German Fermo: “Hagamos Patria, resolvamos el default hacia 2015 y se beneficiará la Argentina entera”

Pasaron casi veinte días de que la Argentina entrara en cesación de pagos con los holdouts, luego de que sus distintos intentos de acuerdo con los fondos buitre se vieran truncados. Mientras en el país, el debate entre políticos y medios de comunicación se basa en la dicotomía: “default si, default no” y la militancia oficialista plantea: “patria o buitres”; Germán Fermo, director de la consultora Macrofinance lleva la discusión hacia lo que puede ganar la República si finalmente logra solucionar su conflicto de deuda. 

En un artículo publicado en el sitio Sala de Inversión, el economista afirma: “Lo paradójico del asunto es que el problema es mucho más sencillo de lo que se muestra”.

“El paupérrimo análisis del default entró en un sinfín de opiniones mediocres en donde siempre escuchamos a los mismos dando cátedra y tocando un viejo violín una y otra vez como si en alguna ocasión hubieran operado deuda emergente, hubieran tradeado CDS y supiesen lo que es capaz de hacer un mercado cuando te da vuelta la espalda y te shortea“, señala. Para el especialista: “mientras escuchamos todos los días de la semana y sin excepción a los mismos tres o cuatro muñecos, con su interminable y repetitiva sanata del PBI, inflación y reservas, seguimos sin hacernos la única pregunta que importa, la que realmente tendrá consecuencias de largo plazo: ¿Cuánto le costaría a la Argentina salir del default y cuánto ganaría si lo hiciese?”.

Fermo sostiene: “Tendremos un país sumamente distinto con un default solucionado el 1 de enero de 2015 o sin él”. Paralamente, insta:  “debemos salir del default actual en el preciso instante en que caduquen las RUFOs: el 1 de enero de 2015 Argentina debería saldar su deuda con los holdouts y ponerse al día con los bonos de los canjes 2005/2010 y hasta entonces esperemos que no nos aceleren masivamente”.

Para el economista, resolver el conflicto de la deuda, es clave ya que permitirá al país recuperar el acceso a los mercados internacionales para “financiar inversión pública y privada a largo plazo a tasas razonables y dicho proceso significará la activación de un círculo virtuoso con financiación productiva, mayor crecimiento, mayor empleo, mayores salarios reales y menos pobreza, activar este proceso cuanto antes es precisamente hacer Patria”, dice. 

Dos escenarios posibles para el default argentino

Uno de los panoramas planteados por Fermo en su artículo, es que finalmente la Argentina logre salir del default en enero del año que viene. El precio de esta solución “serían los 10.000 millones de dólares que se adeudarían a la totalidad de los holdouts”, sostiene. Entre los beneficios de optar por esta vía, el economista destaca: “Es el diferencial entre el rendimiento de los bonos soberanos actuales (11%) y el rendimiento priceado post-acuerdo con holdouts (6%). Es razonable suponer que en los próximos 10 años el sector público y privado necesitará financiamiento por al menos 200.000 millones de dólares”, advierte.

 “Supongamos que la Argentina emitiera escalonadamente bonos bullets con un nocional de 20.000 millones de dólares por año comenzado, en 2015 y finalizando en 2024. Si el país pudiera emitir deuda con un cupón del 6% en vez del 11%, nos ahorraríamos 100.000 millones de dólares a valor nominal y 57.000 millones de dólares a valor presente”, agrega.

Fermo aclara: “Este cálculo es sumamente conservador ya que no considera los beneficios indirectos que un acercamiento a los mercados internacionales representaría para el país: mayor inversión, mayor crecimiento, incremento de empleo y salario real. Estos números están lejos de ser perfectos pero queda claro hacia dónde deberíamos apuntar las balas”.

Otra de las alternativas es que el conflicto con la deuda siga sin resolverse hasta el recambio presidencial del próximo año. “Si el mercado en los próximos meses comienza a descontar un default largo es altamente probable que nos aceleren la deuda y nos lleven a una incomprensible nueva reestructuración”, indica. ¿Cuál sería el costo de este descenlace? “Los 13.000 millones de dólares de los holdouts más unos 35.000 millones de dólares de bonos performing acelerados llevándonos a un default de aproximadamente 47.000 millones de dólares.”

“Reestructurar no es rápido pero si el próximo presidente tuviera que hacerlo, se demoraría al menos un año más el ingreso de capitales y la liberación del cepo cambiario”, advierte y añade: “Por lo tanto, la recuperación económica debería esperar hasta mediados del 2017, con suerte.”

Una salida que beneficie a los argentinos

En su columna, Fermo destaca: “Lo que pretendo es que todos los argentinos tengamos en cuenta las enormes implicancias positivas que una salida del default representaría para el país en los próximos diez años. Todavía estamos a tiempo de solucionar este problema, y sería útil que todos salgamos de la lamentable mediocridad en la que vivimos y tratemos el problema con la urgencia y seriedad que Argentina se merece”.

“El default es un problema de todos aun cuando gran parte de la ciudadanía ni enterada esté todavía y festeje despreocupada el inicio del nuevo campeonato de fútbol local”, insiste el especialista. “Salgamos del huevo en el que estamos viviendo y rompamos la cáscara de una vez, salir del default nos permitirá activar un círculo virtuoso de inversión y crecimiento en el que ganamos todos. Una salida rápida del default es el primer paso dentro de una larga secuencia de eventos para finalmente lograr inversión de largo plazo”, finaliza. 

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