¿Cuánto dinero compra la felicidad?

Siempre se dice que “el dinero no compra la felicidad”, pero, ¿qué pasaría si se corroborara que una determinada cantidad de dinero de hecho sí hiciera más feliz a la gente?

Quizás por algo sea que las personas se desviven por conseguir más ingresos y  que se suelen sentir mal cuando se enteran que sus compañeros de trabajo ganan más que ellos, por ejemplo.

La Paradoja de Easterlin, cuyo nombre se debe a quien en los setenta halló que a mayor ingreso no necesariamente se tiene más felicidad, es desafiada: en los años recientes, se ha manejado nueva información que permite refutar la afirmación de Easterlin. Estudios novedosos han destacado una relación robusta y positiva entre el bienestar y los ingresos en los países a lo largo del tiempo.

Esta semana, Bruce Kasanoff, una personalidad muy influyente de LinkedIn compartió su punto de vista sobre cuál es la cantidad exacta de dinero que puede llevar a la felicidad. A continuación, descubra qué dijo:

El dinero suficiente se traduce en felicidad

Bruce Kasanoff, escritor y conferencista, compartió en su perfil de LinnkedIn las conclusiones a las que llegó una investigación reciente de la Universidad de Princenton. El estudio demostró que el bienestar emocional se realiza plenamente en un ingreso anual de alrededor de 75.000 dólares. Pero no más.

No se necesita muchísimo dinero para comprar la felicidad, sino el necesario. Esto tiene un sentido intuitivo; si usted no puede pagar un lugar decente donde vivir o comida suficiente para alimentar a su familia, más dinero mejora su situación. Pero el estudio insiste en que es falsa la creencia de que mucho más dinero se traduce en felicidad ya que varios encuestados estuvieron de acuerdo en afirmar que los momentos más felices de su vida no coincidieron con sus mejores momentos económicos.

Otros puntos de vista

Más allá del estudio que realizó la Universidad de Princenton, depende en qué variable se haga hincapié se llega a diferentes conclusiones.  Por ejemplo, para Ryan Howell, profesor de la Universidad Estatal de San Francisco,  cuando se llega a la tan ansiada solvencia económica, la felicidad parece no alcanzarse del todo.

Esta hipótesis, también válida, es respaldada por los investigadores de la Universidad Victoria de Wellington, en Nueva Zelanda, que concluyen que los factores que aportan más felicidad al ser humano son la autonomía y la capacidad de decidir.

Según una encuesta hecha en la misma universidad, encontró que aquellos que tienden a gastar dinero en cosas materiales no presentaron impulsos de felicidad al hacerlo. “Se gasta mucho dinero comprando algo que posiblemente no esté ligado con mi personalidad. Cuando revisas la billetera, la sensación de alegría no alcanza”, asegura el documento.

La realidad es que el dinero se traduce en felicidad en la medida en que este es invertido en momentos y en herramientas que permiten la realización de otras cosas. Una de éstas pueden ser las financieras, ya que con el correcto uso de su dinero, podrá multiplicarlo y usarlo en función de sus necesidades y deseos. Nuestro Newsletter gratuito de Inversor Global le compartirá las claves más importantes a tener en cuenta a la hora de valorar al dinero y darle un uso atinado. Si todavía no lo recibe, hágalo con un click aquí.

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