Un dólar que puede llegar a 60

Por Federico Tessore

Terminó otra semana agitada en la Argentina, otra semana más donde la presidenta de todos los argentinos, Cristina Fernández de Kirchner, dictó nuevamente una agenda frenética. Los puntos más altos de la misma los tuvimos el martes y el miércoles. Primero, Cristina denunció en cadena nacional que Estados Unidos la quería matar y que otros enemigos la querían voltear y el miércoles conocimos que el presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, renunciaba a su cargo luego de recibir duras críticas por parte de la mandataria en el discurso del día anterior.

El nuevo funcionario público que asumió en el BCRA, Alejandro Vanoli, tiene el gran mérito de ser un obsecuente de Cristina. Un hombre que obedece órdenes y que se convierte a cualquier causa que dicten sus jefes. A partir de este momento el Banco Central será un apéndice de Cristina y su súper ministro, Axel Kicillof. Hubiera sido más sincero que la Presidente directamente sacara una ley cerrando el ente monetario y pasando todas sus funciones al Ministerio de Economía…

El país perdió al único hombre que le ponía un poco de racionalidad a la economía argentina. Fue el funcionario que pudo frenar la corrida al dólar en enero de este año. Hoy todo queda en manos de un reducido equipo de “expertos” que tiene una rara y única habilidad: agrandar los problemas que surgen y crear nuevos.

En ese sentido, Alejandro Vanoli llega con un excelente antecedente a su cargo. Gracias a la Ley de Mercado de Capitales que él impulso y que se dictó pocos meses atrás, se las arregló para terminar de destruir la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Esta Bolsa ya era muy pequeña e irrelevante a nivel regional como lo ilustrábamos en la nota llamada “La Bolsa de Buenos Aires en un proceso de muerte lenta”. Pero Vanoli, como fiel exponente de un funcionario argentino que se precie, especializado en agrandar los problemas que aborda y en crear otros problemas relacionados, la terminó de destruir durante su mandato en la Comisión Nacional de Valores (CNV), el organismo público que regula el mercado de capitales.

¿Qué va a hacer Vanoli en su nueva función? Bueno, es fácil predecirlo, sólo mire el pasado, observe cómo actúan estos funcionarios y llegará a la respuesta: magnificará los problemas y generará otros nuevos.

Seguramente el nuevo Presidente del Banco Central emita muchos más pesos y baje las tasas de interés por orden de Cristina y Axel. Esto provocará que haya más pesos en circulación para intentar reanimar una economía que está en recesión. Pero como ningún argentino confía en su moneda hoy, y como las tasas de interés estarán muy por debajo de la inflación -provocando que nadie haga un depósito en pesos-, todos irán a comprar dólares de la forma que puedan. Y esto por supuesto incrementará el precio del dólar blue. Por más controles que quieran crear, esto será inevitable.

Tenga en cuenta que a finales de septiembre del año pasado el dólar blue estaba en 9,50 pesos. Un año después, el mismo cerraba a 15,50 pesos, es decir que tuvo un aumento del 63%. Si proyectamos un aumento similar durante el próximo año, el informal terminaría en octubre de 2015 en 25 pesos por dólar. Éste es el escenario base, suponiendo que todo queda igual al último año.

Pero cuidado que ése no será el único efecto de las políticas de Vanoli y su “dream team”. Los precios también comenzarán a crecer mucho más fuerte como consecuencia de estas nuevas acciones. Al haber cada vez más pesos en la economía y con un dólar cada vez más alto, los precios se irán por las nubes. El ritmo de crecimiento de precios podría ser mucho más alto al actual 40% anual.

Es más, si Vanoli hace bien su trabajo, tal vez tenga la habilidad para llevarnos a una hiperinflación. Es cierto que esto es difícil que ocurra, no es fácil llegar a una hiperinflación en un país en recesión, pero téngale fe a Vanoli, su capacidad para destruir nos puede sorprender…

Está bien, me imagino lo que está pensando: ¿quiere intentar predecir qué va a pasar en nuestra economía durante los próximos meses sin especular sobre las medidas que tomará Vanoli o no?

Me parece lógico, al final de cuentas las personas pueden cambiar, actuar diferente. Está en todo su derecho a ser optimista. Entonces, para dejar esto de lado, le propongo que mire qué es lo que está pasando en Venezuela en la actualidad.

Ambos países -Argentina y Venezuela- tienen políticas económicas cada vez más similares. Los dos gastan mucho más de lo que ingresan y deciden financiar esa diferencia con emisión de dinero sin respaldo. Esto no sólo provoca inflación, sino también una suba en el precio del dólar o, lo que es lo mismo, una disminución en el precio de la moneda local.

Pero como los funcionarios quieren esconder las consecuencias de sus medidas, crean controles cada vez más creativos y duros para intentar postergar u ocultar estos efectos. Por eso controlan el dólar, el comercio internacional y todo lo que puedan.

Mientras tanto, los funcionarios de ambos países intentan convencer a su población que van a controlar la economía con impactantes discursos y declaraciones, pero nunca lo logran. Mire lo que decía Nicolás Maduro en marzo de 2013 cuando asumía como presidente de Venezuela luego de la muerte de Hugo Chávez: “Anótenlo donde quieran anotarlo, si quieren en una piedra lo anotan: el dólar paralelo lo vamos a derrotar, lo vamos a vencer. Y vamos a sanear la economía aún más, para que funcione perfectamente. Para que la patria siga avanzando.”

Como siempre pasa cuando los políticos hablan, termina pasando todo lo contrario. Mire el siguiente gráfico que muestra los números del mercado cambiario Venezolano durante los últimos dos años:

Desde enero de 2013 que el dólar oficial en Venezuela está en torno a los 6 bolívares. El dólar paralelo, medido en el eje vertical izquierdo del gráfico,  osciló entre 18 y 20 bolívares durante el comienzo de 2013 pero hacia fin de año se disparó y terminó el 2013 en 60 bolívares por dólar. La brecha entre el dólar oficial y el paralelo, medida en el eje vertical derecho del gráfico, que empezó en un 200% terminó el 2013 en un 1.000%.

El 2014 no fue mejor para Venezuela. Si bien el dólar oficial siguió artificialmente sin cambios, el paralelo siguió subiendo hasta llegar a los 100 bolívares por dólar la semana pasada. Y la brecha cambiaria, por supuesto, subió hasta llegar al 1.600% de la actualidad.

Es decir, en Venezuela necesitaron un año para que el dólar pasara de 18 bolívares a 60 bolívares. Ni los asfixiantes controles que el violento Gobierno venezolano impuso pudieron detener esta alza. ¿Por qué no puede ocurrir lo mismo en la Argentina si ambas naciones aplican las mismas políticas? O le va a creer a Axel Kicillof que en junio pasado nos dijo: “Quédense todos tranquilos, esto está estudiado en profundidad.”

Si el Gobierno profundiza las políticas que llevaron a que el dólar paralelo hoy esté en 15,5 pesos por dólar, y la designación de Alejandro Vanoli hace pensar que esto será así, hay altas probabilidades que la Administración de la Presidente provoque la tremenda suba del dólar que experimentó Venezuela durante el último año. No queda otra que prepararse para pasar lo mejor posible esta locura en que nos están metiendo Cristina y sus secuaces…

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore

Para Inversor Global Argentina

PD: Puede seguir a Federico en su cuenta de Twitter en @fedetesso y en su página  de Facebook haciendo click aquí.

Comments 3

  1. HUGO
  2. Juni
  3. ward a palooza

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