Dólar: ¿Aguantará el parche hasta octubre 2015?

Está claro que el Gobierno no está hoy pensando en cómo levantar el cepo cambiario que –a falta de un mejor manejo – debió instaurar a partir de octubre de 2011. La calculadora electoral pide apostar por parches que demanden menor esfuerzo y costo político en la carrera por las elecciones presidenciales que tendemos al cierre de 2015.

En ese camino, a la presión cambiaria se le responde con el cambio de presidente del Banco Central (uno que promete revisar las operaciones de contado con liquidación) y la posterior suba de la tasa de interés a 23 puntos.

Tal parece que si hablamos de una inflación anual del 40% no será tan profundo el impacto de esta alza para que los plazos fijos realmente sean tentadores.

Mientras toda esta escena se lleva a cabo, el BCRA no encuentra torniquete para su hemorragia. El viernes las reservas cerraron en US$ 27.301 millones. Este mes la entidad tuvo que digerir los pagos del Boden 2015 y el Bonar X por un monto de US$ 500 millones, a lo que se le suma una demanda –hasta el momento- de US$ 350 millones en concepto de “dólar ahorro”.

Es por eso que las reservas del Central llevan una caída de US$ 565 millones en lo que va del mes. Completando el cuadro, la base monetaria continúa en franco aumento.

Es decir, el dólar convertibilidad (base monetaria/reservas) se ubica en niveles de $ 14,82, mientras que el blue está en $ 14,70. Es cierto, ya no hay obligación –por ley- de que cada peso que circula esté respaldado por un dólar en el BCRA, pero que esta cotización sea superior a la informal habla de que la presión cambiaria, lejos de amainar, se potenció.

Fíjese lo que decía Ámbito Financiero respecto de lo que se espera para la divisa norteamericana:

Por un lado hay más vencimientos de deuda por delante, como el Bonar 24 en noviembre y el Discount a fin de año. Sin embargo, parte de los pagos que tiene por delante el Gobierno no llegarán a destino porque sigue firme la sentencia del juez Thomas Griesa, por lo que el impacto sobre el stock de divisas del Central será algo menor.

Al mismo tiempo, se mantendrá muy firme la demanda de divisas del dólar “ahorro”, ya que la gente puede acceder a las divisas a un precio muy inferior ($ 10,15 actualmente) que el del mercado negro. Muchos incluso optan por el “puré, es decir adquirir divisas un 20% más caras que en el mercado oficial y luego venderlas por el “blue”, obteniendo una diferencia superior al 40% casi en forma inmediata y sin exponerse al riesgo de oscilaciones cambiarias.

Pero también aparece en diciembre una fuerte demanda estacional de dólares por los viajes de fin de año y el uso de la tarjeta en el exterior, lo que también repercutirá sobre los niveles de reservas del Central. De hecho, los recargos al uso de tarjeta en el exterior aparecieron siempre en verano: el 20% se definió en marzo de 2013 y la suba al 35%, en enero de 2014.

¿Hablamos del elefante en la sala o pateamos para adelante el debate?

En los primeros 8 meses del año importamos US$ 6.500 millones en energía. Es cierto, es menos que el año anterior, pero esto tiene que ver con una caída generalizada de la actividad económica. Además, todavía quedan compromisos por US$ 15.000 millones con miras al cierre de 2015.

Por otro lado la generación de dólares genuinos la esperanza es intermitente y engañosa. En agosto el superávit comercial alegró a algunos. Si bien totalizó US$ 899 millones, lo que implica un aumento interanual del 145%, las importaciones retrocedieron 20%. 

Algunos maquillajes conocidos ayudan a obtener resultados que -por mejores- no dejan de ser artificiales.

Del lado de los milagros, Santa Soja no encuentra el piso. Ayer, la oleaginosa caía 1,2% a niveles de US$ 345,58 la tonelada. Aquella mano a los números fiscales –vía retenciones- que al principio era excepcional, se transformó en una muleta floja de la política cambiaria nacional.

Ante este panorama, la consultora Econométrica tiene su conclusión: “la combinación de inflación lanzada arriba de 40% y soja colapsando un 35%, en ese marco no habría ingreso de dólares suficiente que permita sostener el consumo, por lo menos no hasta que Argentina muestre clara intención de resolver también la inflación, el cepo cambiario, el déficit fiscal y el INDEC, aspectos que quizás recién se definan con la llegada del próximo Gobierno. En suma, el 2015 sin crédito ni soja, la recesión se acentúa”.

Así las cosas, sólo una pregunta me salta de la mente:

¿Aguantará el parche?

Hasta el martes que viene.

Saludos,

Ignacio.

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