El error de 200.000 millones de dólares de Warren Buffett

el-error-de-200-000-millones-de-dolares-de-warren-buffettEl holding de inversiones de Warren Buffet, Berkshire Hathaway, obtiene su nombre de una de las peores transacciones que el magnate realizó en su carrera: la compra de una empresa textil de la cual Buffett solamente ha conservado su nombre. Él vendió la mayoría de los activos de la misma para invertir en negocios más rentables y atractivos.

En una entrevista con la cadena de noticias CNBC en 2010, el también llamado Oráculo de Omaha admitió que la compra de Berkshire Hathaway fue un error impulsivo y enormemente costoso. Buffett comenzó a comprar títulos de la firma textil en el año 1962 basado en consideraciones sobre la valuación de la compañía.

Berkshire Hathaway era un conglomerado textil con plantas en diferentes ciudades de Estados Unidos. Debido a la competencia de productos importados, la empresa comenzó a liquidar muchas de sus plantas a cambio de considerables sumas de efectivo.

Buffett llegó a la conclusión de que la empresa estaba subvaluada, ya que el precio de mercado resultaba conveniente en comparación con las tenencias de efectivo de la firma, y comenzó entonces a acumular posiciones.

Cada vez que la firma vendía una de sus plantas productivas, utilizaba el efectivo para recomprar acciones, lo cual generaba aumentos en su precio. Buffett aprovecha en ocasiones estas subidas para vender sus tenencias y realizar ganancias.

En ese entonces, el CEO de Berkshire Hathaway le ofreció a Buffett que fuera la misma empresa la que comprara sus acciones de manos del inversor. De tal forma que Buffett no tuviera que vender en el mercado y afectar el precio de cotización. Los dos empresarios llegaron a un acuerdo de palabra según el cual Berkshire ofrecería 11,5 dólares por cada acción en manos de Buffett.

No obstante, el precio de oferta fue de 11,375 dólares, es decir, 11 dólares y tres octavos en base al sistema de cotización de aquellos tiempos. Buffett se sintió enormemente molesto por lo que consideró una estafa en su buena fe, y decidió entonces tomar control del total de Berkshire Hathaway y despedir al CEO de la compañía.

Como el mismo Buffett reconocería después, la decisión le generaría una satisfacción personal de corto plazo. Sin embargo, los costos financieros de largo plazo serían considerablemente mayores a los que el multimillonario estimó en un principio.

A lo largo de los años, Buffett intentaría revertir la declinación en el negocio de Berkshire Hathaway mediante diferentes estrategias. A pesar de haber puesto al frente del negocio a ejecutivos que se encontraban entre los más honestos y capaces, no fue posible sostener la rentabilidad del negocio.

A pesar de la situación adversa que se le presentó, el Oráculo de Omaha aprendió una lección que aún hoy recuerda: “cuando un management con reputación brillante se encuentra con un negocio con reputación negativa, es la reputación del negocio la que suele prevalecer”.

Llegando a la conclusión de que el negocio de producción textil en Estados Unidos era prácticamente inviable a causa de las desventajas de costos, Buffett liquidó a lo largo del tiempo los activos de Berkshire Hathaway para invertir en otras industrias.

Sin embargo, en base las propias estimaciones de Buffett, si en lugar de una empresa textil hubiera comprado – por ejemplo – algunas de sus aseguradoras, el valor de la empresa sería mayor al actual en 200.000 millones de dólares. De hecho Buffett se ha referido a dicha operación como “el error de los 200.000 millones de dólares”.

Es esta misma experiencia de Buffett la que permite confirmar que incluir consideraciones personales y emocionales en la toma de decisiones de inversión es una mala decisión en la mayoría de los casos. Además, es importante tener en cuenta que la dinámica de la industria puede ser un factor determinante, más allá de los fundamentos propios de la empresa.

Fuente: Sala de Inversión

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