Herencia K: los desafíos del próximo Gobierno

herencia-k-los-desafios-del-proximo-gobiernoCuando el cinematográfico juez neoyorquino –Thomas Griesa- vuelva de las vacaciones que se está tomando en su rancho de Montana, deberá entregar definiciones clave para el desenlace de la novela buitre. ¿Repondrá el “stay”? ¿Permitirá estirar el pago hasta que caiga la cláusula RUFO? No obstante, no son las únicas preguntas que plantea la economía K…

El que viene será un año electoral. Más allá del lado del que caiga la moneda, es interesante analizar la herencia económica que recibirá la nueva administración, la herencia K.

En la Argentina del repartir y barajar de nuevo, será importante ver cuánto puede rescatar el próximo Gobierno, sea de este color o de otro, de lo que se viene haciendo en los últimos años. Esto no invalida el hecho de que hay cosas que están realmente mal hechas y que hay que descartarlas.

Adelantando un acuerdo con los buitres, uno podría señalar que uno de los aspectos positivos de la economía local hoy es su bajo nivel de endeudamiento. Incluyendo las negociaciones con el CIADI, Repsol, Club de París y holdouts, es apenas el 20% del PBI lo que se adeuda, mientras que en países como Estados Unidos es del 89%,  y en el vecino Brasil un 33,6%.

Que en el pedir no haya engaño

 Ya a ningún analista, ni siquiera al menos sagaz, escapa el hecho de que el país se prepara para colocar deuda. Ante el deterioro de las reservas internacionales, este año el objetivo oficial fue poner un torniquete a la sangría y buscar otra fuente de financiamiento.

Para colocar deuda es importante bajar su costo. Hoy el riesgo país se ubica en torno a los 600 puntos básicos, es decir 6%. Esto cuando países de la región como Brasil están alrededor de los 200 puntos.

Para algunos analistas, el sólo acuerdo con los fondos buitre contribuiría en una reducción de ese indicador en 200 puntos básicos. De esa manera, contaríamos con un riesgo país que hablaría más de la situación económica actual y menos del castigo al crack de 2001.

La otra variable importante será el dólar.

Fíjese lo que señala en la consultora Econométrica al respecto:

“La estrategia del gobierno en los meses previos a las elecciones será atrasar  el tipo de cambio  para desacelerar la inflación. A medida que nos acercamos al final del kirchnerismo los operadores económicos-financieros van a tratar de descifrar si el próximo gobierno seguirá o no con el cepo cambiario, si se unificará el mercado en un sólo tipo de cambio o si se creará un doble mercado financiero y comercial. Los operadores financieros van a hacer su propia interpretación  de lo que se viene, más allá de si los candidatos nieguen públicamente que van a eliminar el cepo cambiario y a dejar flotar el precio del dólar.  Estas expectativas acrecentarán la brecha cambiaria y la inflación al mismo tiempo que las expectativas de una mayor solvencia reducen el riesgo país porque se espera un futuro gobierno más responsable”, señala.

De cualquier manera, la situación cambiara parece registrar dos momentos bien distintos, pero que ambos componen la herencia K.

Como puede ver, la cuenta energética pasa la ídem…

Inflación y gasto público

La primera preocupa al bolsillo de todos y no se entiende sin el segundo. Algunos dicen que será del orden del 36%, otros que estará más próxima a los 40 puntos. La intención del Gobierno debería ser llegar al cierre de 2015 con la situación controlada, para lo cual la devaluación será vigilada de cerca y el aumento de tarifas –de haber- será quirúrgico.

El gasto –nunca me voy a cansar de repetirlo- viene por encima de las posibilidades. Esto hace que, maquillajes de balances afuera, vayamos por el sexto año de déficit fiscal. 

Así lo remarca el Instituto para el Desarrollo Social Argentino:

  • En los cuatro primeros meses de los años 2004 y 2008, se registró un superávit fiscal del orden de los US$ 459 millones promedio mensual.
  • En los cuatro primeros meses de los años 2009 y 2013, se pasó a un déficit fiscal de alrededor de los US$ 196 millones promedio mensual.
  • En el primer cuatrimestre del año 2014, el déficit fiscal alcanzó los US$ 604 millones promedio mensual.

La cronología es elocuente.

Es los cambios de ciclo, momento del cual parecemos estar ad portas, no se trata de imponer nuestras ideas por sobre las del que vino antes, sino de proponer una versión superadora del modelo anterior.

A esto sólo se llega con un ejercicio de humildad importante: rescatando lo bueno que se hizo antes, por poco o mucho que esto pueda ser…

Hasta la próxima semana.

Saludos,

Ignacio. 

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