Los machos argentinos luchan contra el mundo

Por Federico Tessore

Reportando desde Buenos Aires, Argentina

¿Por qué un juez norteamericano nos está obligando a pagar una deuda que no queremos pagar? ¿Por qué la Corte Suprema de Estados Unidos ratifica el fallo de ese juez? ¿Por qué la justicia norteamericana nos está llevando nuevamente al default?

El Gobierno le va a querer hacer creer que esto pasa porque estos señores nos odian. Porque defienden a los “malos”, en este caso los fondos buitres que sólo buscan rentabilidades extraordinarias. ¿Pero qué dice si le digo que esto pasa porque los políticos argentinos así lo quieren?

Sí, el Gobierno argentino incluyó dentro de las cláusulas de emisión de los bonos en default que los problemas se iban a dirimir en la justicia norteamericana. Es decir, los políticos argentinos voluntariamente eligieron este camino.

¿Por qué lo hicieron? Bueno, la dinámica es la misma que siempre. Ellos necesitan gastar más dinero del que tienen para comprar poder y votos. A veces eligen tomar deuda, otras veces eligen emitir dinero. El que nos da deuda, ya nos conoce bien. Entonces, nos exige que ante cualquier problema con los bonos, quien decida sea la justicia norteamericana, y no la argentina manejada por el gobierno de turno.

Por eso el lunes pasado la Corte Suprema de los Estados Unidos falló que nosotros debemos pagar los bonos, nos guste o no. Porque los políticos argentinos le dieron lugar cuando emitieron los bonos para tomar esa decisión.

Pero el Gobierno de Cristina Kirchner prefiere no mirar esto y seguir jugando al “macho argentino”. Una especie de renegado global que intenta cambiar cómo funciona el mundo. Un renegado que es el defensor de los pobres, que tiene autoridad moral para decir qué está bien y qué está mal. Qué es lo justo y qué lo injusto.

Luego del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos el lunes pasado el Gobierno pareció entrar en razón por unos instantes. Parecía dispuesto a negociar, finalmente. Pero unas horas después de este primer impulso, parece que se arrepintieron y amenazaron con tomar el camino inverso. ¿Qué camino?

El camino de seguir desconociendo los fallos de la justicia y seguir jugando al macho argentino que se lleva el mundo por delante, que no le importa nada ni nadie. Un macho argentino que no respeta ni lo que él mismo escribió.

Según declaraciones del propio Ministerio de Economía el jueves pasado, el Gobierno no pagaría el vencimiento de deuda que hay a fin de mes e intentaría pagar todo en la Argentina, en vez de en Estados Unidos. Esto es muy complicado de implementar en sólo 10 días e implicaría cambiar las condiciones de los bonos unilateralmente, por lo tanto, implicaría el default: dejar de pagar la deuda nuevamente. Otro más 12 años después del de 2002. Récord mundial en defaults.

¿Qué tendría que hacer un Gobierno racional ante esta situación?

Simple, ir a sentarse con el juez, sentarse con los demandantes e intentar negociar algo. Por supuesto que hubiera sido mejor hacer esto algunos años atrás. Nuestro poder de negociación hubiera sido mayor. Pero a pesar de que hoy ese poder es bajo, no queda otra que negociar. Nos guste o no.

No querer negociar en esta situación sería como -hablando en términos futbolísticos-, suponer que la Argentina queda eliminada en la primera ronda del mundial,  negarse a dejar Brasil y presentarse a jugar el partido de octavos de final a la fuerza, por más que el referí no nos deje entrar a la cancha.

¡Es una cosa de locos! Sólo a Kicillof y su pandilla se le puede ocurrir algo así. Por más de que nos hayan descalificado por un penal inexistente o no nos hayan cobrado un gol claro.  Por más de que tengas razón, lo concreto es que por la fuerza no vas a llegar a ningún lado. Si hacés eso, te van a echar de la FIFA. No vas a jugar nunca más un Mundial en tu vida.

Si la Argentina toma ese camino nos van a echar del mundo. Ya estamos con un pie afuera, pero esta conducta va a ser la frutilla del postre.

¿Qué va a significar estar fuera del mundo? Entre muchas otras cosas, que exportemos e importemos cada vez menos, que no entre ninguna inversión a nuestro país, ni un solo dólar, que nunca vuelva a entrar capital externo, que todos los argentinos queramos sacar nuestro dinero al exterior más que nunca, que el dólar blue se vaya cada vez más alto, que la inflación sea cada vez más alta, que la recesión sea cada vez más profunda. En fin, recorrer ese camino sería ir para el camino de Cuba o Venezuela nuevamente.

¿Va a recorrer el Gobierno ese camino? No está claro. Las palabras y acciones del jueves pasado sugieren que sí. Pero si uno mira lo que hizo el Gobierno argentino durante el último semestre parecería que no. Devaluaron a principio de año, arreglaron con Repsol y con el Club de París, pagándole miles de millones de dólares. Lo más lógico sería que siguiendo esta línea arreglen el nuevo problema negociando. Pero las palabras de esta última semana sugieren que el Gobierno podría suicidarse.

Veremos si el orgullo y la necedad de nuestros gobernantes pueden ser aún superior como para llevar nuevamente nuestro país al default. Si esto ocurre nuevamente, volveremos al escenario que le planteaba en febrero de este año en la nota “Cristina ante dos opciones, cambiar o renunciar”. La Presidente finalmente cambió y pudo enderezar una situación que iba directo al precipicio.

¿Puede Cristina volver sobre sus pasos luego de lo ocurrido? En el “stand up” de los gobernantes argentinos todo puede ocurrir…

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore

Para Inversor Global Argentina

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