real, se vuelven menos atractivas nuestras exportaciones.

Y la situación es más grave aún si consideramos que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina.

¿Qué puede hacer usted?

Mientras el gobierno se aferra a un dólar quieto para mantener estables las expectativas de inflación, a costa de agudizar el retraso cambiario existente, usted debe buscar alternativas para proteger sus ahorros.

Tarde o temprano el dólar en la Argentina ajustará al alza. Y refugiarse en activos dolarizados puede ser una solución al alcance de la mano.

En la bolsa local existen alternativas dolarizadas que puede comprar en pesos para cuidar y multiplicar el valor de su dinero. Puede acceder a ellas a través de un click, suscribiéndose al newsletter semanal y gratuito de Inversor Global.

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