Los buenos inversores no apuestan con el corazón

Los buenos inversores no apuestan con el corazón

Permítame dejar de lado los temas de actualidad para tratar uno de los principios básicos de la inversión.

Échele un vistazo a su propia cartera de inversión. Ahora, imagine lo bien que estaría si se eliminaran todos esos 50, 60, 80% de pérdidas. Para poder hacerlo podría usar simplemente un trailing stop loss.

Esta es la parte sencilla.

“Lo más importante”, dice Richard Smith, “es que los trailing stop loss permiten sacar el máximo partido a sus ganancias”.

Compras una acción. Se duplica. ¿Qué haces? Muchos inversores venderían, sienten que han conseguido un buen beneficio; ¿por qué ser codicioso? A menudo ven como una acción sube, sube y vuelve a subir. Entonces se sientan y comienzan a quejarse por haber vendido tan pronto.

Un veterano como Richard Russell cuenta a menudo la historia de cómo invirtió en la compañía Berkshire Hathaway de Warren Buffett en los años 70. El valor de las acciones se duplicó y el vendió, pero desde entonces no ha parado de darse cabezazos contra la pared. Las acciones clase A de Berkshire Hathaway, por valor de 11 dólares en 1962, ahora han alcanzado un valor de 227.000 dólares cada una.

“El fenómeno más importante de la inversión es que una inmensa mayoría de los inversores no son conscientes de ello”, dice Richard. “Cuando una acción sube están satisfechos… pero el efecto se debilita con el tiempo. Emocionalmente, los inversores se vuelven un poco indiferentes al respecto. Pero cuando una acción cae, el dolor aumenta a medida que el valor de la acción va cayendo. Los inversores se preocupan más, emocionalmente, ya que sus pérdidas aumentan. Así que las acciones que suben las venden con facilidad. En cuanto a las pérdidas, se pegan con ellas con la esperanza de volver al punto de equilibrio. En otras palabras, hacen lo contrario a lo que deberían- recortan sus ganancias y dejan sus pérdidas correr”.

Frenar las pérdidas es una herramienta que se puede utilizar para solucionar este problema. Con una orden stop loss fija un nivel que le deje con un riesgo que pueda tolerar. Eso le impedirá sufrir una gran pérdida.

Y cuando consiga una acción ganadora, en lugar de venderla, coloque una orden trailing stop loss y déjela correr. Las ganadoras son ganadoras por alguna razón. A menudo, serán ganadoras mucho más grandes si se mantiene fiel a ellas. Las órdenes stop loss obligan a reducir las pérdidas, lo que permite aferrarse a las posiciones ganadoras sin el riesgo de renunciar a las ganancias.

Richard descifró esto analizando las carteras de los grandes inversores como George Soros, Jim Cramer y otros. En casi todos los casos, las órdenes trailing stop-loss provocaron una mejora sustancial en el rendimiento. Después desvió su atención a la mejora de las ordenes stop-loss estándar. Lo que obtuvo fue una “parada inteligente”, que fue adaptada a la inversión individual.

“No todas las acciones son creadas iguales”, explica Richard. “Algunas son muy volátiles y otras no tanto. Tú no quieres que una acción muy volátil se detenga pronto sólo porque has fijado un stop demasiado justo. Pero si el stop es demasiado bajo, en una acción sin mucha volatilidad, no va a tener efecto”.

Richard creó una fórmula que se acerca a la parada perfecta. Las acciones varían del 10 al 80%. El uso de estos “stops inteligentes” mejora los resultados.

Por ejemplo, el estudio de la cartera “True Wealth” de Steve Sjuggerud, desde el año 2000, mostró los siguientes resultados:

Poniendo 1.000 euros en cada una de las recomendaciones de Steve desde el año 2000 se hubiesen podido conseguir cerca de 30.000 en ganancias para el año 2014. Añadiendo simplemente un trailing stop del 25%, los 30.000 euros de ganancia se convierten en alrededor de 50.000. Luego, utilizando “stops inteligentes” se alcanzan los 55.000.

Entonces, Richard fue uno o dos pasos más allá. Desarrolló una fórmula para decirte cuando debes volver a una acción después de detenerla. Él lo llama su “regla de reingreso”. Añadiendo su regla a la formula añade otros 15.000 euros a la cuenta de resultados. En total, sus herramientas convirtieron un beneficio de 30.000 en uno de 70.000 euros.

Richard tiene algunos trucos más escondidos bajo la manga. Puedes encontrarlos tú mismo.

Para nosotros, la conclusión es simple. Los stop losses funcionan, para la mayoría de las personas, la mayor parte del tiempo.

Saludos,

Bill Bonner.

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros “Financial Reckoning Day” y “Empire of Debt” que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.

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