¿En qué tipo de acciones se debe invertir a corto, mediano o largo plazo?

A la hora de establecer una estrategia de inversión, es de suma importancia tener en cuenta cual es su perfil de tolerancia al riesgo. Sin embargo, en numerosas ocasiones, se presentan oportunidades que aunque no se identifiquen con el tipo de negocios en el que usted acostumbra a fijarse, son una alternativa que no debe dejar pasar. Pero, ¿cómo identificarlas correctamente?

A la vuelta de la esquina

El mercado de valores presenta alternativas en las que la jugada maestra debe realizarse a seis meses o un año como máximo. Esto, principalmente por la volatilidad que puede tener el sector al cual pertenezca la acción que luce atractiva, o por el comportamiento inestable de las cotizaciones de la misma. Desde luego, este tipo de negocio es de alto riesgo, por lo que la precisión es la clave.

Con respecto a que método utilizar para identificar las acciones cuya inversión corresponde al corto plazo, Diego Martínez Burzaco, economista jefe de Inversor Global explica que “hay una medida que se llama beta y que muestra la magnitud promedio de los movimientos de un activo respecto al mercado. Cuando el beta es mayor a uno, los movimientos de esa acción son más fuertes que el S&P 500 y se puede decir que son más riesgosas, por lo que se invierte para el corto plazo”.

El punto intermedio

Aunque se caracterice por ser un inversor con alta o baja tolerancia al riesgo de los mercados, existen opciones de inversión en el mediano plazo (dos años) que pueden proporcionarle una buena suma a su patrimonio. ¿Cómo saber que se está ante una oportunidad con estas características temporales?

De acuerdo con el método beta, cuanto más baja sea la calificación de éste, más posicionamiento de mediano y largo plazo tendrán las acciones. Para diferenciarlas del largo, se toman en cuenta otros elementos relacionados directamente con el mercado y el timing con el cual se entró a las participaciones en sí. Es decir, si el ascenso en las cotizaciones ya comenzó, pero se pronostica que continúe, se estaría en presencia de una inversión a mediano plazo.

Invertir con paciencia

Las inversiones a largo plazo, brindan la oportunidad de jugar con el comportamiento de las acciones, teniendo en claro que los retornos no se verán de la noche a la mañana. Más allá de la evidente posibilidad de adquirir bonos o instrumentos de deuda con fecha de vencimiento a diez años generalmente, los papeles de empresas pueden ser manejados con horizontes de compensación superiores  24 meses.

En esa línea, teniendo en cuenta el método descrito por Martínez Burzaco, “las compañías denominadas ‘blue chips‘ tienen, por lo general, betas en torno a 1 o menor a ese nivel y son las elegidas para el largo plazo”.

¿Estas teorías aplican al mercado local?

Para el economista jefe de Inversor Global, se debe tener en cuenta que la definición de plazos cambia cuando se trata de mercados emergentes, con escenarios tan dinámicos como el caso de la Argentina. En ese sentido, establece que “el corto plazo puede estar regido por apenas días o semanas y el largo plazo puede ser 6 a 12 meses”. Por lo que la estrategia de inversión seleccionada debe adaptarse al contexto.

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  1. santiagodunne

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