Elija su propia aventura de riesgo

“Riesgo no es lo que uno compra, sino cuánto de eso compra para incorporar al portafolio de inversiones.”

La anterior es una muy interesante afirmación de un reconocido analista que esconde una realidad: el riesgo de un activo no es tan grande si se lo considera dentro de una estrategia de diversificación apropiada.

Es cierto que en muchos perfiles de inversores ni siquiera entra la posibilidad de hacerse con algunos activos financieros que presentan una elevada volatilidad. Pero de la vereda opuesta están aquellos que realmente son amantes del vértigo y no les tiembla el pulso al momento de invertir en instrumentos que tienen que ver con el vértigo.

En el medio, aquellos inversores más moderados pueden, aferrándose a la afirmación de más arriba, incorporar una dosis pequeña de riesgo entre sus tenencias acorde con su nivel máximo de tolerancia al riesgo.

Hoy precisamente estaré presentando tres alternativas de inversión que presentan similitudes y algunas diferencias. En congruencia con lo descripto anteriormente, el riesgo de las mismas es extremadamente elevado, pero el objetivo es destacar cuál de las tres presenta la relación riesgo-retorno más eficiente.

Yo ya tengo mi conclusión al respecto. La suya no necesariamente tiene que ser la misma. Para decidir basaremos el análisis en la capacidad de pago de los emisores y en qué circunstancias se encuentran en la actualidad.

Para ir avanzando concretamente, se trata de inversiones en bonos soberanos de tres países que, de alguna u otra manera, están en el centro de la escena financiera mundial.

Rusia, Ucrania y Argentina forman parte de este podio.

A priori, ¿en cuál de estos tres países invertiría si tuviera que elegir una opción de riesgo para su portafolio?

Piense, luego vea los datos a continuación y finalmente vuelva a pensarlo.

Opción 1: Rusia

De los tres países en cuestión, Rusia es el que mayor fortaleza presenta en la actualidad, aunque eso no garantiza que sea el “más seguro” de cara al futuro.

Con una relación de Deuda / PBI de tan solo 14%, el pago de la misma no debería estar en cuestionamiento.

Sin embargo, no podemos analizar el caso ruso ignorando la caída de 56% del precio internacional del petróleo, su principal bien de exportación. Esto le costó al país una fuerte salida de capitales llevando al rublo, su moneda, a una devaluación de casi 100% en los últimos tres meses.

Para frenar esta debilidad de su moneda, el Banco Central de ese país intervino el mercado con una fuerte venta de reservas internacionales. Esto le costó casi US$ 100 mil millones y, aunque sus niveles de reservas se encuentran al nivel equivalente de 20% del PBI, esta dinámica no puede ser sostenida por mucho tiempo.

Image

Esta coyuntura hizo que muchas agencias de calificación bajarán la perspectiva de la deuda soberana a negativa, poniendo en juego la calificación “grado de inversión”.

Un bono soberano ruso a 10 años rinde 14% en la actualidad.

¿Usted invertiría?

Opción 2: Argentina

Se trata de un país que es “mala palabra” en el sistema financiero global.

La falta de cierre definitivo de la pelea con los holdouts y un escenario económico en deterioro espanta a muchos inversores. Pero para unos. esas son razones suficientes para pensar que lo peor de las malas noticias ya está incorporado en los precios de los activos financieros, principalmente los bonos.

Es más, la expectativa de cambio político con las elecciones presidenciales se puede presentar como el gran driver de este año para que haya un rally de deuda argentina.

Sin embargo, el riesgo sigue elevado.

Y los rendimientos de los bonos lo reflejan…

Sin ir más lejos, un bono que vence en octubre próximo está rindiendo un 11% anual en dólares. Otro que madura en 2017 presenta una TIR de 12,6%.

¿Por qué semejantes tasas de interés en un mundo lleno de liquidez y de tasas 0%?

Simple.

La capacidad de pago de la Argentina se mide por las reservas internacionales. Y la tendencia de las mismas es claramente decreciente:

Image

Frente a esta dinámica, una buena. Históricamente el peso de la deuda argentina en relación a su producto ha sido muy grande. Hoy es la envidia de muchos países desarrollados al situarse en torno al 40% anual.

¿Es acaso el momento de elegir los bonos de esta nación?

Opción 3: Ucrania

Desde el conflicto que se desató con Rusia por la península de Crimea hace unos meses atrás, todo fue dolor de cabeza para esta nación.

Situación financiera extrema, guerra civil en puerta y necesidad de salvataje son algunos de los titulares asociados a esta nación en cualquier portal financiero.

De los tres países analizados, es el que se encuentra más grave en términos financieros.

Un drenaje increíblemente elevado de sus reservas internacionales al nivel de US$ 7.500 millones es el síntoma de mayor riesgo que muestra para el inversor.

Image

Estas solo representan el 4,2% de su PBI. Si bien la relación de la deuda con el producto es relativamente baja (42%) su capacidad de pago está en serios problemas.

Un bono ucraniano que vence en 2017 tiene un rendimiento de 37% anual.

La probabilidad de una caída en default (cesación de pagos de esta nación) es superior al 30% para los próximos cinco años.

Se trata de una apuesta sólo para los amantes al riesgo.

¿Acaso ha cambiado su percepción y decisión sobre cuál bono soberano comprar después de leer estos datos?

Claramente, desde mi punto de vista y con todos los riesgos que encuentro en el camino, la segunda opción es la que mejor relación riesgo-retorno presenta. Desde Inversor Global tenemos un bono favorito para este país.

Encuéntrelo acá.

Piense una y otra vez antes de elegir estas alternativas para su cartera. Si invertir en ellas implica que le quitará el sueño, entonces no lo haga.

A su lado en los mercados.

Diego Martínez Burzaco

Para Inversor Global

Deja tu respuesta