10 conceptos claves para entender el default

Para entender cómo la Argentina llegó a la situación de default, es necesario dejar en claro algunos términos que todo el mundo escucha pero pocos saben exactamente qué significan. Sin embargo, antes que nada, es importante recalcar que un prospecto de emisión de un bono determina los derechos y obligaciones de las partes. Tanto del Estado que lo emite, como de sus compradores. La Argentina, torpe y apresurada, quedó presa de las cláusulas que ella misma había incluído en sus bonos. Pero, para comprender esto, mejor repasemos un par de conceptos:

Default: Hace referencia a la cesación de pagos de la deuda que se ha contraído. Puede aplicarse a la totalidad o parte de un préstamo, como acaba de ocurrir con Argentina, que entró en default por la imposibilidad de hacer efectivo el pago de un vencimiento.

Default “selectivo”: Sería lo mismo que un default común salvo que es selectivo porque se refiere a este último pago concreto, con vencimiento original del 30 de junio, y que estaba sujeto a un periodo de gracia de 30 días que expiraba al finalizar el miércoles. Además, hay bonos argentinos pagables bajo ley de Estados Unidos y otros en la Argentina. En medio de esta complejidad de la deuda argentina aún no está claro todavía qué bonistas podrán recibir los pagos de la Argentina y cuáles no.

Bonos de deuda: Son títulos que emite un Estado a cambio de dinero o un préstamo. Los pueden comprar, por ejemplo, sujetos o empresas, que se denominan tenedores de bonos o bonistasSuelen negociarse en los mercados financieros internacionales y tienen siempre una fecha de vencimiento y la promesa de una ganancia cuando “maduran”, en forma de intereses.

Reestructuración: También conocido como “canje de deuda“. Es cuando, ante la dificultar de pagar sus compromisos financieros, un país inicia un proceso de negociación con los acreedores para buscar una solución.

HoldoutsEn inglés, el término houldout hace referencia a la persona que se resiste a algo. En el caso argentino, se trata de un minúsculo grupo de acreedores (cerca del 1%) que no aceptaron el canje de los bonos que poseían.

Stay: Es lo que en castellano se conoce como “cautelar”. Durante las negociaciones con los holdouts y un mediador del tribunal del juez Thomas Griesa, Daniel Pollack, que se extendieron hasta la noche del miércoles, la Argentina insistió en pedir un tiempo extra para llegar a un acuerdo y evitar el default.

Collective Action: Significa claramente acción colectiva y establece que cuando la mayoría de los bonistas aceptan una reestructuración, el resto, queda obligado a aceptarla.

RUFO (Rights Upon Future Offers):  Es una claúsula por la que si el país hace una nueva oferta de renegociación, a los que ya les habia renegociado un contrato debe que ofrecerle lo mismo, si la nueva oferta es más favorable.

Cross Default: Es una cláusula que permite al tenedor de un bono considerar que su bono se ha defaulteado si el emisor ha entrado en default en el pago de algún otro bono que tenga emitido.

Cross Acceleration: Es una cláusula que, para proteger al inversor de un incumplimiento del deudor, penaliza a este último permitiéndole al acreedor exigirle al deudor el 100% de su deuda futura, hoy.

Recapitulemos, ¿cómo se llegó a esta situación?

Hace muchos años, la Argentina emitió deuda en dólares y no incluyó la cláusula “Collective Action“. Entonces, cuando se renegoció el 92.4% de la deuda, no se pudo obligar al 7.6% restante a aceptar el canje. Un porcentaje de ese 7,6% restante, le hizo juicio a la Argentina y lo ganó. Entonces, ahora el país debería pagar 1.330 millones de dólares. Adicionalmente, el resto de ese 7.6% que no hizo juicio, está esperando que la Argentina le pague a los que lo ganaron para también litigar y exigir lo mismo, lo que sumaría 16.000 millones de dólares.

Si bien 16.000 millones de dólares es mucha plata, veníamos de una deuda total de 85.000 millones de dólares en 2001 cuando entramos en default. Por lo tanto, se podría decir, que la suma a pagar no es tan grave.

Entonces, ¿por qué no se pagó? Dejando de lado el discurso kirchnerista, la Argentina olvidó incluir la cláusula “Collective Action” a los bonos originales que se defaultearon, después se hizo el canje y -caso contrario- el país exageró incluyendo cláusulas de más así los bonistas aceptaban el canje.

En ese momento, cuando se realizó la oferta el 92.4% de los tenedores aceptaron. Ahora bien, como la Argentina quería que le acepten la propuesta, se les agregó -a algunos de estos bonos- las clausulas “Cross default” y “Cross aceleration” y se emitieron bajo Ley Nueva York. A otros, no se les agregó ninguna cláusula especial y se los emitimos bajo ley Argentina.

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