Blanqueo de fondos: ¿la cuarta es la vencida?

El Gobierno tiene ganas de gastar pólvora en chimango, o eso parece, ya que decidió extender el blanqueo de capitales lanzado en mayo de 2013 que, en líneas generales, fue un fracaso.

Muy a pesar de los pobres resultados cosechados hasta el momento, el oficialismo extendió el blanqueo de capitales por otros tres meses, hasta el 31 de septiembre, según lo dispuso mediante el decreto 1025/2014 publicado hoy en el Boletín Oficial.

“La exteriorización de capitales permite emplear recursos líquidos ociosos para financiar inversiones productivas y sociales que apuntalen el proceso de crecimiento, profundicen la reindustrialización iniciada en 2003 y permitan la inclusión de vastos sectores de la sociedad”, sostiene el decreto.

Y explica que “razones operativas y con la finalidad de permitir que una mayor cantidad de sujetos interesados puedan exteriorizar sus tenencias y acogerse a los beneficios dispuestos en la Ley Nº 26.860, hacen necesario disponer una nueva prórroga por un plazo de tres meses calendario de los plazos previstos en el régimen de dicha ley”.

Sin embargo, las prórrogas dejan en evidencia que uno de los objetivos principales y no afrontados por el Gobierno, la necesidad de dólares, sigue vigente y cada vez se acrecienta más. Pero como el Poder Ejecutivo está facultado a efectuar la prórroga por el artículo 20° de la ley 26.860 que creó este mecanismo, lo renueva una vez más, aunque sea sin sentido.

Como se mencionó anteriormente en el Newsletter gratuito de Inversor Global, la iniciativa del Ministerio de Economía buscaba promover dos mercados: el energético y el inmobiliario a través de distintas herramientas financieras. Por un lado, está el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo (BAADE) que junto con el Pagaré de Ahorro para el Desarrollo Económico (PADE) buscan generar una nueva fuente de financiamiento para realizar obras de infraestructura y energéticas.

Por otro lado, el Certificado de Depósito para Inversión (CEDIN), es un papel nominado en dólares convertibles y con respaldo completo del BCRA que circula en el mercado secundario de la economía, y se hace efectivo ante la demostración de una compra-venta de propiedades, desarrollos inmobiliarios y mejoras edilicias. En otras palabras, se convierte en un medio de pago para operaciones inmobiliarias y otras operaciones que requieran cancelación en dólares.

Pese a que ésta es la cuarta prórroga, los fondos siguen sin aparecer. Mientras que los Certificados de Depósito para Inversión (Cedines) no lograron reactivar el mercado inmobiliario -que sigue paralizado desde la instrumentación del cepo cambiario, a fines de 2011-, en el caso de Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (Baade) no se cumplieron las promesas de las empresas de suscribir este instrumento para inversiones petroleras.

A través de un decreto, el Gobierno volvió a extender por otros tres meses el blanqueo de capitales a través de los CEDIN y los BAADE, los instrumentos que creó hace un año con la idea de atraer dólares al país e impulsar, con poco éxito, el mercado inmobiliario y las inversiones energéticas.

Si desea conocer la forma en la que puede hacerse de estos instrumentos financieros y si son de su conveniencia o no, no deje de consultar nuestro Newsletter gratuito de Inversor Global. Nuestros expertos sabrán aconsejarlo y guiarlo en el camino hacia su independencia financiera. Si todavía no lo recibe, hágalo con un click aquí.

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