El camino que elijo para ganar dinero

Todavía se puede sentir la buena energía que llevaron casi 300 suscriptores de Inversor Global Argentina a Colonia, Uruguay, el último fin de semana. Allí tuvo lugar nuestra Conferencia Anual de Inversiones, un evento que, sin dudas, estuvo a la altura de lo prometido.

Expositores de primer nivel, masiva afluencia de público y clima constructivo en torno a nuevas ideas de inversión es lo que reinó en la atmósfera durante tres intensos días.

Todo momento era aprovechado para interactuar, intercambiar opiniones y pensar positivamente el futuro, con desafíos innegablemente importantes, tanto para la Argentina como para la región y el mundo.

Como resultado de la combinación entre conocimiento, análisis y experiencias particulares surgieron innovadoras ideas de inversión de las cuales usted, al menos, debería estar al tanto.

Precisamente uno de los principales debates se originó en el hecho de cuál es el mejor camino que uno debe tomar para ganar dinero en la Bolsa.

Por más intuitivo que parezca, no hay una respuesta única e infalible.

Cada expositor presentó su postura. Algunas coincidían. Otras se situaban en las antípodas. Pero todas fueron presentadas con total profesionalidad a la audiencia.

Lo interesante es que cada una, a su manera, puede funcionar para alcanzar el objetivo final que no es más que ganar dinero a través de sus inversiones.

Para estar a la altura de las circunstancias, yo presenté el camino que más me gusta recorrer para ganar dinero invirtiendo. En coincidencia de lo anterior, no es infalible, pero es en el que me encuentro más cómodo y seguro para transitar el volátil e incierto mundo de las inversiones.

Mi camino es invertir en base al valor de los activos. En inglés, esta técnica se la conoce como “value investing”.

¿De qué se trata? Avancemos con algo más de detalle.

Como en cualquier mercado del mundo, se trate de bienes, servicios o acciones, existe una diferencia fundamental entre el precio de un activo y el valor del mismo.

El precio es lo que uno, como consumidor o inversor, paga por el bien. Es el desembolso monetario que realiza.

En el caso de las bolsas, se trata del precio que pago por comprar una determinada acción de una firma que cotiza en los mercados.

Pero en una gran cantidad de veces ese precio que se paga tiene poco que ver con el valor de esa compañía en cuestión. El valor de una firma es el potencial de crecimiento que sus activos tienen para la compañía y que, en definitiva, determinan en el futuro el valor agregado que ésta le puede ofrecer al accionista.

Por ejemplo, sabemos que una acción de Coca Cola cuesta en la Bolsa US$ 42 y que si multiplicamos ese precio por la cantidad de acciones de la firma, la capitalización bursátil de la empresa es de US$ 185 mil millones.

Ése es el precio que tiene en Bolsa.

¿Pero acaso la fórmula Coca Cola no vale mucho más que eso? Su reconocimiento global, su posición de mercado y la presencia masiva entre los consumidores hacen que el valor de la marca sea mucho más grande que el precio que le pone el mercado.

Y así podemos seguir enumerando ejemplos.

Por lo general, es muy común encontrar un desfasaje entre el precio de una acción y el valor de la misma. En el caso de Coca Cola el valor supera al precio, pero hay muchos ejemplos donde se da la situación contraria, donde el precio supera al valor.

Entonces, ¿en qué se basa mi camino para determinar una buena inversión y ganar dinero en el futuro?

Básicamente, en encontrar aquellas oportunidades en la bolsa donde el precio de una acción esté muy por debajo del valor de los activos de una firma puntual.

Y cuanto más abajo esté el precio de este valor, mejor y más importante será la suba en el futuro de esa acción. Esto se debe a que la brecha existente entre el precio y el valor tiene a converger en el tiempo.

Además, si yo soy capaz de detectar precios de acciones muy desfasados respecto al valor de esa compañía, más pequeño es el margen de error para equivocarme.

¿Por qué se produce ese desfasaje?

Básicamente, porque muchas veces el precio está condicionado por factores ajenas a la empresa, como puede ser iliquidez de mercado, pánico generalizado en el mercado o también ignorancia de los inversores.

Y este desfasaje es el que intento explotar.

¿Es infalible?

Por supuesto que no, en absoluto.

Como le comenté anteriormente, puedo equivocarme. Pero pienso que es el mejor método disponible para minimizar el error y obtener buenos retornos para nuestros ahorros en el futuro.

Eso es lo que les transmití a quienes pudieron escucharme en la Conferencia de Colonia. Si estuvo presente, sabe precisamente a lo que me refiero. En caso contrario, tiene una oportunidad de escucharme aquí.

En ambos casos, le quiero agradecer. Su opinión y crítica siempre es bienvenida para mejorar.

Simplemente, gracias.

A su lado en los mercados.

Diego Martínez Burzaco

Para Inversor Global.

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