Los tres obstáculos para ganar dinero

Por Mark Morgan Ford 

Hace unos años escribí un libro titulado Siete años para alcanzar siete cifras. Y lo hice porque  quería saber por qué, de tantas personas que intentan volverse ricas ganando e invirtiendo, sólo un porcentaje lo logra.

Estaba entusiasmado. Cuando lo terminé de redactar pensé que había descubierto la fórmula que transformaría a los lectores del libro en multimillonarios. Imaginé que recibiría cientos o, incluso, miles de cartas de lectores felicitándome por indicarles el camino.

Aunque recibí algunas cartas lindas, una centena tal vez, esas no fueron las miles que esperaba.

¿Qué pasó con todas las otras personas que habían leído el libro? Les había dado la fórmula. Entonces, ¿por qué no les había servido para volverse ricos?

Había una sola forma de averiguarlo. Se les tenía que preguntar.

Como siempre ocurre, esto es más fácil decirlo que hacerlo. Es difícil preguntarle a una persona que ha seguido tu consejo, “¿Por qué no te funcionó?”.

Aún así, lo pregunté, aunque fue algo un poco vergonzoso tanto para mí como para ellos.

Y me contestaron.

Algunos de ellos se bloquearon desde el principio. Otros empezaron, pero, luego, se distrajeron, y otros lograron un buen progreso pero, al final, se frustraron.

Aún así, al hablar con ellos, surgió un patrón. Las explicaciones que obtuve cayeron dentro de alguna de las siguientes tres categorías:

1. Estaba ocupado con otras cosas. Un trabajo de tiempo completo que no me está haciendo rico, una familia que necesita de mi tiempo, el arreglo de un alambrado, impuestos que pagar, etc. Aun así, voy a empezar de cero el año que viene.

2. Estoy listo para empezar, pero no he encontrado mi nicho todavía. Me gusta la idea de hacer un negocio alrededor del estilo de vida natural, pero también me gusta la fotografía y la cocina. ¿Cuál será el mejor?

3. He intentado varios programas, pero no me funcionaron. Hice un curso de redacción publicitaria pero no conseguí ningún cliente. Luego, hice un curso sobre inversión inmobiliaria pero el mercado colapsó. Después, me metí en el mercado de publicar contenido por Internet, pero creo que el mercado, ahora, es demasiado competitivo.

Te voy a contar un pequeño secreto sucio de esta industria. Muchos de los gurúes que venden oportunidades para generar riqueza, es decir, que enseñan a sus lectores a volverse ricos, no tienen ni el más mínimo respeto por la gente que paga por sus mansiones y autos de lujo. Para ellos sus lectores son “eternos aspirantes”. “¡Si la gente hiciera lo que les decimos que hagan”, dicen, “nos quedaríamos sin trabajo!”.

No soy ingenuo. Sé que es imposible crear un programa o una fórmula para generar riqueza que llegue al 100% de efectividad. Como también ocurre con los programas para enseñar idiomas o a tocar la guitarra, incluso el mejor programa para generar riqueza no podrá asegurar que toda la gente que lo compre lo aplicará y tendrá éxito.

Aún así, todavía creo que mi trabajo principal como maestro de la destreza para generar riqueza es lograr el mayor nivel de éxito posible entre mis protegidos.

Es por eso que paso tanto tiempo hablando con gente en conferencias y escribiéndome con mis lectores –tratando de entender qué es los que los bloquea.

Si puedo determinar los obstáculos principales del éxito, tal vez, puede enseñarles a mis lectores como superarlos. Eso haría que tengan éxito mucho más fácil.

Quizás pensás que todo esto que te comento son excusas. (“El que es bueno para las excusas, pocas veces es bueno para algo más que eso”, dice la vieja máxima). Pero no creo que éstas sean puras excusas. Muchas de las personas que te comenté estaban muy ocupadas con otras cosas cuando comenzaron a emplear nuestros secretos. Otro grupo de personas estaban confundidas acerca de con qué negocio comenzar. Y muchos otros que pusieron en práctica sus planes para generar riqueza se encontraron, de alguna forma, bloqueados, se frustraron y se dieron por vencidos.

Además, hay un obstáculo más que estoy seguro que todos tuvieron que enfrentar, aunque nadie lo mencionó. Es algo que cualquier persona que intenta volverse rica –o ha tenido éxito en ello–conoce bien.

Hablo del miedo, claro. El miedo a fracasar. El miedo a parecer un tonto frente a su familia, amigos o colegas. El miedo a descubrir algo acerca de vos mismo que quizás no quisieras saber.

Debe haber 100 libros y 10.000 artículos acerca del miedo a fracasar, pero de los ejemplos que he leído, el 90% de ellos están muy equivocados. El miedo, efectivamente, es un obstáculo. Sin embargo, la solución al miedo no se encuentra en mantras, visualizaciones y diálogos internos. La única forma de combatir el miedo es a través del éxito.

La persona inteligente debería temerle al fracaso cuando se aventura en un nuevo negocio. Después de todo, alrededor de un 80% de los negocios nuevos fracasan.

Sin embargo, si entendés exactamente cómo se construyen los negocios exitosos, tendrás menos temores. Y si además entendés los secretos fundamentales de generación de riqueza, tus temores serán lo suficientemente pequeños como para superarlos.

He dedicado mucho tiempo a pensar sobre los obstáculos principales del éxito que atraviesan las personas comunes y soy frecuentemente consultado por este tema. Por experiencia te aseguro que lo mejor es que los reconozcas, los tengas en cuenta y que comiences a prepararte para superarlos.

Mark Ford es uno de los creadores de la disciplina conocida en los Estados Unidos como Generación de Riqueza. Junto a Tom Dyson creó el afamado newsletter financiero The Palm Beach Letter. Bajo el seudónimo “Michael Masterson” ha publicado más de dos mil ensayos y 8 libros sobre hábitos y prácticas financieras. Dos de ellos, “La Promesa” y “Los 9 secretos que todo generador de riqueza debe conocer” han sido mundialmente aclamados y traducidos a varios idiomas. Además de ser uno de los referentes del Palm Beach Wealth Builders Club, es uno de los autores y principales referentes del Club para Generar Riqueza de la Argentina, donde revela oportunidades sobre nuevas fuentes de ingresos en dólares a sus suscriptores. 

 

Deja tu respuesta