América Latina responde a la desaceleración y redefine su rumbo

La economía de los países de América Latina registró un crecimiento promedio de 1,1% en 2014, según datos de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), su nivel más bajo desde 2009. Los resultados fueron consecuencia de una disminución de la demanda dentro de la región y un entorno internacional desfavorable, en el que cobran relevancia la desaceleración de la economía china y la baja en la demanda global de materias primas.

Un reporte del diario América Economía, hace énfasis en la caída del volumen de inversión que se observa desde 2011 en la región y que durante 2014, se contrajo alrededor de 3,5%, como factor de gran influencia sobre la caída en la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).

Los expertos coinciden en que será necesario formular políticas de estímulo centradas en áreas clave como la educación, infraestructura, clima de negocios e integración financiera, con el propósito de contrarrestar el devenir de la economía mundial que se mantendrá para el próximo año.

De acuerdo con el diario La Nación, el informe coyuntural más reciente del Grupo BBVA, afirma que el peor momento de la desaceleración quedó atrás, al mismo tiempo que destaca la acentuación de la brecha entre la Alianza del Pacífico, conformada por México, Colombia, Perú y Chile, que registrará un crecimiento de 2,8% y 3,8% en 2014 y 2015, respectivamente, y el Mercosur, que experimentará una contracción de 0,5% este año y crecerá 0,4% el próximo.

En medio de pronósticos de una tendencia a la baja de los precios de las materias primas, aumento de la incertidumbre financiera y ausencia de dinamismo en la demanda externa de la región, los gobiernos de los países latinos tendrán que promover reformas que permitan ampliar la estructura macroeconómica mediante la incorporación de métodos de protección para el financiamiento de las inversiones, así como fomentar la integración de la zona en aras de incluir a las empresas en las cadenas de valor, todo ello para mejorar la capacidad de respuesta ante choques externos.

Jorge Sicilia, economista jefe del Grupo BBVA, estableció que “el problema no es el diagnóstico, es la voluntad y la capacidad para implementar las reformas.”

Sin embargo, y a pesar de sus dichos, se muestran signos de cambio en la agenda política apalancados por el escenario actual, como en el caso de Chile, México y Brasil. Otros países como Venezuela y Argentina, no alcanzan a formar parte de esta tendencia.

Según la CEPAL, el crecimiento de la región para 2015 alcanzará un 2,2% en promedio. En ese sentido, se espera que Centroamérica más Haití y el Caribe de habla hispana crezcan a una tasa de 4,1%, América del Sur 1,8% y el Caribe de habla inglesa 2,2%. Los líderes de la expansión serán Panamá, Bolivia, Perú, República Dominicana y Nicaragua con valores que van de 5 a 7%.

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