Cómo beneficiarse con la nueva revolución energética china

 

El dragón está desplegando sus alas. A través de los años ha sabido recorrer una senda de crecimiento que podría incluso superar a la primera potencia económica mundial: Estados Unidos.

En su búsqueda por convertirse en un país cada vez más poderoso, en los próximos cinco años se podría desatar una revolución en el sector energético. Una “sorpresa china”, que además de rendir frutos para el bienestar de su población, también le significará utilidades a aquellas empresas que logren firmar millonarios contratos con ese país.

Y esos acuerdos tendrán un efecto derrame sobre los accionistas que hayan decidido invertir en ellas.

Se trata de un ambicioso plan del Gobierno para avanzar en proyectos de extracción de gas no convencional, también conocido como shale gas.

Un proyecto con gran alcance y  mayor potencial

Un artículo del sitio web Market Watch resaltó los puntos que mencionó el reconocido experto en energía y director de investigación de China National Offshore Oil Corp., Chen Weidong, en términos de lo que espera lograr el país hacia el año 2020.

China es el más grande consumidor de energía. En cinco años espera producir 30.000 millones de metros cúbicos de gas de esquisto (o shale gas) por año, muy por encima del nivel actual de 1.300 millones de metros cúbicos anuales.

Esto hará que la producción de este tipo de hidrocarburo pase de 1% a 15%.

Weidong también dijo que en 2014 China perforó 200 pozos nuevos -para llegar a un total de 400-, mientras que durante este año se añadirán otros más a esa lista. Los avances con el shale gas pretenden que el país deje de depender tanto del carbón, que ha sido catastrófico para la salud de los ciudadanos.

El Lado B del proyecto

La revolución del shale gas parece tener muchos argumentos a favor. Pero, ¿cuáles son los riesgos de este ambicioso plan?

Market Watch consultó con James Henderson, un investigador de la Universidad de Oxford, quien planteó que la escasez de agua que sufre China será un obstáculo para producir el gas de esquisto, un recurso natural absolutamente necesario para el proceso de extracción.

Otro de los problemas radica en la falta de emprendedurismo e innovación del Gobierno local, un punto que fue vital para que este segmento energético avanzara en Estados Unidos.

No pierda de vista a los posibles ganadores

El tremendo plan de China de mejorar en su autoabastecimiento de gas de esquisto hace que se despierte el optimismo por empresas que puedan lograr millonarios contratos para apoyar los proyectos en los próximos cinco años.

Inversor Global identificó tres empresas que tendrían el potencial de involucrarse con el país asiático y que son firmas que usted podrá considerar para añadirlas a su portafolio de inversión.

1. Schlumberger Limited (SLB): una empresa con presencia mundial que provee tecnología y soluciones de gestión de proyectos e información para la exploración y producción de gas y petróleo.

2. PetroChina (PTR): PetroChina podría ser otra de las grandes beneficiadas. Esta firma china se dedica tanto a la venta como a la producción y refinamiento de crudo y gas.

3. Exterran Holdings, Inc. (EXH): Esta compañía y sus subsidiarias ofrecen operaciones, mantenimiento, servicio y equipos para la producción de petróleo y gas.

No olvide prestar atención a las ventajas y desventajas que representa esta “sorpresa china” y considere esta inversión como una a largo plazo para obtener las ganancias que desea.

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