Mercados emergentes: ¿dónde conviene invertir?

mercado financiero estadounidense o emergente

Cuando llega el momento en el que un inversor debe elegir por qué tipo de activo volcarse, éste debe tener en cuenta tres variables: el rendimiento que quiere conseguir, el plazo en el que quiere percibirlo y cuánto riesgo está dispuesto a aceptar. Una vez definidos estos tres puntos, el inversor contará con una amplia variedad de herramientas financieras que podrían encajar dentro de sus objetivos.

Muy pocas veces ocurre que los tres objetivos se pueden conseguir con una sola inversión, y lo más probable es que se deba resignar rendimiento para procurar seguridad o, por el contrario, apostar por alguna herramienta un poco más riesgosa que, en el mejor de los casos, le dará al inversor mayor rentabilidad.

¿Qué riesgos se deben tener en cuenta a la hora de invertir?

Dentro de los distintos tipos de riesgos que enfrenta un inversor se encuentran; el riesgo de mercado, el riesgo de crédito (donde se incluye al conocido “riesgo país”), el riesgo de liquidez, el riesgo de tasa de interés y el riesgo cambiario.

El riesgo de mercado hace referencia a la variación en el precio del activo según su tiempo de maduración. Por otro lado, el riesgo de crédito se debe tener en cuenta especialmente a la hora de invertir en bonos, ya que se focaliza en la posibilidad de que el emisor no pueda repagar el capital prestado (dentro de éste se puede encontrar al “Riesgo país”). El riesgo de liquidez está relacionado con la imposibilidad de comprar o vender un activo en los tiempos y formas previstas por el inversor. El riesgo de tasa de interés implica no poder reinvertir los pagos que se reciben de un activo a la misma tasa que se adquirió originalmente y , por último, el riesgo cambiario está vinculado con el hecho de que inversiones en monedas distintas a la doméstica están sujetas a fluctuaciones en la tasa de cambio.

Cada uno de éstos tomará mayor o menor relevancia de acuerdo al tipo de activo financiero que se termine eligiendo.

¿Qué me conviene? Formas de decidir entre Estados Unidos o un mercado emergente

Puede que esté analizando apostar por mercados emergentes pero que dude en hacerlo a partir de la recuperación del país del Norte. En el caso de volcarse por una inversión en activos de Estados Unidos, especialmente en renta fija como pueden ser los bonos del Tesoro, el riesgo país (o riesgo de crédito) se podría decir que es inexistente ya que justamente, éstos tienen tasa de cero riesgo o tasa libre de riesgo.

Este concepto teórico asume que la inversión ofrece un rendimiento seguro en una unidad monetaria y en un plazo determinado, donde no existe riesgo crediticio ni riesgo de reinversión ya que, vencido el período, se dispondrá del efectivo. Por eso, en la práctica, se puede tomar el rendimiento de los Bonos de Estados Unidos como la inversión libre de riesgo, debido a que se considera que la probabilidad de no pago de un bono emitido por Estados Unidos es muy cercana a cero, en resumidas cuentas porque tiene “la máquina de imprimir billetes” y de necesitarla, la usará.

En cambio, el riesgo país sí se volverá importante si lo que se quiere es invertir en, por ejemplo, un mercado emergente. El riesgo país expresará la diferencia que hay entre la rentabilidad de una inversión considerada sin riesgo, como los bonos de la Reserva Federal del Tesoro a 30 años, y la tasa que debe exigirse a las inversiones en el país al que corresponde el indicador. En esta línea, a mayor riesgo país se esperará mayor tasa de rendimiento.

Aquí es donde toman principal relevancia las calificadoras de riesgo que se dedican a emitir periódicamente sus proyecciones sobre productos financieros o activos ya sean de empresas, estados o gobiernos regionales. Sus notas o calificaciones valoran el riesgo de impago y el deterioro de la solvencia del emisor.

Para los inversores, las agencias de calificación de riesgos aumentan el abanico de alternativas de inversión y proporcionan medidas de riesgo relativo fáciles de usar. En general, esta información incrementa las posibilidades de invertir con éxito pero, sin embargo, no es la única variable que hay que tener en cuenta a la hora de elegir apostar por determinado mercado.

Como mencionamos anteriormente, cuando se elige un mercado externo al propio, aparece el riesgo cambiario. En este sentido, las variaciones en el valor de una moneda denominada en términos de otra constituyen variaciones en el tipo cambiario que afectan a la riqueza total del agente económico que mantiene posiciones denominadas en moneda extranjera.

A la hora de invertir en un mercado emergente, este tipo de riesgo hay que tenerlo en cuenta, debido a que sus monedas suelen ser más volátiles que el dólar y este riesgo puede ir variando con más frecuencia. Además, como éstos no emiten moneda internacional tienen riesgo de iliquidez, y por lo tanto, de default.

Asimismo, y relacionado con el riesgo cambiario y el riesgo de tasa de interés, aparece el Uncovered Interest Parity (UIP). La paridad descubierta de tasas de interés se refiere a la relación entre la tasa de interés y el tipo de cambio en una economía con libre acceso al mercado cambiario, en la cual los agentes locales y el resto del mundo pueden optar por hacer una colocación financiera en el país (en moneda doméstica) o en un mercado exterior (en moneda extranjera).

En este caso, la tasa de interés para un préstamo de mismo plazo, de mismas características y de mismo riesgo, debe ser equivalente a la tasa de interés que se recibiría por un papel similar en el exterior más lo que se devalúe la moneda. Si la tasa en moneda local fuera inferior a la determinada por la UIP, las colocaciones se volcarían hacia el exterior, y a la inversa si la tasa en pesos fuera superior.

Esta paridad se cumple muy pocas veces, porque además, en la elección de la inversión existen preferencias a igual rendimiento. En los países desarrollados, la preferencia es por la moneda local (Home buy us) y en los países no desarrollados se prefieren los mercados extranjeros (Dollar buy us). Por eso, en los mercados emergentes se suele pagar un poco más porque los inversores prefieren moneda internacional.

Es decir, a iguales condiciones, para preferir la inversión en mercado emergente a la de Estados Unidos, la tasa de interés del primero no sólo deberá tener en cuenta la expectativa de devaluación de la moneda, sino también la prima de riesgo cambiario y la prima de riesgo país.

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