¿Sabías que un cura inventó un Spotify hace más de 80 años?

El libro “Inventar en el desierto. Tres historias de genios olvidados”, publicado por la Editorial Turner, cuenta la historia del sacerdote español Juan García Castillejo, un visionario que hace más de 80 años creó un sistema de reproducción de música similar a los que usamos en la actualidad.

Plataformas como Spotify, Pandora o Sirius ofrecen la posibilidad de acceder a un infinito número de canciones a través de su servicio en streamming. Así, millones de personas en todo el mundo distrufan de música gratuita –o paga, depende del servicio- en sus teléfonos, computadoras o tablets.

En 1933, el cura creó una máquina “programable y capaz de crear secuencias musicales automáticas mediante un selector de sonidos, otro de tiempo y un motor combinador de notas”, según explicó el divulgador científico y autor del libro antes mencionado, Miguel Ángel Delgado.

“Yo llevo sotana, no quiero ganar dinero”, solía decir siempre el sacerdote cuando le preguntaban sobre su invento. Seguramente ni se imaginaba que 80 años después, una compañía de origen sueco llamada Spotify tendría una valoración de 4.000 millones de dólares gracias a este sistema.

García Castillejo decía que el aparato podría servir para construir una emisora de radio que funcionara sin intervención del hombre, dictada por un azar dirigido, y en el que las grabaciones y publicidades se fueran insertando según fuesen programadas.

Su invento contaba con transformadores, condensadores, altavoces y  varios motores, pero su descripción omitía muchos detalles para evitar copias. “Era el antecedente del podcast o del Spotify”, afirmó al respecto el profesor de Arte Sonoro de la Facultad de Bellas Artes de Valencia, Miguel Molina.

En la actualidad, el equipo de dicha Facultad trabaja junto a la Universidad Politécnica de Valencia en la reconstrucción de los aparatos fabricados e imaginados por el sacerdote.

 “La novedad de García Castillejo es que incorpora técnicas de creación al azar que no se encontraban entonces en la electrónica. La propia máquina compone. Puede crear una música nueva, no escuchada antes”, señala el experto.

Para muchos, el cura fue un visionario. “Él no tenía la capacidad tecnológica para hacerlo, pero sí para concebirlo”, finaliza el profesor.

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