Este es el momento para ganar con la crisis energética argentina

La situación del sector eléctrico argentino no ha variado mucho en los últimos años, sin embargo, una de sus características se ha agravado más que las demás, ¿adivina de cuál se trata? Le damos algunas opciones:

1 – Los cortes de luz

2 – Los subsidios

3 – El rojo fiscal de las empresas

Los cortes de luz siguen y los subsidios se mantienen. Pero una de las cosas que más creció durante estos años fue el pasivo de las compañías por la falta de fondos. Según las últimas estadísticas oficiales disponibles, publicadas por La Nación, las distribuidoras eléctricas le deben al Estado 18.350 millones de pesos por la energía que reciben y luego venden.

Para entender la magnitud y el crecimiento de este número, imagínese que en abril de 2012, cuando el Gobierno todavía amenazaba a las empresas que no pagaban, los pasivos alcanzaban apenas los 360 millones de pesos.

“La situación no ha cambiado en los últimos años. Las inversiones no se hacen porque el ambiente de negocios no es favorable para el sector privado: los ingresos  de las compañías no retribuyen las inversiones porque las tarifas están congeladas. Desde el año 2002 están manejadas muy irracionalmente, por lo tanto todo lo que es inversión pasa por decisiones que hace el estado”, explica Gerardo Rabinovich, Vicepresidente 2º del Instituto Argentino de la Energía (IAE) “General Mosconi”.

Congelamiento de tarifas: “una política equivocada”

Durante la última década, el Gobierno ha intervenido la actividad alentando el otorgamiento de subsidios y optando por el congelamiento tarifario. Para Rabinovich, esta es una “política equivocada” y a continuación esgrime sus razones.

Por su lado, afirma que desequilibró económicamente a las empresas de generación y distribución y por el otro, que generó un sector que “depende solamente del dinero que destina el estado a partir de fondos fiduciarios, fondos del tesoro y subsidios a la generación”. “Mantener ese nivel de tarifas durante todo este tiempo ha generado un problema serio a resolver en el sector”, remata el especialista.

¿Conviene invertir en acciones de este sector?

Respecto al futuro del sector y de las políticas implementadas por el Gobierno, Rabinovich afirma que no habrá cambios por tratarse de un año electoral y que el sector eléctrico seguirá en déficit en todas sus actividades. Ahora bien, la pregunta que surge es cómo afecta el rojo fiscal a los accionistas de estas compañías. Edesur y Edenor cotizan la Bolsa, y la deuda es un elemento que mes a mes oscurece sus balances.

El valor de las acciones de estas empresas es especulativo, volátil y fluctuante en un mercado de valores muy pequeño. Y por lo tanto, no refleja necesariamente su condición económica”, explica Rabinovich. Además, el especialista agrega que esta condición debe verse en los balances que ratifican el rojo tanto en su utilidad operativa como neta.

Como conclusión, lo que los inversores deben tener en cuenta al momento de invertir en papeles de este sector es que son empresas con concesiones de largo plazo de servicio público que tienen que restablecer su equilibrio. Es decir, volver a tener beneficios. En este sentido, Nery Persichini, economista de Inversor Global, explicó hace algunos meses en este artículo que “una quita de subsidios y un aumento de tarifas son una señal para comprar empresas de energía”.

“La lógica indicaría que en los próximos años, con cambios en el gobierno, nuevamente se busque restablecer el equilibrio de las empresas. Ahí sí estas acciones probablemente puedan reflejar su verdadera situación económica”, concluye el experto.

Entonces, de cara a un cambio de gestión, ¿es el momento de invertir en acciones del sector eléctrico? Para conocer la respuesta, no deje de consultar el newsletter gratuito de Inversor Global. Si todavía no lo recibe, haga click aquí y gánele a la crisis.

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