¿Cómo lidian los brokers con el estrés del mercado de valores?

El estrés laboral es uno de los problemas más comunes que padece la sociedad de hoy. Éste, se ve potenciado en mayor o menor grado, dependiendo de la profesión que se ejerza y obviamente, en el caso de los corredores de bolsa, el medidor de presión marca los valores más altos.

Los constantes ajetreos, análisis exhaustivos, apuestas cargadas de tensión y subidas en las acciones, seguidas de bruscas caídas, caracterizan el día a día de un broker. Las consecuencias de estos altibajos no son menores y se manifiestan tanto física como emocionalmente.

Una nota de El Cronista, con respecto al tema, estableció que las principales causas del estrés laboral son la sobreexigencia, las elevadas expectativas en función de objetivos mal trazados o muy alejados de la realidad, horas y horas de trabajo sin pausas programadas, condiciones ambientales desagradables como el ruido excesivo y el encierro; en fin, todo lo que define el ambiente de trabajo de un corredor de bolsa.

Como dato interesante, la Asociación Americana de Psicología, señala que “mientras más ansiosos y deprimidos están los brokers, más dinero ganan”. El fenómeno está directamente asociado a la menor cantidad de horas de sueño que duermen estos profesionales del mercado bursátil.

Según  informes del Centro de Estudios del Estrés y la Ansiedad (HEMERA), cuando las presiones y la intensidad del trabajo se aceleran de forma desmedida y prolongada en el tiempo, el organismo se desregula emocionalmente y su respuesta deja de ser adaptativa, para convertirse en una respuesta patológica, que más allá de la ausencia de sueño, puede traer consigo la manifestación de síntomas depresivos.

A pesar de ello, los veteranos de la bolsa aseguran que no todas las ruedas bursátiles son tan estresantes y con el tiempo se desarrolla una capacidad de acostumbrarse al ritmo de estas. Igualmente, destacan que en la actualidad la mayoría de las sociedades de bolsa no operan desde el recinto como hace unos años, sino que lo hacen desde oficinas. Esto aliviana en alto grado la carga de las labores.

De acuerdo con  las apreciaciones de Maria Fernández Ortega de HEMERA, citadas por El Cronista “En estos trabajos la idea es hacer foco en aquellos temas en los que sí se puede instrumentar un cambio y no quedarse detenido en aquellas cosas que no se pueden controlar. Especialmente, prepararse lo mejor posible para sucesos en los que el individuo sabe que pueden ocasionarle tensión y estrés, fijarse metas realistas en el trabajo y tomar los cambios como desafíos positivos”.

¿Cómo funciona el cerebro de un corredor de bolsa?

La publicación Ámbito, describe el proceso a través del cual tiene lugar el proceso de pensamiento de un broker cuando se encuentra en medio de su faena. Y se destaca que en ciertas ocasiones, la presión diaria, que implica estar en máxima alerta durante la hora de negociación, genera un estrés que en bajas dosis puede ser beneficioso para la toma de decisiones, ya que ayuda a la concentración en el objetivo. Aunque, en dosis mayores es negativa.

Asimismo, se plantea que si los inversores de un determinado país o área tienen grabados recuerdos de situaciones complejas, emocionalmente condicionales, como una crisis, la inflación o el default, eso es revivido influenciando las decisiones, por lo que el factor emocional juega un rol importante en las reacciones de un corredor de bolsa, sin dejar de lado la importancia que merece su razonamiento lógico.

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