El Gobierno se está quedando sin el pan y sin la torta

No importa lo que diga la OMC, ni la postura de los empresarios cuya labor se ve amenazada, el Gobierno actual de la Argentina no eliminará las barreras que ha impuesto a las importaciones. Al menos no en el corto plazo. Ni aunque el ejecutivo tuviese todas las intenciones de hacerlo sería posible ya que el entramado de distorsiones que existen en torno a la economía local no lo permitirían, y habría que comenzar por corregir éstas.

El círculo vicioso

La lista de desaciertos económicos que han reducido el margen de maniobra del Gobierno en relación a las políticas de comercio exterior está conformada por 4 aspectos clave, que para volver la trama de la historia un poco más compleja, son altamente dependientes uno del otro.

Todo pasa por la continua crisis de divisas. Durante el año 2014 el saldo comercial de la nación presentó un desplome del 15,9% interanual, lo que representa una reducción de 6.686 millones de dólares, y según el presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), Diego Pérez Santisteban, es probable que esta tendencia se repita para 2015.

¿Por qué surge este pronóstico?

Los motivos que impulsan el déficit de la balanza comercial están vinculados al volumen de exportaciones, que dependen en alto grado de los niveles de producción y la dinámica de la Inversión Extranjera Directa (IED). De acuerdo con un artículo de La Nación, según un reporte de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés) publicado ayer,  las cifras del flujo de divisas que recibió la Argentina por concepto de inversiones se redujo en 60%, es decir, 4500 millones de dólares.

En relación a ello, los analistas locales aseguran que la cifra es conservadora, ya que parte de la inversión extranjera que se contempla proviene de “reinversión de utilidades”, mecanismo empleado por las empresas únicamente porque no pueden repatriar dividendos a sus casas matrices en el exterior. Las trabas al giro de las utilidades, es uno de los principales motivos por los que el flujo de divisas de negocios ha mermado significativamente.

No conforme con ello, las exportaciones también se ven afectadas por el descenso de la demanda proveniente de Brasil, principal socio comercial del país, lo que aunado a la reducción de ingresos fiscales por las ventas de la soja, conforman el cocktail perfecto para un caos económico, ante el cual el Gobierno sólo sabe responder con más represión.

¿Qué hay detrás de la mano opresora?

Todo indica que el ejecutivo decidió priorizar la reducción de la demanda de dólares y mantener de esta manera el control sobre el sistema cambiario, en lugar de promover el crecimiento económico local. Esto se evidencia en la especial atención que recibe el  propósito de resguardar a toda costa las reservas monetarias del Banco Central, que a la fecha se ubican en 31.343 millones de dólares.

¿Es más importante tener un dólar artificialmente barato que una economía próspera?

Con un escenario donde no se incentiva la inversión extranjera y la economía funciona a traspiés, las opciones de resguardo de sus activos no son muchas. Por suerte, Inversor Global puede ofrecerle una guía con todas las alternativas que protegerán su patrimonio ante la crisis. Esta información está disponible en el Newsletter gratuito de Inversor Global, suscríbase haciendo un click aquí.

Comentarios

Articulos Relacionados

Deja tu respuesta

Compartido