La negociación con los holdouts podría generar comisiones de 5 millones de dólares

Ni lentos ni perezosos, los bancos de inversión previeron el negocio que significaría pagarle a los holdouts lo indicado por el juez Thomas Griesa e, incluso antes de que la Presidenta anunciara en Rosario que el Gobierno buscaría negociar una salida con los fondos buitre, empezaron a acercarse al equipo económico para poder participar del negocio.

Tal como informa el diario La Nación, tan sólo la negociación con los fondos NML y Aurelius (más 13 ahorristas argentinos), que tienen un fallo de 1.330 millones de dólares a su favor, podría representarles comisiones por cerca de 5 millones de dólares, según estiman en el mercado.

Pero además, el interés que tienen los bancos no es únicamente por esta suma sino porque saben que ese trato podría abrirles las puertas para una operación aún mayor: la estructuración de algún acuerdo con el resto de los tenedores de bonos que todavía están en default y que, según dijo Kicillof, podrían sumar unos 13.000 millones de dólares más.

Asimismo, varios bancos de inversión descuentan que la Argentina también intentará salir a los mercados a colocar deuda y que probablemente será uno de los países más activos en el circuito internacional en los próximos años.

Al comenzar el 2014, Goldman Sachs había sido uno de los bancos que más cerca estuvieron de cerrar un acuerdo con el Gobierno para financiarlo y ya en aquel momento, ejecutivos del banco le habían hecho saber al equipo económico que estaban dispuestos a desembolsar hasta 5.000 millones de dólares en la Argentina.

Pero no era el único interesado: también UBS había intentado algún acercamiento, para buscar una salida al problema de los holdouts. Y a esta lista ahora se sumarían Bank of America Merrill Lynch, Morgan Stanley y JP Morgan.

Según trascendió, una de las alternativas que tiene en mente el Gobierno sería intentar en los próximos días que el juez Griesa reponga el stay para así poder negociar con los fondos buitre sin el temor a sufrir embargos, como los que NML está empezando a gestionar en juzgados de Estados Unidos. 

Tal como están las cosas, la Argentina tiene hasta el 30 de julio para llegar a un acuerdo sin caer en default. Ya que el 30 de este mes deberá pagar un cupón de 900 millones de dólares del bono Discount y, según las condiciones de emisión del título, cuenta con un período de gracia de 30 días más para hacer el pago.

De conseguir reponer el la cautelar, el Gobierno luego tendría previsto ofrecer un desembolso en efectivo en garantía de su voluntad de pago, que podría ser integrado con reservas del Banco Central. Se habla de unos 300 millones de dólares. El equivalente al resto de la deuda que está en poder de los buitres podría ser luego adquirido por un banco de inversión, a quien el Gobierno le emitiría bonos como parte de pago.

Así, el Gobierno evitaría también que se dispare la cláusula RUFO (rights upon future offers), que les permite a los bonistas que entraron a los canjes de 2005 y 2010 reclamar si es que alguien recibe una oferta mejor que la que en su momento aceptaron ellos.

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