La pelea con los Buitres y otra alternativa: ¿cómo sería un “default táctico”?

Ni bien se conoció el falló que perjudicaba a la Argentina en la causa contra los fondos buitre, una gran cantidad de especialistas en derecho internacional comenzaron a contar y compartir las diferentes alternativas que le quedaban al país en este aspecto.

Entre las tantas charlas que se dieron al respecto, la Universidad Torcuato Di Tella ofreció un seminario específicamente sobre este tema donde se expusieron las restantes posibilidades económicas y financieras.

 El profesor de la UTDT Juan José Cruces planteó una alternativa para salir del laberinto en que quedó colocado el país tras la confirmación del fallo Griesa: provocar el “default táctico” hasta enero de 2015 para retomar entonces los pagos de la deuda reestructurada y encarar una negociación con los holdouts sin activar la cláusula RUFO (Right Upon Future Offers).

Esto es así porque esta cláusula, que contienen los bonos adquiridos en 2005 y 2010, les permite a los bonistas que entraron a los canjes reclamar si es que alguien recibe una oferta mejor que la que en su momento aceptaron ellos.

La cláusula estipula que cualquier mejora voluntaria que la República Argentina realizase sobre ofertas futuras de canje de deuda defaulteada deberá ser reconocida a quienes posean bonos de los entregados originalmente en los canjes del 2005 y 2010. Por eso, es necesario que ésta venza antes de pagarle lo indicado a los holdouts.

El default supone un daño muy grande a la economía argentina en términos de credibilidad y confianza. Para ésto, Cruces propone que el Gobierno, con un equipo económico creíble al mando, pida apoyo del FMI: su asistencia financiera fortalecería las reservas del BCRA en un contexto de escasez de dólares y crédito; su aval político y técnico fortalecería la posición en la negociación con los fondos buitre.

Cruces, sostiene que la alternativa del “default táctico” tiene bastantes pros: por un lado, preserva la sustancia de los canjes de 2005 y 2010, ya que el Gobierno podría ofrecer a sus bonistas compensar la caída de los pagos de aquí a enero, por otro, fortalece el poder de negociación frente a los holdouts y por último, esta estrategia le posibilita al Ejecutivo mantener en pie su estrategia de salida, pues con estas decisiones los precios de los bonos argentinos podrían mejorar y prestarle al país podría tornarse más atractivo.

Sin embargo, para que el plan resulte el Gobierno necesitaría contener algunos riesgos importantes: principalmente el de que se originen nuevos juicios, para lo cual, sería necesario mostrar inequívocamente tanto la voluntad de pagar como el hecho de que el default es resultado de las condiciones planteadas por el fallo Griesa.

En segundo lugar, habría que contener el riesgo de veto de los accionistas mayoritarios del FMI, para lo que haría falta mostrar muchísima disposición a saldar las deudas con el Club de París y a facilitar condiciones atractivas para las empresas de esos países en las principales oportunidades de inversión que ofrece la Argentina. 

En esta dirección, un tercer riesgo es el efecto recesivo de la condicionalidad del FMI. “Para conjurarlo haría falta mostrar inequívocamente voluntad de alinear gradualmente las políticas monetarias, fiscales y de ingresos con metas de inflación descendentes”, detalló el autor.

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