El Gobierno consiguió dictamen para el cambio de jurisdicción de la deuda

administración financiera argentina

El oficialismo logró firmar ayer, en el plenario de comisiones en el Senado, el dictamen de comisión favorable para el proyecto que propuso el Gobierno acerca de cambiar el lugar de pago de los bonos reestructurados en 2005 y 2010. Consiguió avanzar con la iniciativa, a pesar de que la oposición manifestó su rechazo. El ministro de Economía Axel Kicillof y el secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini defendieron la propuesta frente a los senadores con fuertes cruces con la oposición y con economistas.

La firma del dictamen se realizó tras el debate en las comisiones de Presupuesto y Hacienda, y de Relaciones Exteriores, adonde concurrieron el ministro de Economía, Axel Kicillof, el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona.

En el inicio del debate, Kicillof expresó: “Hoy, si el Congreso se abstiene o no hace nada, está ratificando el fallo de Griesa, se convierte en una escribanía de su juzgado”.

Gerardo Morales, de la pata radical, le respondió a Kicillof por sus críticas. “Es una falta de respeto que nos diga que si el Congreso no hace nada estamos con los fondos buitre”, señaló. “Este proyecto es para hacer partícipe al Congreso del fracaso de la negociación, de lo que no ha hecho Lorenzino “, agregó.

Por su parte, Zannini argumentó que el Gobierno está “tratando de evitar volver al 2001”, y remarcó que “esta no es una ley para evadir obligaciones, sino cumplirlas” y agregó: “El proyecto busca crear un camino sin agredir el contrato que tenemos con los tenedores”.

Además, ratificó que “el cumplimiento del fallo del juez Griesa es imposible” porque avala el reclamo de los fondos buitre de cobrar 13.000 millones de dólares en efectivo más intereses, lo que haría que el país entre en cesación de pagos, y subrayó que por eso “se busca evitar caer en default y renegociar la deuda con el 100 por ciento de los tenedores”.

Pero, el propio juez Thomas Griesa le había advertido al país oficialmente en dos oportunidades concretas que esta decisión estaba “prohibida” y que de activarse tendría “consecuencias legales serias”.

Ésta fue la última maniobra oficial para salir del default selectivo en el que entró la Argentina ante la imposibilidad de pagar la deuda reestructurada por decisión del juez Griesa. Asimismo, el Poder Ejecutivo también decidió cambiar al banco que funciona como agente de pago de la deuda, ya que ahora será Nación Fideicomisos y no el Banco de Nueva York Mellon.

La iniciativa, denominada “Pago soberano local de la deuda externa de la República Argentina”, buscará garantizar el pago de la deuda a tenedores de bonos, remover al Banco de Nueva York Mellon como agente y reemplazarlo por Nación Fideicomiso. Así, reabrirá el canje para los holdouts, a quienes se les depositaría en una cuenta los fondos como si hubiesen adherido al canje.

El cambio de jurisdicción para el pago de la deuda fuera de Wall Street, posibilita al juez estadounidense a declarar el “desacato” ya que  Griesa se referió puntualmente a que declararía la ilegalidad de la medida y decretaría que la Argentina ingresaría en un desacato a su orden de pagar la deuda de jurisdicción en Nueva York a través del Bank of New York Mellon (BoNY), para poder ser así objetos de eventuales embargos para cumplir la cláusula pari passu que él mismo había dictado.

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