Suba de salarios para (casi) todos

“En Argentina no va a bajar el combustible, es más, va a seguir subiendo”, sentencié en forma definitiva en una entrevista radial la semana pasada.

La ecuación es simple: en un país donde los costos en pesos suben en promedio un 35% / 40% interanual, el dólar oficial está anclado y las inversiones en el sector petrolero escasean es muy difícil que caiga el precio del combustible.

Pero en gran parte del mundo la situación es muy distinta…

La baja del precio internacional del petróleo no pudo ser tan oportuna. A fin de año, con las fiestas de por medio, los consumidores se aprestan a salir de compras y una suba de sus salarios en términos reales no viene nada mal.

No es que las empresas hayan decidido subir voluntariamente el sueldo de todos sus empleados a nivel global. Por el contrario, nada de eso ocurrió.

Lo que pasó es que uno de los bienes que más influencia tiene sobre la canasta de consumo de los individuos bajó su precio bruscamente: el combustible.

Y esto permitió una mejora del salario real en gran parte de los consumidores del mundo. O lo que es lo mismo, un aumento del poder adquisitivo de sus sueldos.

Si con frecuencia lee atentamente esta columna, algo había mencionado semanas atrás para el caso de Estados Unidos. Y el dato que se conoció el último viernes sobre la evolución de las ventas minoristas, terminó de confirmar esta presunción.

Mientras que el consenso de los analistas esperaba que las ventas crecieran un 0,4% mensual en noviembre, las mismas avanzaron un 0,7%. Este avance mayor al esperado se dio por dos factores:

  1. La mejora del mercado laboral en ese país derivó en un avance generalizado en todos los rubros de consumo, destacándose autopartes (+1,7%), materiales de la construcción (+1,4%) e indumentaria (+1,2%).
  2. La caída del precio del petróleo influyó ya que las ventas del sector cayeron 2,1% interanual producto de la caída del precio. Esto liberó recursos para el avance de otros sectores.

A partir de esto confirmo mi percepción.

El mayor ingreso disponible (por la parte del salario que se deja de gastar en combustible) se redireccionará al consumo discrecional.

Allí empresas como Home Depot (HD), Wal-Mart (WMT) o Gap Stores (GPS) pueden sacar provecho de esta coyuntura en el corto plazo.

En el mundo se da el mismo efecto…

No solo en Estados Unidos los precios de los combustibles están bajando.

En Europa, también.

Y eso hace que el Banco Central de esa región esté más preocupado que nunca por los efectos nocivos que pueda causar una eventual deflación.

Antes de la gran corrección del barril del petróleo Brent – el cual bajó un 40% en cuatro meses – ya ese riesgo se palpitaba. Ahora se profundizó.

De allí que espero que la autoridad monetaria comience a ejecutar su plan de incentivo monetario (parecido al QE de la FED) no más allá de finales del mes de enero.

Esta inyección de euros, más el efecto salario real positivo proveniente de la caída del precio del crudo, también posiciona de buena manera a compañías europeas pertenecientes al sector del consumo discrecional.

Si bien la situación económica de la región más desafiante que la de la principal economía mundial, este efecto se hará sentir con fuerza para esta parte final del año 2014 y comienzos de 2015.

Y en Latinoamérica también…

América Latina tampoco estuvo ajena a este proceso.

En la gran mayoría de los países el combustible también bajó. Y es una buena señal debido a la baja propensión a ahorrar que hay en estos países.

Esto implica que gran parte del ahorro en combustibles irá a consumo, pudiendo terminar mejor un año que fue realmente difícil para la región, especialmente para los exportadores de materias primas.

Es una noticia alentadora de corto plazo, donde el mercado interno puede sacar provecho, aunque habrá que seguir de cerca la tendencia de mediano plazo para determinar cómo afecta la caída de las materias primas a nivel agregado a las cuentas públicas de los países en cuestión.

No todo es lo mismo.

Quienes administraron mejor la bonanza, estarán en condiciones de sobrellevar mejor la tormenta. Quienes no lo hicieron, sufrirán.

Finalmente una reflexión sobre el precio del petróleo. Como vengo reiterando en más de una oportunidad, creo que la baja es más producto de especulación que de la interacción de la oferta y la demanda global.

El desequilibrio entre estas dos variables no justifica un derrumbe de 40% en los precios del crudo. Es por ello que pienso que hay en puerta una gran oportunidad de compra.

El momento adecuado para ingresar está muy cerca.

A su lado en los mercados.

Diego Martínez Burzaco

Para Inversor Global.

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