El Banco Central no quiere darle dólares a nadie

En la jornada de ayer el Banco Central se plantó con una negativa ante las solicitudes de divisas destinadas a empresas importadoras y bancos.

Frente el silencio por parte del BCRA en relación con la medida, los rumores y especulaciones se pasearon por el mercado sin cesar, e incluso, la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) presentó quejas ante la situación, que se mantiene igual hasta ahora.

Las contadas excepciones de autorización fueron dirigidas a aquellas empresas cuyo monto solicitado correspondía al ingreso de divisas por exportación ese mismo día. Esta especie de sistema de compensación no es ajena al sector privado, que debió encararlo cuando fue implementado por el ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

La situación actual tuvo lugar luego de que la entidad conducida por Alejandro Vanoli experimentara un descenso en sus arcas de 210 millones de dólares, en apenas dos días.

Algunos atribuyeron la acción a una posible nueva circular de la entidad, otros consideran que se debe a la necesidad de preservar a toda costa las reservas monetarias. Sin embargo, lo que sí es común a todas las posturas es que los que requieren hacerse de dólares se enfrentan con una autoridad financiera cada vez más hermética.

La falta de divisas en la Argentina no es un secreto y una de las tantas pruebas de ello se evidencia en la involución de las asignaciones que recibe el sector productivo para cumplir con sus actividades.  A la ausencia de dólares financieros, se suma la falta de divisas comerciales.

Para cierre de 2014 el superávit comercial retrocedió un 17% en comparación con el año 2013, ubicándose en 6.686 millones de dólares, siendo a su vez el nivel más bajo registrado desde la crisis de 2001.

¿Quién sigue en la lista negra?

La sorpresiva situación deja mucho lugar a la duda. El primer eslabón de la cadena, representado por el sector privado, sufre ya las consecuencias. Si en efecto, el BCRA se dispone a cerrar el grifo de los dólares para defender sus arcas, ¿quiénes siguen en la lista de afectados? ¿le tocará el turno al inversor minorista?

Esta idea no resulta descabellada si se tiene en cuenta que los recargos impositivos existentes por la AFIP para la adquisición de divisas con fines de ahorro y turísticos apuntan a desincentivar la demanda. El gobierno llama a esta serie de modalidades de compra del billete estadounidense como “medidas de flexibilización del cepo”, aunque en la práctica realmente son trabas de acceso a las monedas internacionales, cada vez más escasas.

No entre en pánico, usted puede prever la catástrofe

Diego Martínez Burzaco, economista jefe de Inversor Global explica que la opción más efectiva para hacerse de dólares en este escenario es la operación dólar MEP, que consiste en comprar bonos en pesos y luego venderlos en dólares para cobrar la divisa en una caja de ahorro bancaria.

Un mecanismo alternativo en esa línea, es comprar los títulos directamente en dólares por medio de pesos, para luego cobrar los intereses y la amortización de capital en moneda estadounidense. Los instrumentos más recomendados por Martínez Burzaco son el Boden 2015 y el Bonar X

Existen otras alternativas que pueden ayudarle a acumular un patrimonio en dólares sin tener que depender de la voluntad de las entidades públicas de la Argentina, si desea conocerlas en detalle, suscríbase al  Newsletter gratuito de Inversor Global haciendo click aquí.

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